La primera encuesta de intención de voto del instituto Datafolha para la segunda vuelta de la elección presidencial sitúa al candidato Flávio Bolsonaro (PL) a la cabeza con el 49% de los votos totales, frente al 45% del candidato a la reelección, Lula (PT). Al considerar únicamente los votos válido, el hijo del ex presidente alcanza el 52%, mientras que Lula registra el 48%.
El estudio fue encargado conjuntamente por TV Globo y el diario Folha de S.Paulo, y encuestó a 2.520 electores entre el 6 y el 7 de octubre. El margen de error estimado es de dos puntos porcentuales hacia arriba o hacia abajo, con un nivel de confianza del 95% (registrado ante el Tribunal Superior Electoral bajo el número BR-0949/2026).
En el panorama general de los votos totales, además de los principales contendientes, el 5% del electorado declaró su voto en blanco, nulo o por ninguno, y el 1% permanece indeciso. Según los registros del TSE, Flávio Bolsonaro cerró la primera vuelta en el primer puesto con el 47,03% de los votos válidos, en comparación con el 45,16% obtenido por Lula, lo que representó una diferencia numérica de aproximadamente 2,2 millones de votos. El balotaje de la contienda presidencial se llevará a cabo el próximo 25 de octubre.
El informe aporta un desglose detallado sobre la transferencia de votantes que apoyaron a candidatos derrotados en la primera vuelta. Entre aquellos que votaron por Cury (Avante), Renan Santos (Missão), Caiado (PSD) y Zema (Novo), el 46% migra hacia Flávio Bolsonaro, en tanto que el 32% declara sufragio por Lula y el 15% opta por anular o votar en blanco.
Las bases de apoyo de ambos postulantes evidencian divisiones regionales y socioeconómicas marcadas:
Lula consolida una ventaja estadística entre los electores con nivel educativo primario o fundamental (55% a 41%), en el segmento de ingresos de hasta dos salarios mínimos (52% a 41%), entre los ciudadanos de confesión católica (53% a 41%) y en la región Nordeste (61% a 35%).
Flávio Bolsonaro concentra sus índices de preferencia más elevados entre el electorado evangélico (69% a 25%) y en la región Sur del país (58% a 35%).
El apoyo de los candidatos derrotados
El grado de convicción de los votantes refleja una alta estabilidad en esta etapa: el 94% de los encuestados afirma tener una decisión de voto definitiva, mientras que el 6% admite la posibilidad de modificar su postura antes de acudir a las urnas.
En cuanto a los factores motivacionales, el 76% de los electores fundamenta su elección en la convicción de que el candidato representa la mejor alternativa, al tiempo que el 19% señala un voto pragmático orientado a impedir la victoria del oponente. El análisis por candidato expone ciertas asimetrías:
Entre los votantes de Flávio Bolsonaro, el 69% lo hace por convicción positiva y el 25% asume que su voto busca la derrota del rival.
Entre los votantes de Lula, el 83% respalda su elección en las cualidades del candidato, mientras que el 13% expone una motivación de rechazo hacia el contrincante.
El instituto también midió la percepción pública sobre la administración del gobierno federal. La tasa de desaprobación de la gestión gubernamental se sitúa en el 49% (idéntico nivel al registrado en el sondeo previo), en un empate técnico con el índice de aprobación, que alcanza el 48% (estable), al tiempo que el 2% no emitió opinión.
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