Al llegar el verano en Europa, las plazas se llenan de música y escenarios. Las orquestas animan las fiestas patronales, ofreciendo shows nocturnos. Pero tras cada actuación, hay un gran trabajo previo, con ensayos, viajes y largas jornadas.
Andrea Camel es cantante y bailarina en Clan Zero de León. Inició su carrera musical a los 17, actuando en eventos menores. Luego, pasó por una orquesta en Benavides de Órbigo por 5 o 6 años. Tras formar su propio grupo, se unió a Clan Zero hace 7 años. Ella destaca que al principio "absorbes todo ese talento" de los más experimentados.
Con los años, los escenarios le han dado experiencia, ayudándola a superar nervios y mejorar su voz y conexión con el público. Describe este proceso como hermoso, aunque exigente por las horas de dedicación para crecer en la profesión.
Aunque las orquestas se asocian al verano, su labor es anual. La preparación de cada temporada implica renovar canciones, coreografías y la puesta en escena. La gira de Clan Zero va de abril a octubre, seguida de un descanso y la preparación invernal del show del año siguiente.
Aunque las orquestas se asocian al verano, su labor es anual. Foto: IG/andreacamelmix
Desde enero, los ensayos se intensifican, con jornadas de 6 a 8 horas, 2 o 3 días por semana. Se dedican a coreografías, nuevas canciones y repertorio. Andrea enfatiza que "todo ello se prepara" con gran dedicación, pues el show cambia anualmente. La dirección musical y otros miembros coordinan la selección y diseño del espectáculo.
Al iniciar la gira, la vida cambia. Cada día es un pueblo distinto, con viajes constantes. Las actuaciones son visibles, pero hay muchas horas en furgoneta. Andrea resume: "Vivimos de noche y descansamos de día y viajamos de día. Esa es la parte que no se ve". El equipo técnico se adelanta para montar y desmontar el escenario.
Para Andrea, cuidar la voz es crucial. Las actuaciones seguidas exigen descanso e hidratación para mantener el ritmo. Ella afirma: "Lo más importante es el descanso para recuperar la voz, siempre, dormir, porque dormir al final regenera todo nuestro cuerpo y las cuerdas vocales muchísimo, muchísima hidratación".
Las largas estancias fuera de casa fomentan la convivencia. Compartir viajes, ensayos y hoteles convierte a los compañeros en una segunda familia. Andrea dice: "Son familia. Yo tengo compañeros que son como hermanos". En octubre, al finalizar la temporada, se decide la continuidad y se planifica el próximo año.
Tras años en escenarios y pueblos, Andrea elegiría de nuevo este camino. Las dificultades, viajes y horas de trabajo son parte de una profesión que ve como un estilo de vida. Concluye: "Lo seguiría eligiendo cada día, porque al final te tiene que gustar y es algo que lo llevas tan dentro. Creo que es como una filosofía de vida".
Nota creada con asistencia IA
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