Sobre los densos bosques de Asia Central, que abarcan desde Turquía hasta el oeste de China, una subespecie de tigres habitó esas tierras hasta mediados del siglo XX.

El tigre del Caspio (Phantera Tigris Virgata), fue una subespecie de los tigres siberianos que vivió entre los bosques ribereños, el suroeste del mar Caspio, y en diversas regiones de lagos y ríos del territorio asiático.

Debido a la destrucción de su hábitat natural, la caza de sus presas y un feroz plan de exterminio por parte del imperio ruso, la especie fue desapareciendo hasta extinguirse en la década del 60.

Como se conoció al tigre del Caspio

La especie fue nombrada científicamente Felis tigris virgata en 1815, luego de que publicaran póstumo el libro "An Overview of Mammals According to Their Distribution Across the Continents", del zoólogo y entomólogo alemán Johann Karl Wilhelm Illiger.

El Tigre de Caspio fue la subespecie de tigres con las garras más largas. Foto: D. público/Wikipedia

Illiger utilizó el termino felis, debido a que el biólogo y médico sueco Carl Linnaeus, considerado uno de los naturalistas más importantes de la historia, había clasificado a los tigres en el género felis en su icónica obra Systema Naturae, publicada en 1758, que sentó las bases de la clasificación taxonómica moderna.

No fue hasta el año 1929, que el reconocido zoólogo británico Reginald Innes Pocock, cambió el género del tigre a Phantera, que se comenzó a utilizar para animales que pueden rugir, como leones, leopardos, guepardos y los tigres.

Una leyenda griega cuenta que el nombre del rio tigris se debe a que un tigre ayudó a la princesa Alphesiboea, que estaba embarazada, a cruzar el rio sobre su lomo. Al llegar a la orilla dio a luz a Medo, quien posteriormente sería el fundador del Imperio Medo (actualmente Irán).

Los tigres del Caspio migraban junto a sus presas

Los tigres del Caspio machos medían entre 270 a 290 centímetros, pesaban entre 170 a 240 kilos y tenían características muy similares a los tigres siberianos. Por su parte, las hembras eran más pequeñas y su peso rondaba los 135 kilos.

La subespecie tenía un color más oscuro que los tigres siberianos. Foto: D. público/Wikipedia

Esta subespecie tenía un color amarillo dorado oscuro, y se diferenciaba del tigre siberiano ya que tenía más zonas blancas en su cuerpo. Sus rayas eran negras, aunque podían variar con distintas tonalidades de marrón.

Un detalle muy característico del tigre del Caspio era que su pelaje crecía en invierno en el vientre y en la cabeza, formando una especie de barba para protegerse del intenso frio.

Las principales presas de los tigres eran los ciervos y jabalíes, aunque también podían llegar a cazar gacelas, cerdos salvajes, asnos y camellos.

Los tigres del Caspio tenían una vida solitaria, no formaban manadas de tigres y sólo se juntaban con otro de su especie para aparearse.

El periodo de gestación de esta subespecie duraba alrededor de tres meses y podían nacer entre dos y tres cachorros, que eran ciegos los primeros diez días.

Los tigres se apareaban cada tres o cuatro años. Foto: D público/Wikipedia

A los dos meses ocurría el destete y los cachorros empezaban a comer carne. Tres semanas después, comenzaban a aprender técnicas de caza junto a su madre hasta alcanzar la madurez.

La causa de su extinción

El rango histórico-geográfoco del tigre del Caspio era sumamente amplio, llegó a abarcar desde el suroeste del mar Caspio (Turquía e Irán), así como también buena parte de Asia Central (Kazajistán, Tayikistán, Turkmenistán, Afganistán).

Hace dos mil años, cuando los romanos avanzaron hacia oriente, comenzaron a cruzarse con el tigre del Caspio. Algunos de estos animales eran capturados y trasladados a los coliseos para pelear con soldados o para enfrentarse contra otros animales.

En el libro Liber spectaculorum, del poeta hispanorromano Marco Valerio Marcial publicado en el 80 d. C. menciona que un tigre que habría matado a un león en un épico enfrentamiento en el recién inaugurado anfiteatro Flavio (hoy conocido como el coliseo romano).

