El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dijo este jueves al presidente de Líbano que no debía devolver los cientos de kilogramos de explosivos incautados por las autoridades libanesas a Hezbolá, informó un alto funcionario del gobierno de Donald Trump.

El grupo islamista respaldado por Irán reconoció el jueves que un cargamento de 500 kilogramos de explosivos de su propiedad había sido incautado la semana pasada por las autoridades libanesas.

"Instó al presidente (Joseph) Aoun a exigir responsabilidades a todos aquellos que ordenaron, financiaron y dirigieron el envío, y subrayó que devolver los explosivos a Hezbolá debía quedar totalmente descartado", declaró el funcionario a periodistas bajo condición de anonimato.

El legislador de Hezbolá Hassan Fadlallah dijo que "el vehículo y su carga pertenecen a la resistencia" contra Israel. Añadió que el grupo solicitaba la liberación de los detenidos por la incautación y exigía la devolución del cargamento.

Rubio también abordó la cuestión de una ley libanesa de 1955 que prohíbe las relaciones directas con Israel, la cual, dijo, "obstaculiza los pasos hacia la paz".

El jefe de la diplomacia estadounidense "enfatizó que la ley es impracticable e instó a establecer una comunicación militar directa entre las fuerzas libanesas e israelíes para evitar conflictos", dijo el funcionario.

Bajo presión internacional, Beirut ha elaborado un plan para desarmar a Hezbolá, y las negociaciones entre Israel y Líbano, facilitadas por Estados Unidos, condujeron a la conclusión de un acuerdo marco a finales de junio.