La administración de Donald Trump presentó una nueva propuesta para reducir el costo de los medicamentos que reciben millones de beneficiarios de Medicare. Según estimaciones de la Casa Blanca, la medida permitiría un ahorro de 1.100 millones de dólares para los pacientes durante el próximo año y reduciría el gasto de bolsillo de quienes reciben tratamientos cubiertos por Medicare Parte B.

La norma apunta a modificar el funcionamiento del programa federal 340B, que permite a hospitales que atienden a pacientes de bajos ingresos comprar medicamentos ambulatorios con importantes descuentos. Aunque estos centros de salud acceden a precios reducidos, en muchos casos luego facturan a Medicare montos considerablemente superiores y conservan la diferencia.

Con la propuesta, los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid cambiarían la fórmula utilizada para calcular los reembolsos que reciben los hospitales participantes del programa. El objetivo es que los descuentos obtenidos en la compra de medicamentos también beneficien a los pacientes y no solo a las instituciones médicas.

La administración sostiene que un adulto mayor promedio que utilice medicamentos cubiertos por Medicare Parte B podría ahorrar alrededor de 800 dólares al año en copagos. Según un funcionario de la Casa Blanca, el ahorro acumulado durante la próxima década podría alcanzar los 20.000 millones de dólares.

Como ejemplo del sistema actual, el Gobierno citó el medicamento Lupron Depot, utilizado para tratar el cáncer de próstata. De acuerdo con el borrador de la norma, un hospital que participa en el programa 340B puede adquirir una dosis por cerca de 700 dólares, pero luego recibir alrededor de 4.000 dólares en reembolsos de Medicare por administrarla, además de aproximadamente 1.000 dólares correspondientes al copago del paciente.

La norma apunta a modificar el funcionamiento del programa federal 340B. Foto de archivo.

La propuesta establece que los hospitales del programa reciban reembolsos equivalentes al precio promedio de venta del medicamento menos un 33,4 %. Según la administración, ese ajuste refleja el hecho de que esos centros adquieren los fármacos a valores reducidos gracias al beneficio federal. Si la medida avanza, entraría en vigor a comienzos del próximo año.

La iniciativa forma parte de la estrategia del Gobierno republicano para responder a las preocupaciones por el aumento de los costos de la atención médica en un año electoral. Sin embargo, todavía existe incertidumbre sobre el impacto final de la propuesta debido a la complejidad del sistema sanitario estadounidense.

La respuesta de los hospitales no tardó en llegar

La Asociación Estadounidense de Hospitales advirtió que la norma podría afectar las finanzas de las instituciones que atienden a comunidades vulnerables. Ashley Thompson, vicepresidenta sénior de análisis y desarrollo de políticas públicas de la organización, afirmó: "Estas propuestas socavarán la capacidad de los hospitales para mantener los servicios esenciales y proteger el acceso asequible a la atención médica para quienes dependen del programa 340B".

La medida permitiría un ahorro de 1.100 millones de dólares para los pacientes. Foto de archivo.

No es la primera vez que la administración Trump intenta modificar este sistema. En 2018 impulsó una medida similar para reducir los pagos de Medicare a los hospitales participantes. Sin embargo, en 2022 la Corte Suprema resolvió que el Gobierno no podía aplicar un esquema de reembolsos independiente para estos centros.

En abril de 2025, Trump firmó una orden ejecutiva para estudiar el gasto hospitalario en medicamentos. Ese análisis dio origen a la propuesta presentada ahora, que busca reducir los costos para los pacientes sin eliminar el programa de descuentos destinado a los hospitales.

Con información de AP.