El tigre del Caspio habitaba en una gran parte de Asia Central. Foto: Dominio público Wikipedia.

"Acostumbrado a lamer la mano derecha de su tranquilo domador, un tigre, gloria extraordinaria de la cima hircana, ha lacerado cruel con furioso diente a un león salvaje: realidad nueva, no conocida por ninguno de los siglos pasados. No osó nada semejante mientras vivía en las profundas selvas: tiene más de ferocidad desde que está con nosotros", escribe Marcial en su obra.

Sin embargo, este contacto con los romanos no supuso un peligro para la especie. Para el siglo XVIII y a pesar del avance de la ganadería, las comunidades locales convivían en equilibrio con el tigre, sin invadir su hábitat natural, y ellos sin cazar a los animales domésticos.

No fue hasta el año 1850 que el imperio ruso comenzó a invadir estas regiones de Asia Central para expandir su territorio.

Los rusos comenzaron a talar los bosques para destinar las tierras a la agricultura, más precisamente a las cosechas de arroz y algodón, por lo que el tigre comenzó a perder su hábitat natural.

Además, los oficiales rusos recibieron órdenes del Zar para asesinar a todos los tigres del Caspio que habiten en la zona ya que eran considerados un obstáculo para la expansión territorial y un peligro para las cosechas.

Los rusos talaron bosques, como se ve en este campo de Turquestán en 1950. Foto: Dominio Público Wikipedia

Los oficiales rusos no se conformaron con asesinar a los tigres, sino que, además, comenzaron a cazar de forma deportiva a sus presas como los ciervos y jabalíes, lo cual, era visto como una manera de ganar prestigio.

La caza del tigre y de sus presas fue tal que, en menos de 100 años, la especie estaba prácticamente extinta y debieron comenzar los programas para la preservación del animal.

En 1938, en el actual territorio de Tayikistán, se creó la primera región protegida para los tigres, pero fue en vano, el ultimo avistamiento en esa zona se registró en 1958.

La Unión Soviética prohibió la caza del animal en 1947 y lo mismo hizo Irán en 1957, sin embargo, la norma llegó demasiado tarde y para ese momento, ya habían desaparecido la mayoría de los tigres de la región.

El ultimo avistamiento documentado de un tigre del Caspio se dio en 1968, en los tiros bajos del mar Aral en Kazajistán.

Los últimos avistamientos se dieron en los bosques del rio y mar Aral de Kazajistán. Foto: Raki_Man CC BY 3.0

El proyecto para reestablecer su hábitat natural

En el año 2021, el gobierno de Kazajistán inició un programa de forestación a nivel nacional que incluye la reintroducción del tigre a su hábitat natural en la zona del lago Balkash.

El país ha plantado alrededor de 1.400 millones de árboles desde 2021 y su objetivo para 2027 es tener más de 2.000 millones de árboles para lograr la restauración ecológica.

El proyecto prevé utilizar tigres de Amur (Phantera tigris altaica), que viven en el extremo oriente de Rusia y el noroeste de China, para reintroducir a la especie en el antiguo hábitat del tigre del Caspio.

Un estudio filogenético publicado en el 2009 por la revista Plos One aseguró que los tigres del Caspio y los tigres de Amur eran prácticamente idénticos genéticamente, diferenciándose únicamente de un haplotipo de nucleótido.

Los tigres del Caspio tenían muchas similitudes genéticas con los tigres de Amur. Foto: REUTERS

Además, la investigación señaló que ambos tigres descienden de una especie que colonizo Asia Central hace menos de 10.000 años, probablemente a través del corredor de Gansu, una región que más tarde formaría parte de la antigua Ruta de la Seda.

Allí una población se desplazó hacia Siberia, dando origen al tigre de Amur, mientras que la otra, permaneció en Asia Central donde evolucionó hasta convertirse en el tigre del Caspio.

La dramática extinción de esta especie desequilibró la ecología de la región. Su posible reintroducción busca restablecer la fauna natural y devolver a los tigres al territorio, de la cual nunca debieron desaparecer.