Lucía tiene 27 años, nació en Madrid y hace cuatro años compró una casa de más de 100 años que estaba completamente abandonada, en una aldea de los montes de Galicia donde viven apenas nueve personas. Desde este verano reside allí de manera permanente y trabaja en la recuperación de la propiedad prácticamente por sus propios medios.

Su historia fue conocida a través de una entrevista que realizó el canal de YouTube hilux_aventura. Durante el recorrido, Lucía mostró su casa, el huerto, los corrales y distintos espacios de la aldea, además de explicar por qué decidió cambiar la ciudad por una vida vinculada al campo.

La joven se define como una “buscavidas”. Antes de instalarse en Galicia tuvo una tienda online de artesanía, trabajó de noche en discotecas y fue música callejera. También pasó varios años estudiando permacultura, conocimientos que ahora busca aplicar en su propia finca.

Lucía explicó por qué decidió cambiar la ciudad por la vida en el campo. (Foto: YouTube hilux_aventura)

“Esto es un laboratorio estupendo para todo lo que he estado aprendiendo. Mis animales son felices, yo soy feliz”, explicó mientras trabajaba en el huerto. Allí cultiva distintos alimentos y proyecta construir un invernadero porque el clima de la zona no permite que los tomates maduren al aire libre.

“Me daba mucho más miedo quedarme en Madrid”

Lucía aseguró que abandonar la ciudad no le generó tanto temor como la posibilidad de permanecer allí en condiciones de precariedad. “Me daba mucho más miedo quedarme en Madrid con toda la precariedad que hay, con todos los problemas, con toda la delincuencia, que venirme aquí a experimentar cómo se pone un tejado, cómo se hace un sistema eléctrico o cómo cambiar una ventana”, sostuvo.

La adaptación a la pequeña comunidad también fue diferente de lo que esperaba. Según contó, los nueve habitantes permanentes de la aldea la recibieron muy bien: la invitan a ferias, le prestan herramientas y la ayudan con el remolque. “He vivido en Madrid toda la vida y no conocía a mi vecino de al lado, y aquí es que no puedo ir por un sitio sin que me saluden. Ya somos familia”, relató.

Para sostener el proyecto, acumuló la prestación por desempleo. (Foto: YouTube hilux_aventura)

Una vida basada en la autosuficiencia

La casa tiene cocina, salón, una lareira tradicional y el dormitorio que actualmente utiliza. Lucía construyó además el gallinero y los cercados de los conejos con madera reutilizada. En la zona hay zorros, águilas y lobos, por lo que debe mantener a sus animales protegidos.

La propiedad también conserva un antiguo hórreo de piedra y madera que pretende restaurar respetando su fachada. En el interior quiere instalar una bañera de hidromasaje que actualmente tiene en la cuadra.

Para sostener el proyecto, acumuló la prestación por desempleo después de trabajar mientras avanzaba con las reformas. Su alimentación representa uno de sus principales ejemplos de autosuficiencia: gasta unos 50 euros al mes en supermercado y compra principalmente productos básicos, mientras que obtiene buena parte del resto del huerto y de la recolección.

ESTA CHICA DEJÓ la CIUDAD y está RESTAURANDO una CASA de MÁS de 100 AÑOS SIN EXPERIENCIA!!

Los animales implican otros 150 euros mensuales. Además, solicitó una ayuda para incorporar vacas a la finca y proyecta recuperar espacios abandonados de la aldea, entre ellos la antigua escuela, donde quiere crear un lugar para voluntarios y personas que quieran aprender oficios rurales.

A seis horas en auto de su familia, reconoce que la distancia les da pena, pero asegura que están felices con su decisión. “Me ha cambiado hasta la cara, me brillan los ojos y ellos agradecen mucho que haya encontrado un sitio para ser feliz”, contó.