Faltaban 15 minutos para el comienzo partido de Argentina frente a Cabo Verde, cuando una llamada al 911 alertó sobre un posible femicidio de una joven de 26 años, en el Gran Mendoza.

Paula Espinoza, se llamaba la víctima, una joven maestra que tenía un hijo de seis años con quien ahora es el principal sospechoso, su pareja Samuel Andrés Capellán (31), de origen dominicano.

Capellán intentó huir a Chile, pero desistió. Se entregó durante la madrugada de este sábado en la comisaría 53 de Potrerillos, en el camino de alta montaña que une Mendoza con la ciudad chilena de Los Andes.

El Ministerio de Seguridad de Mendoza informó que el presunto femicida fue asistido por unas lesiones que presentaba en su cuerpo y luego trasladado a la Oficina Fiscal de Luján de Cuyo.

La Justicia ordenó el secuestro del vehículo en el que llegó y la preservación de todos los elementos de interés para la investigación.

Conmoción en el barrio

El femicidio ocurrió en el domicilio de Espinoza, ubicado en el barrio Nuestra Señora de Lourdes, de Las Heras. La madre de la víctima fue quien avisó a la Policía tras ingresar a la vivienda y encontrar a su hija con heridas de gravedad en el pecho y la cara.

Tras el llamado al 911, se trasladaron hasta lugar móviles policiales y una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC), cuyos médicos constataron que la joven ya había muerto a puñaladas.

Por su parte, la pareja residía en un departamento ubicado en una planta alta y el resto de la familia de la maestra asesinada habitaba la planta baja del mismo inmueble.

La Fiscalía pudo reconstruir los últimos minutos de vida de la mujer. Según el expediente, cerca de las 17.50 del viernes, la pareja de la docente subió las escaleras e ingresó al departamento. Permaneció en el lugar aproximadamente 10 minutos. Bajó, saludó a la familia y se retiró en su auto, Ford Fiesta Kinetic azul.

Cerca de las 18.30, una hermana de Paula subió para avisarle que bajara a ver el partido de Argentina contra Cabo Verde. La encontró agonizando sobre una cama: había sido atacada con un cuchillo.

La Justicia activó el protocolo de femicidio y dispuso la intervención de personal de Homicidios, Policía Científica, el Cuerpo Médico Forense, la Unidad Investigativa Departamental (UID) y los equipos de asistencia a las víctimas.

En tanto, desde el entorno más cercano a la víctima la despidieron en redes con mensajes de dolor e impotencia. "Mi linda, mi chiquita. Así siempre en mi ser y en mi memoria. Tan divertida, tan llena de vida, con tanta inocencia, con tanta bondad en tu corazón, con tantos proyectos y sueños. Te arrebataron de nosotros y de tu hijito. Te amo con todo mi corazón, volá alto mi niña y danos luz en este camino tan difícil de seguir sin vos y poder acompañar al gordo de la mejor manera posible. Quisiera que fuera una pesadilla y despertar... Me duele el alma", escribió un familiar en Facebook.

AA