Más de cuarenta años de trabajo junto a centros de bienestar llevaron a Willie Carballo a una conclusión concreta: sumar años no alcanza si se pierde autonomía, interés o capacidad de disfrute.

El especialista está ligado desde 1979 con Clinique La Prairie, la clínica suiza conocida por sus programas de medicina preventiva y revitalización.

Su planteo sobre la longevidad no empieza con una dieta ni con un tratamiento. Pone el foco en hábitos que puedan sostenerse sin convertir el cuidado de la salud en otra exigencia.

Willie Carballo: “Fanatizarse no ayuda a la longevidad”: las claves para vivir más sin perder calidad de vida

La Organización Mundial de la Salud utiliza un criterio parecido. Al hablar de envejecimiento saludable, también considera la capacidad de moverse, tomar decisiones, mantener relaciones y seguir haciendo actividades valoradas.

En ese razonamiento aparece la epigenética. Carballo señala que la genética explica solo una parte de la longevidad y que el resto depende del entorno y del estilo de vida.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos explican que la alimentación, la actividad física y otras exposiciones pueden modificar la manera en que funcionan los genes sin cambiar la secuencia del ADN.

Willie Carballo: “Fanatizarse no ayuda a la longevidad”: las claves para vivir más sin perder calidad de vida . Foto ilustración Adobe Stock

Por eso, dos personas con una herencia similar pueden llegar de forma distinta a los 60, 70 u 80 años. El sueño, el cigarrillo, el alcohol y el movimiento dejan diferencias con el tiempo.

Por qué cuidar demasiado la salud también puede ser un problema

Carballo marca un límite que suele quedar afuera de las recomendaciones sobre longevidad: los excesos también pueden aparecer dentro de una rutina saludable. “El exceso en la alimentación es negativo, el exceso en el deporte es negativo y el exceso en el cuidado también es negativo”, explicó.

El problema empieza cuando cada comida se controla, cada entrenamiento se mide y una mala noche se vive como un fracaso. En ese punto, el bienestar deja de ordenar la vida y empieza a dominarla. “Fanatizarse no ayuda a la longevidad”, resumió. Su crítica no apunta contra el ejercicio ni contra la prevención, sino contra una vigilancia permanente que termina sumando ansiedad.

El Instituto Nacional sobre el Envejecimiento de Estados Unidos recomienda combinar actividad física, alimentación equilibrada, descanso, controles médicos y vínculos sociales. Caminar más, ordenar el horario de sueño o modificar algunas comidas puede ser más fácil de sostener que cambiar toda la rutina de un día para otro.

Las tres claves de Carballo para vivir más y mejor

La primera es salir del piloto automático. Carballo propone detenerse en acciones simples como tomar un café, mirar el cielo o registrar el olor de la mañana.

La segunda clave son los afectos. Para el especialista, sentirse acompañado y sostener vínculos reales tiene más peso que muchos suplementos promocionados como soluciones contra el envejecimiento.

La OMS informó que una de cada seis personas en el mundo atraviesa situaciones de soledad. También advirtió que el aislamiento afecta la salud física, mental y cognitiva.

Las tres claves de Carballo para vivir más y mejor.

El tercer punto es conservar hobbies y proyectos que no estén ligados al trabajo ni al dinero. En el caso de Carballo, esa actividad es cocinar; para otra persona puede ser pintar, cuidar plantas, tejer o aprender música.

Lo importante es mantener una actividad que despierte curiosidad y deje algo para esperar al día siguiente.