La preeclampsia es la principal causa de muerte materna y perinatal en el país –asegura Mariano Lorea, jefe de Obstetricia del Hospital Posadas– Por eso sabemos que es necesario tener una clínica especializada en eso, para ayudar a las mujeres a darles un tratamiento diagnóstico rápido y un tratamiento individualizado”.

La preeclampsia es la hipertensión arterial en embarazadas que suele aparecer tras la semana 20 de gestación y puede implicar riesgos graves tanto para la madre como para el feto: “Es un trastorno hipertensivo que afecta a entre el 3 % y el 8 % de las mujeres que dan a luz en todo el mundo –afirma la OMS (Organización Mundial de la Salud)-- Este tipo de trastornos hipertensivos provoca en torno al 16% de las muertes maternas a escala mundial”.

Los síntomas varían según la persona, pero suelen ser hipertensión arterial persistente, proteinuria (alta concentración de proteína en la orina), dolores de cabeza intensos, alteraciones visuales ( visión borrosa, visión de manchas), dolor en la parte superior del abdomen, náuseas y vómitos (después del primer trimestre) e hinchazón en manos y rostro.

Los síntomas se muestras con la presión arterial, alteraciones visuales e hinchazón de manos y rostro.

“El problema con el tratamiento de la preeclampsia es que la gravedad varía según la embarazada, por lo tanto, si no se diagnostica con tiempo y calidad, es posible que se interne innecesariamente a un paciente, y que a otro que sí necesita de la internación, no se la haga”, explica Marcos Hermida, jefe del departamento Perinatal del Hospital Posadas.

Si la preeclampsia no se trata adecuadamente, puede conllevar consecuencias mediatas e inmediatas para la madre y para el feto. Dentro de las complicaciones posteriores, es posible tener eclampsia (convulsiones), el síndrome HELLP (hemólisis, elevación de las enzimas hepáticas y trombocitopenia), daño en órganos (riñones, hígado y cerebro), desprendimiento prematuro de la placenta, parto prematuro, restricción del crecimiento fetal o la muerte de la madre y del feto.

La Clínica de Preeclampsia y Enfermedad Vascular Placentaria (CPEVP) es una iniciativa presentada dentro del Hospital Posadas que empezó a funcionar a fines de junio. Se diferencia de las clínicas normales ya que “no solo toman la presión”, sino que “integran síntomas, laboratorio, Doppler, biomarcadores y evaluación hemodinámica para individualizar el riesgo”, dicen desde el hospital de El Palomar.

El Hospital Posadas está en El Palomar, partido de Morón.

“La preeclampsia es como una gran bolsa de gatos. Todos son diferentes, entonces abrimos un espacio para detectar el nivel de gravedad de la paciente y poder actuar en consecuencia –explica el Dr. Lorea– Además de la presión arterial, analizamos cómo se comporta la circulación materna para entender que no todas las pacientes son iguales”.

“La intención de esta clínica es lograr un diagnóstico más precoz al actual, una mejor estratificación de riesgo, evitar internaciones innecesarias, detectar pacientes graves antes de su deterioro y dar seguimiento postparto de las pacientes –dice el Dr. Hermida– En un día le damos el diagnóstico a las pacientes”.

La clínica funciona los miércoles en el Hospital de Día del hospital, con posibilidad de extensión en caso de que la cantidad de pacientes lo amerite. Es liderado por el Dr. Claudio Siamarella y la Dra. Viviana Pantano. Asimismo, cuenta con enfermeras especializadas, un ecografista y resultados de laboratorio: “Por eso esta clínica no significó un gasto adicional para el hospital, ya que usamos espacios y materiales que ya tiene”, afirma Lorea.

Los doctores de la clínica hablan con una de las pacientes.

“Estas herramientas suelen asociarse a centros altamente especializados, pero también pueden desarrollarse en un hospital público de alta complejidad”, añade Hermida.