La administración del presidente Donald Trump suspendió de manera temporal más de 1.000 millones de dólares en fondos federales de Medicaid destinados a California y Minnesota, tras asegurar que detectó indicios de fraude e incumplimientos en ambos estados mediante el uso de herramientas de inteligencia artificial. La medida, anunciada por el secretario de Salud y Servicios Humanos (HHS), Robert F. Kennedy Jr., profundiza el enfrentamiento entre el gobierno federal y dos estados gobernados por demócratas.

Durante una conferencia de prensa, Kennedy explicó que el Departamento de Salud decidió congelar aproximadamente 867 millones de dólares correspondientes a California y cerca de 200 millones destinados a Minnesota hasta que ambos gobiernos estatales justifiquen la legitimidad de determinados pagos realizados a través del programa Medicaid.

"Si esos estados quieren ese dinero, tendrán que proporcionar documentación que demuestre que esos pagos son legítimos", afirmó Kennedy.

Según explicó el funcionario, el gobierno recurrió a sistemas de inteligencia artificial, análisis avanzados de datos y otras herramientas tecnológicas para identificar operaciones consideradas sospechosas.

"Hemos utilizado inteligencia artificial, análisis avanzados y otras herramientas de última generación para detectar actividades sospechosas y posibles fraudes", sostuvo Kennedy.

Dan Brillman, director del Centro para los Servicios de Medicaid y CHIP y administrador adjunto de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS), habla durante un anuncio en la sede del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) en Washington D. C., el martes 21 de julio de 2026. Foto: Tierney L. Cross/Bloomberg

Aunque el gobierno federal no presentó pruebas específicas sobre los casos investigados, aseguró que la decisión forma parte de una estrategia más amplia para combatir el fraude en los programas públicos de salud financiados con recursos federales.

El administrador de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS), Mehmet Oz, respaldó la medida y afirmó que existen reclamaciones que todavía no fueron suficientemente documentadas por los estados.

"Hemos identificado áreas con alto riesgo potencial de fraude. Los estados aún no han podido documentar de forma completa y satisfactoria reclamaciones que permanecen sin resolver y que presentan indicios preocupantes. Si algo parece fraude, ya no vamos a pagarlo", declaró Oz.

California, bajo la lupa por los servicios de atención domiciliaria

Kennedy señaló que gran parte de las sospechas detectadas en California están relacionadas con los programas de atención domiciliaria para personas mayores, con discapacidad o enfermedades crónicas.

Este tipo de asistencia permite que miles de beneficiarios reciban cuidados en sus hogares en lugar de permanecer institucionalizados. Sin embargo, el secretario de Salud ha cuestionado en varias oportunidades este sistema al considerar que puede ser utilizado para cometer irregularidades.

Sus declaraciones ya habían despertado preocupación entre organizaciones que representan a personas con discapacidad y familiares de pacientes, quienes advierten que estos programas resultan esenciales para que muchos beneficiarios puedan vivir de manera independiente.

Oz también se refirió específicamente a este programa durante la conferencia.

"Si esos estados quieren ese dinero, tendrán que proporcionar documentación que demuestre que esos pagos son legítimos", afirmó Kennedy. Foto: EFE/EPA/JIM LO SCALZO

"Muchas veces son servicios que antes habrían sido prestados por la propia familia, pero es un programa que puede ser objeto de abusos", afirmó.

Una disputa que comenzó meses atrás

La suspensión anunciada este martes no representa el primer conflicto entre la administración Trump y Minnesota por los fondos de Medicaid.

A comienzos de este año, el Departamento de Salud ya había retenido alrededor de 243 millones de dólares destinados al estado.

Como respuesta, en marzo Minnesota presentó una demanda contra el HHS, al considerar que la retención de fondos era ilegal y ponía en riesgo la continuidad de programas sanitarios para miles de beneficiarios.

Hasta el momento, California no anunció acciones judiciales, aunque funcionarios estatales cuestionaron anteriormente las acusaciones federales sobre posibles irregularidades en Medicaid.

La Casa Blanca endurece su estrategia contra el fraude

La suspensión de los fondos también se enmarca dentro de una política impulsada desde la Casa Blanca para reforzar el control sobre el gasto federal en programas sociales.

En marzo, el vicepresidente JD Vance advirtió que el gobierno podría retener recursos federales a aquellos estados que no colaboraran con un nuevo grupo especial dedicado a investigar posibles fraudes en Medicaid. Ese organismo fue creado mediante una orden ejecutiva firmada por Trump y es encabezado por el propio Vance.

Durante la conferencia, Kennedy anunció además que el Departamento de Salud ampliará sus facultades para excluir directamente a proveedores sospechosos de fraude, incluso sin intervención de los estados.

Según explicó, el objetivo es impedir que los llamados "malos actores" continúen participando en programas federales de salud e incluso prohibirles permanentemente recibir fondos públicos.

El gobierno sostiene que estas medidas buscan proteger los recursos destinados a millones de beneficiarios de Medicaid y garantizar que el dinero llegue únicamente a proveedores que cumplan con la normativa.