Mientras gran parte de la Argentina atraviesa los meses más fríos del año, en Jijoca de Jericoacoara, conocida localmente como "Jeri", el invierno pasa casi inadvertido.

Este pequeño pueblo costero del estado de Ceará, en el nordeste de Brasil, registra temperaturas cercanas a los 30 °C entre junio y septiembre, con escasas lluvias y un mar cálido.

Jericoacoara mantiene temperaturas cálidas incluso durante los meses de invierno. Foto: Phaelnogueira/IStock

¿Por qué hace calor en invierno en Jericoacara?

Ubicada a poco más de dos grados al sur de la línea del Ecuador, la localidad entra en la estación seca a partir de junio, una vez finalizado el período de lluvias que se extiende entre enero y mayo. Durante ese mes la temperatura media es de 26,9 °C, mientras que en julio asciende a 27,4 °C.

En agosto las precipitaciones se reducen al mínimo, con apenas un día lluvioso en promedio, y septiembre es uno de los meses más secos del año, con máximas cercanas a los 33 °C.

Además, el agua del mar conserva una temperatura de alrededor de 28 °C durante toda la temporada, por lo que es posible disfrutar de la playa incluso cuando gran parte de Sudamérica atraviesa el invierno.

Los orígenes de Jericoacara como destino turístico

Durante gran parte de su historia, Jericoacoara permaneció prácticamente aislada. Era un pequeño pueblo de pescadores rodeado de dunas y lagunas, sin caminos asfaltados ni grandes servicios, visitado principalmente por mochileros y ecoturistas.

Su proyección internacional comenzó en 1987, cuando una revista especializada la incluyó entre las diez playas más bellas del mundo. Desde entonces, el destino ganó popularidad y tuvo que comenzar a adaptarse a la demanda turística.

La antigua aldea de pescadores mantiene sus calles sin asfaltar. Foto: Wikimedia Commons

Jericoacoara conserva parte de la identidad del pequeño pueblo de pescadores que fue durante décadas. Sus calles continúan siendo de arena, una característica que forma parte de su paisaje urbano y que se preservó para mantener el entorno natural de la villa.

El destino también se distingue por la ausencia de alumbrado público convencional. La red eléctrica es subterránea, lo que reduce el impacto visual sobre el paisaje.

Un fenómeno natural único

Pedra Furada. Foto: portaljericoacoara.com.br

Entre mediados de julio y agosto ocurre en Jericoacara uno de los fenómenos más fotografiados del destino: al atardecer, el Sol se alinea con el arco natural de la Pedra Furada, una formación rocosa esculpida durante siglos por la acción del viento y el mar, dando la impresión de quedar encajado en el centro de la roca. La alineación solo puede observarse durante ese período del año.

El origen del nombre Jericoacoara

Aunque hay distintas teorías sobre el origen del nombre Jericoacoara, la versión más difundida sostiene que proviene del tupí-guaraní. Según esa interpretación, surge de la combinación de las palabras "yuruco" (agujero) y "cuara" (tortuga), en alusión a las tortugas marinas que eligen esa playa para poner sus huevos.