La Comisión de Energía y Combustibles, que preside Facundo Correa Llano (LLA), recibió este martes a especialistas para debatir el proyecto de ley de biocombustibles que ya fue aprobado por el Senado, con 41 votos a favor y 25 en contra.

El proyecto eleva gradualmente los cortes obligatorios: el biodiésel en el gasoil subirá del 7,5% al 10%,y el bioetanol en las naftas pasará del 12% al 15% en un plazo de doce meses. En el caso del biodiésel, las empresas exportadoras podrán participar del mercado interno de biodiésel con una transición hasta el 2036, lo que genera el principal conflicto con las pymes.

En primer término, los diputados cordobeses, Gabriel Bornoroni (LLA) y Carolina Basualdo (Provincias Unidas), destacaron la importancia de que se sancione el proyecto de Biocombustible.

“Esta es una ley histórica que viene a saldar viejas deudas con en el interior, siento orgullo de que el presidente la envíe para poner en valor a las provincias”, expresó Bornoroni. A la vez, afirmó que la norma “garantiza sustentabilidad en el tiempo a los productores”.

“Córdoba tiene una gran oportunidad, vamos a transformar lo que producimos en energía, promover inversión y trabajo. Hoy, de cada 100 litros 12 son de bioetanol, con el tiempo vamos a pasar a un corte de 15%; y en materia de Diesel, del 7,5% pasamos al 10%. Vamos a competir en un mercado con previsibilidad y competencia”, dijo Bornoroni. Y agregó: “En materia de recarga impositiva, esos porcentajes, no van a tener impuestos”.

“Pasamos de un Estado que reparte a un mercado que crece”, concluyó el titular del bloque libertario.

Asimismo, la diputada Carolina Basualdo (Provincias Unidas), celebró el debate de esta norma: “Córdoba es pionera en el biocombustible, es algo que veníamos solicitando”.

Además, los representantes de distintas Cámaras y asociaciones del sector agro industrial debatieron entorno a la iniciativa que cuenta con media sanción del Senado.

Al respecto, Patrick Adam, director Ejecutivo de la Cámara de Bioetanol de Maíz (BIOMAIZ), sostuvo que “la ley actual no contempla los avances tecnológicos ni los nuevos mercados, está agotada y es impracticable". "Pasamos de ser pioneros en biocombustibles a ser rezagados", consideró.

A la vez, celebró la sanción porque “vuelve a poner a la industria en un sendero de crecimiento, con una agenda moderna, competitiva y transparente: elimina cupos y fórmulas de precios; genera competencia mediante licitaciones públicas; cuida el ambiente; crea tres vectores de crecimiento; abre la actividad a la inversión; cuida al consumidor y moderniza la legislación".

Por su parte, Jorge Feijoo, presidente del Centro Azucarero Argentino (CAA), destacó que "el bioetanol es decisivo para el sector azucarero". Y concluyó: "Apoyamos este proyecto de ley porque hemos sido escuchados, los puntos que recomendamos han sido recogidos".

En defensa de la propuesta también se expresaron Juan Manuel Velázquez, presidente de la Cámara de la Pequeña y Mediana Empresa Productora y Expendedora de Biocombustibles (BIOPYME); Federico Zerboni, presidente de la Asociación de Maíz y Sorgo de la Argentina (MAIZAR); Gastón Freites, representante de la Bolsa y Cámara de Cereales de Córdoba (BCCBA); y Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de Argentina (CIARA).

Sin embargo, la norma generó visiones disímiles sobre el tema de biodiesel. En este punto, los expositores apoyaron la necesidad de una nueva norma, aunque con cambios al proyecto que viene del Senado.

Federico Martelli, director Ejecutivo de la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (CEPREB), reclamó que la norma afecta a las empresas productoras de biodiesel: "Buenos Aires, La Pampa, Entre Ríos y San Luis elaboran el 65% del corte obligatorio de biodiesel, no puede haber consenso cuando esas compañías no apoyan la ley y exigen cambios, de lo contrario van a ir a la quiebra".

"Estamos de acuerdo en que hay que modernizar el régimen, pero hacerlo no es mandar a la quiebra a 25 pymes y concentrar el negocio en seis aceiteras", concluyó Martelli.

En el mismo sentido, se pronunciaron Axel Boerr, presidente de la Cámara Panamericana de Biocombustibles Avanzados (CAPBA); y Claudio Alejandro Molina, director Ejecutivo de la Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno (AABH), y Marcelo Kusznierz, presidente de la Cámara Santafesina de Energías Renovables (CASFER).

Sobre este punto, el diputado Eduardo Falcone (MID), valoró que “es una ley que ha tenido un amplio consenso”, aunque señaló que “deberíamos trabajar para solucionar este tema".

"Necesitamos tener reglas de juego locales que puedan permitir la libre competencia, porque cada vez que vamos a un país a tocar el timbre y a tratar de abrir ese mercado, lo primero que nos dicen es que pasa en Argentina con su régimen. Cuando nuestro régimen no permite ningún tipo de competencia, nuestras chances de abrir el mercado son cercanas a cero", dijo Idígoras.

También participaron de la reunión Miguel Peirano, director de la Cámara Argentina de Energía (CADE); Hernán Momo, representante de Downstream de la Cámara Argentina de Energía (CADE); Víctor Accastello, director Ejecutivo de ACA Bio (ACABio); Luis Fredes, especialista en refinación de combustibles y sector energético (IAPG); Luis Zubizarreta, presidente de la Cámara Argentina de Biocombustibles (CARBIO); Federico Joel Szuchet, presidente de Diaser S.A.; Mario Lavia, secretario General de la Federación Argentina Sindical del Petróleo, Gas, y Biocombustibles (FASIPEGYBIO), Angeles Naveyra, presidenta de la Fundación Barbechando y Víctor Bronstein, director del Centro de Estudios de Energía, Política y Sociedad (CEEPYS).