En los elegantes bosques de cedro del Atlas, que recorren de Túnez a Marruecos, una subespecie de los osos pardos habitó entre los pinos de ese lugar durante miles de años.
El oso Atlas fue una subespecie de los Ursus arctos que abundó sobre los bosques de cedro de la cordillera del Atlas, en el norte de África y durante siglos, compartió hábitat con los seres humanos.
Debido a la caza indiscriminada y a la destrucción de su habitad natural, la especie estaba prácticamente extinta cuando se la intentó estudiar científicamente a mediados del siglo XIX. Lo poco que se conoce de estos mamíferos es a través de registros históricos, investigaciones arqueológicas y mosaicos romanos.
¿Como se conoció al oso Atlas?
Hasta el siglo XIX, no había una identificación clara para este tipo de osos, se creía que era una especie más de los osos pardos de Europa y Norteamérica. Además, no existían descripciones documentadas completas de este animal.
La especie fue vista por última vez en 1870. Foto ilustrativa: Archivo
El registro más antiguo que se conoce sobre osos en África pertenece a Heródoto. El historiador y geógrafo griego escribió alrededor del año 430 a.c en su libro: "Historias, libro IV", que en la región africana habitaban fieras salvajes como serpientes gigantes, leones, elefantes y osos.
Sin embargo, en estas descripciones no se encuentran detalles de como eran específicamente los osos que había visto.
No fue hasta 1841, que Crowther, un viajero que iba camino a la India, realizó una escala en Marruecos y al pasar por la zona de Tetuán, registró con precisión lo que aparentemente sería un oso Atlas.
Se trataba de una hembra muerta a la que él describe como "ligeramente más pequeña que un oso negro americano, pero con un cuerpo más robusto". También indica que su hocico era mucho más corto y ancho.
Los dedos también eran notablemente más cortos que los de un oso norteamericano, pero sus pequeñas garras eran mucho más robustas. Su pelaje era negro oscuro, de unos 10 a 13 centímetros de largo, y en las partes inferiores tenía un color anaranjado.
El registro de Crowther fue enviado a la Sociedad Zoológica de Londres, y en 1844, el zoólogo Heinrich Rudolf Schinz nombró al ejemplar Ursus Arctos Crowtheri (en zoología se utiliza el sufijo i para homenajear a una persona, de ahí el nombre Crowtheri).
El oso Atlas era distinto al oso pardo que habita en Eurasia y Norteamérica. Foto ilustrativa: Archivo
El escritor ingles Henry Anderson Bryden, que fue reconocido por sus obras sobre la fauna africana escribió en 1899 el libro "Great and Small Game of Africa: An Account of the Distribution, Habits, and Natural History of the Sporting Mammals, with Personal Hunting Experiences".
En la obra describió que el ejemplar avistado por Crowther fue abatido sobre las montañas de Tetuán, a unos 40 kilómetros de la cordillera del Atlas y que, para ese entonces, era muy raro avistar uno de esos mamíferos.
Además señaló que la alimentación del oso era a mayoritariamente herbívora basada principalmente en raíces, bellotas y frutos.
Las causas de la extinción del oso Atlas
En 2012, un equipo de arqueólogos franceses publicaron en la revista Quaternaire el resultado de las excavaciones realizadas en la cueva Ifri Oussaïd (Marruecos), donde encontraron fósiles de cinco osos Atlas y 156 restos de huesos, algunos de ellos de más de 7300 años de antigüedad.
Durante esa etapa del holoceno temprano, se encontraba en reducción la vegetación del roble de canario en favor del cedro, sin embargo las condiciones climáticas eran similares, por lo que los investigadores descartaron que la extinción del oso se debiera a causas climáticas.
La investigación concluyó que la extinción masiva del oso empezó hace aproximadamente dos mil años atrás, cuando la tala indiscriminada comenzó a abrir los bosques de cedro en el norte de África, lo que junto con la caza humana, desplazó al animal de su habitad natural.
La tala indiscriminada de los bosques en la zona montañosa afectó a los osos Atlas. Foto ilustrativa: Archivo
En esos años, los romanos ocupaban la totalidad de las costas del norte de África, y fue allí cuando comenzó la tala de los bosques de cedro destinados a la agricultura, además muchos animales eran capturados para ser llevados a los espectáculos circenses.
Los arqueólogos observaron que con el transcurso de los años, los restos de osos eran cada vez mas pequeños, por lo que se cree que durante la evolución, los osos Atlas fueron perdiendo su tamaño.
Y también señalaron que, a diferencia de lo que se creía sobre su alimentación, estos ejemplares eran omnívoros y consumían una cantidad notable de proteínas de otros animales, refutando la teoría de que eran mayoritariamente herbívoros.
La desaparición de una rama evolutiva
En 2008, un estudio realizado por Sébastien Calvignac titulado: "Ancient DNA evidence for the loss of a highly divergent", descubrió una novedad inesperada de los osos Atlas.
El oso Atlas tenía un ADN mitocondrial distintos a los demás Ursus Arctos. Foto ilustrativa: Archivo
En la investigación analizaron restos de linaje de osos pardos en la cueva de Ksiba, en Marruecos, y descubrieron que el linaje mitocondrial de los osos Atlas era diferente al de los osos pardos y al de cualquier especie similar.
Esto comprobó que, si bien los osos Atlas eran una especie de Ursus Arctos, su ADN mitocondrial era distinto al de los demás, por lo que la extinción de estos ejemplares significó la desaparición de toda una rama evolutiva.
El ultimo avistamiento del oso Atlas se documentó en 1867 en Edough, en la frontera entre Marruecos y Argelia y desde ese entonces, no se tiene más registro del ejemplar.
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