Un ave marina que fue rescatada en estado crítico en una isla europea volvió este mes a la naturaleza tras haber permanecido casi medio año bajo el cuidado de especialistas.

La reinserción del animal silvestre en su hábitat natural ocurrió el 20 de julio, según informó la organización conservacionista Guernsey Society for the Prevention of Cruelty to Animals (GSPCA) en su página web oficial.

El ave en cuestión, bautizada como Percival, fue liberada en Guernsey ―una isla dependiente de la Corona británica situada en el canal de la Mancha por dos miembros de GSPCA.

"Las condiciones soleadas proporcionaron el escenario perfecto para el retorno de Percival al océano después de meses de atención especializada por parte del equipo de GSPCA", aseveró la entidad en un comunicado del 23 de julio luego de haber soltado al animal marino en la bahía de Fontenelle, en la costa norte de Guernsey.

La historia detrás del rescate del ave

El 17 de febrero, cinco meses atrás, Percival apareció en una playa de la isla. Este ejemplar de frailecillo atlántico (Fratercula arctica) ―una especie de ave nativa del océano Atlántico perteneciente a la familia de los álcidos (Alcidae)― estaba cubierto de petróleo y además se encontraba extremadamente débil y exhausto, de acuerdo con GSPCA.

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Video: el ave Percival estuvo cinco meses bajo cuidado de una organización

En ese momento, la organización conservacionista planteó la hipótesis de que Percival, al igual que muchas otras aves marinas, pudo haber sido víctima de una combinación de fuertes tormentas y alteraciones ambientales.

"El mal tiempo agota a muchas especies de aves marinas y les dificulta enormemente la búsqueda de alimento. Las tormentas también pueden remover el petróleo u otros contaminantes depositados en el lecho marino, que luego son arrastrados hacia las aguas costeras. Cuando este petróleo recubre las plumas de las aves, destruye su impermeabilidad, dejándolas expuestas al frío, incapaces de volar o flotar, y en peligro de intoxicación al intentar limpiar la sustancia tóxica de su plumaje", explicó la entidad en un anuncio del 19 de febrero.

En 2022, en el contexto de un rescate similar de otro frailecillo atlántico, la organización dio una explicación adicional sobre los problemas que afrontan las aves en estos casos.

"Es difícil saber de dónde procede el petróleo, pero lo que suele ocurrir es que, durante las tormentas, el petróleo depositado en el lecho marino es removido y, cuando las aves se posan sobre el líquido mientras flota en la superficie, pierden la capacidad de volar y mantenerse a flote, lo que les impide cazar y alimentarse por sí mismas", dijo ese año el responsable de GSPCA, Steve Byrne.

El ave recibió tratamiento intensivo. Foto: Guernsey Society for the Prevention of Cruelty to Animals (GSPC).

Con respecto al caso de Percival, tras haber sido avistada en la playa, fue rescatada y posteriormente trasladada al centro de GSPCA, donde recibió atención de emergencia.

"Durante varios meses, Percival recibió tratamiento intensivo, rehabilitación y seguimiento en la GSPCA. El equipo trabajó incansablemente para recuperar el estado de su plumaje y mejorar su salud hasta que finalmente se consideró que estaba lo suficientemente apta para regresar a la naturaleza", aclaró la organización el 23 de julio.

"Aunque lamentablemente Percival se perdió la temporada de cría de este año debido a su larga rehabilitación, el momento de su liberación significa que ahora puede reunirse con sus compañeros frailecillos cuando abandonan la costa de Guernsey y se dirigen a sus zonas de alimentación en alta mar, donde pasan la mayor parte de su vida en el océano", agregó al respecto.

Por otro lado, la supervisora de la organización, Yvonne Chauvel, destacó la labor de su equipo y además se refirió a la satisfacción que sintieron todos al devolver al animal marino a la naturaleza.

Percival fue devuelto a su hábitat el 20 de julio. Foto: Guernsey Society for the Prevention of Cruelty to Animals (GSPC).

"Fue maravilloso ver a Percival de vuelta en su hábitat natural. Las aves afectadas por el petróleo requieren muchísimos cuidados especializados y mucha paciencia, y pueden pasar semanas o incluso meses antes de que estén listas para ser liberadas. Debemos asegurarnos no solo de que estén sanas y con un peso adecuado, sino también de que sus plumas sean completamente impermeables de nuevo. Ver a Percival regresar al mar fue increíblemente gratificante para todos los que participamos en su cuidado", declaró Chauvel en el comunicado del 23 de julio.