En medio de las señales cada vez más visibles de una recesión y la interna oficial por el rumbo económico, el Gobierno se dispone a concederle un primer gesto a la industria en su reclamo de un mayor control del contrabando, una problemática que le estaría ocasionando una pérdida fiscal a ARCA de al menos US$ 2.300 millones, según algunos estudios.
La medida en la que venía trabajando la UIA desde hace más de un año finalmente verá la luz este lunes mediante la firma de un acuerdo para avanzar en controles, incluyendo la fiscalización por parte de las plataformas digitales, como Mercado Libre y Meta, del comercio ilegal y la subfacturación de importaciones, que consiste en declarar valores inferiores a los reales para reducir el pago de impuestos.
Los industriales sellarán el entendimiento en la sede de la secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa del Ministerio de Economía, bajo la órbita de Pablo Lavigne. "Mañana se firma el acuerdo a las 11 de la mañana en Diagonal Sur", confirmaron fuentes al tanto de las conversaciones.
Si bien las plataformas no hicieron comentarios ante la consulta de este medio, Industria ya habría firmado un convenio con el sector. El objetivo es obtener información para identificar a los importadores responsables y controlar el origen de la mercadería por la Aduana, algo a lo que algunas empresas se resistían.
El entendimiento con la UIA sumará mesas de trabajo con Economía, Aduana y Seguridad, para coordinar acciones, incorporar herramientas tecnológicas y controles sistémicos que mejoren la detección de contrabando, fraude marcario y venta de productos fuera de norma, tanto en puntos de venta físicos como en plataformas digitales.
También crea mecanismos de intercambio de información con Economía, por categorías de productos sospechosos que compiten deslealmente con la producción local, tanto en puntos de venta físicos como digitales. "Hay que darle trazabilidad a todo el que vende, en Facebook e Instragram se venden muchos celulares", dijo una fuente vinculada a la industria.
El titular de la UIA, Martín Rappalini, anticipó el jueves pasado durante el 18 coloquio industrial en Córdoba la firma de un acuerdo este lunes ante el aumento de denuncias sobre contrabando en el canal digital. Desde Economía no dieron precisiones sobre los anuncios, pero tampoco los negaron. "Caliente", dijo una fuente oficial en tono de adivinanza.
La central fabril conversó sobre el tema en encuentros con el ministro de Economía, Luis Caputo y su secretario coordinador de Producción, Lavigne. Hace dos semanas también avanzó con el titular con Aduana, Andres Velis, en una reunión donde le presentaron un diagnóstico y le pidieron conocer el estado de las gestiones oficiales.
Los industriales le mostraron un relevamiento propio que muestra que el 59,7% de las empresas reporta un impacto alto o muy alto de la competencia desleal y el contrabando, 6 puntos porcentuales más que un año antes. La incidencia alcanza al 88,2% en metales comunes, al 84,6% en textiles y al 76,2% en confecciones, cuero y calzado. En estos dos últimos sectores, apuntan contra plataformas chinas como Temu y Shein.
En respuesta, Velis les prometió el uso de radares e inteligencia artificial para reforzar los controles, los mismos que fueron flexibilizados desde que la gestión de Javier Milei implementó la apertura comercial, la baja de aranceles y la eliminación de reglamentos técnicos junto con valores criterio en el comercio exterior y las medidas antidumping.
La señal del gobierno llega en medio de la caída de la recaudación, las quejas por el cierre de fábricas y el estancamiento de la actividad en agosto, que arrojó una caída del 1,7% interanual. La industria retrocedió 3,2% interanual, y el comercio, 3,5%, otro sector que reclama medidas contra el contrabando.
Los industriales vienen presionando por medidas de alivio, como una rebaja impositiva, un RIGI para el sector y financiamiento, así como la suspensión de embargos por 180 días y obras para transportar el gas de Vaca Muerta a todo el país.
Con el apoyo de gobernadores peronistas moderados, Rappallini advirtió la semana pasada que el cambio está siendo "difícil" para la industria y que "no logra recuperarse", aunque reconoció negociaciones con el gobierno sobre un RIGI industrial.
En ese contexto, el Gobierno buscaría distender la relación tirante con la industria después de los últimos cruces. En septiembre, durante un acto por el Día de la Industria sin Milei, la UIA volvió a reclamarle a las autoridades por la pérdida de 90.000 empleos desde 2023 y el gobierno envió a Lavigne.
En la Casa Rosada, conviven diferentes miradas: mientras Federico Sturznegger y Javier Milei mantienen una postura más inflexible, el ministro de Interior, Diego Santilli, y Caputo parecen ensayar un acercamiento. El ministro de Economía será uno de los principales expositores de la 32 conferencia industrial que se celebrará el martes de la semana próxima en el Golden Center, en Parque Norte.
Dentro de la UIA, también hay discrepancias. De un lado, los sectores pyme y algunas filiales del interior dependientes del mercado interno hablan de una "desindustrialización". Del otro, los exportadores, al mando de la central, creen que el acuerdo contra el contrabando es un "gesto de buena predisposición", en momentos que el gobierno necesita mejorar la recaudación para sostener el equilibrio fiscal.
"La informalidad ya está en 45% del mercado de trabajo, va a ir al 50%, estás dejando dos Argentinas: una formal con precios más altos por costo impositivo, etcétera, y otra informal, donde si hay contrabando sin impuestos, los precios son más bajos, pero fisco deja de recaudar, el fisco caza cada vez más el en zoológico, el gobierno orienta inversión con el RIGI a los sectores que le interesa, y después hay contrabando creciente", dijo Diego Coatz, director de I+D.
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