New College of Florida, la universidad pública de artes liberales que el gobernador republicano Ron DeSantis transformó en uno de los emblemas de su ofensiva contra la llamada agenda “woke”, se prepara para triplicar su tamaño. La institución absorberá el campus Sarasota-Manatee de la Universidad del Sur de Florida (USF), en una operación que fue cuestionada por estudiantes, profesores, líderes educativos, empresarios locales y legisladores demócratas.
El traspaso está previsto para el próximo mes y permitirá que New College incorpore un predio de 32 acres, con unos 2.000 estudiantes, una nueva residencia de seis pisos y un centro estudiantil valuado en 44 millones de dólares. Actualmente, New College cuenta con alrededor de 900 alumnos.
La operación representa un nuevo avance del proyecto político y educativo de DeSantis, quien en los últimos años intervino directamente en New College, desplazó autoridades y colocó al frente de la institución a una junta de administradores afín a su visión conservadora. Desde entonces, la universidad fue presentada por el gobernador como un modelo alternativo para la educación superior pública en Florida.
Sin embargo, la medida despertó un amplio rechazo. Quienes se oponen al traspaso advierten que el campus Sarasota-Manatee de USF cumplía un rol diferente al de New College y ofrecía carreras con fuerte demanda local, como enfermería, turismo y hotelería. Esos programas, según informó la conducción de USF, continuarán durante un período de transición de cuatro años, conocido como “teach-out”, para que los estudiantes actuales puedan terminar sus carreras. Luego, está previsto que cierren.
El presidente de USF, Moez Limayem, reconoció que la pérdida del campus genera “incertidumbre y ansiedad” entre docentes, empleados y estudiantes. De todos modos, aseguró que los alumnos ya inscriptos podrán completar sus títulos de USF en Sarasota-Manatee sin interrupciones durante el período de transición.
Los estudiantes también expresaron su malestar. Referentes estudiantiles señalaron que muchos alumnos viven lejos y dependen de ese campus para acceder a una carrera universitaria de manera más económica. La eliminación de esa sede, advirtieron, reducirá las oportunidades para jóvenes de la zona y para personas adultas que buscan volver a estudiar.
La universidad fue presentada por el gobernador como un modelo alternativo para la educación superior pública en Florida. Foto: REUTERS/Evelyn Hockstein
La controversia también llegó al plano político. Fentrice Driskell, líder de la bancada demócrata en la Cámara de Representantes de Florida, acusó a los republicanos de avanzar con la transferencia sin respetar los procedimientos legislativos habituales. La propuesta había sido aprobada en la Cámara, pero no había prosperado en el Senado, por lo que sus opositores creían que había quedado descartada. Sin embargo, fue reactivada en una comisión presupuestaria e incorporada con escaso debate al presupuesto estatal que espera la firma de DeSantis.
Driskell afirmó que la operación “huele a estafa” y acusó al gobernador de utilizar el sistema universitario para imponer su voluntad política. También cuestionó la cantidad de recursos destinados a New College desde la intervención de la administración republicana.
Uno de los puntos señalados por los críticos es el costo de funcionamiento de la institución. Un estudio de eficiencia publicado en noviembre indicó que producir un título en New College cuesta casi medio millón de dólares, una cifra muy superior a la de otras universidades públicas del estado. Además, Richard Corcoran, aliado cercano de DeSantis y expresidente de la Cámara de Representantes de Florida, fue designado presidente de New College en 2024 con un paquete salarial de 1,2 millones de dólares.
Corcoran, por su parte, rechazó las acusaciones de politización y aseguró que New College está preparada para gestionar la transición “con cuidado e intencionalidad”. También afirmó que la institución busca consolidarse como una universidad pública de artes liberales enfocada en la excelencia académica, el debate cívico, la innovación y las oportunidades para los estudiantes.
La transformación de New College viene generando polémica desde hace años. La institución, antes conocida por su perfil progresista y por contar con una comunidad LGBTQ+ visible, fue reorientada hacia una agenda conservadora. En 2024, se viralizaron imágenes de cientos de libros descartados luego de la eliminación de programas de diversidad, equidad e inclusión. Además, la universidad anunció la construcción de una estatua de Charlie Kirk, activista de derecha asesinado el año pasado.
DeSantis dejará el cargo en enero, por límite de mandato. Algunos críticos esperan que un cambio político en Florida pueda abrir la puerta a revertir la adquisición. Mientras tanto, docentes, estudiantes y dirigentes locales advierten que la medida implica una pérdida significativa para Sarasota y Manatee, dos condados que dependían del campus de USF para formar profesionales en áreas clave para la región.
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