Acostumbrada al cronometraje de los Juegos Olímpicos, a Simone Biles los años que pasaron hasta que estuvo terminada su mansión en Houston, Texas, le habrán parecido eternos. Finalmente, la atleta pudo mudarse a la casa soñada, que comparte con su esposo, Jonathan Owens, estrella de la NFL.
Oriunda de Columbus, Ohio, comenzó su andadura en la gimnasia a los seis años y a los dieciséis ganó dos medallas de oro en el campeonato de Amberes, Bélgica. Entonces, sorprendió con ejercicio de suelo pionero, el Biles, un doble trazado con medio giro que ya forma parte de la historia de la gimnasia.
En las olimpíadas de 2016, en Río de Janeiro, Brasil, ganó el oro en salto, suelo, concurso completo y por equipos, además de colgarse el bronce en la viga de equilibrio. En el mundial de 2019 presentó el Biles II, una doble voltereta hacia atrás con triple giro. Su nombre adorna ahora cinco movimientos gimnásticos distintos.
También quedó asociado a los problemas que aquejan a los deportistas de alto rendimiento. Aunque ganó dos medallas más en Tokio 2020, se retiró de la mayoría de las pruebas alegando un bloqueo mental que le provocaba desorientación.
Simone Biles posa en la piscina de la casa que reformaron en Houston. Foto: @simonebiles.
¿Cómo es la mansión de Simone Biles?
En 2020, Biles y Owens decidieron comprar una casa de casi 4.000 pies cuadrados al norte de Houston, por tres millones de dólares. También decidieron realizar reformas que comenzaron en 2022. Durante varios meses, la atleta compartió fotos de las obras en su cuenta de Instagram. En noviembre de 2025, afirmó que el nuevo hogar estaba listo.
Entonces, publicó que aunque el diseño había demorado solo un año, las aprobaciones de la Asociación de Propietarios, finalmente, permitieron iniciar las reformas en febrero de 2022. "Construir una casa requiere mucha paciencia", escribió con algo de resignación en otro post.
La atleta mostró los avances de la obra en su cuenta de Instagram. Foto: @simonebiles.
La mansión tiene habitaciones de doble altura y puertas correderas en toda la planta baja. También tiene una sala de cine y otra de juegos, un bar y terrazas con vistas al agua en el nivel superior. La cocina presenta una isla gigante y mesadas en la paleta de los grises, con armarios blancos.
Un ambiente que llamó la atención de los más curiosos es la lavandería. Biles había afirmado en un programa de la televisión española que nunca había lavado su ropa hasta que dejó la casa de sus padres y que tampoco sabía manejar un lavavajillas. En su nuevo hogar, tiene cuatro lavarropas que instaló por si Jonathan quiere lavar su ropa al mismo tiempo que ella.
En el baño principal puede verse una ducha amplia, una bañera ubicada como pieza central y un espejo de gran tamaño. En las partes al aire libre, hay un trampolín empotrado y una cancha deportiva, dos elementos que también mostró en diversas actualizaciones del proyecto.
Simone y Jonathan posan en uno de los ambientes de la mansión de Houston. Foto: @simonebiles.
Mientras los obreros realizaban las reformas, la pareja vivió en una casa de estilo moderno con una fachada blanca y un amplio patio trasero en la que invirtieron 1,1 millones.
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