Varias veces se había anunciado y finalmente sucedió: la histórica planta de producción de la empresa Dánica ubicada en Llavallol desde hace 90 años, cerró definitivamente el miércoles 30. Los pocos trabajadores que quedaban fueron despedidos y es el capítulo final de años en caída libre y varios amagues de cierre.

Pero el caso de Dánica no es único en el sur del GBA. En los últimos días, otras fábricas de zona sur también anunciaron que dejarán de operar. No hay rubro que se salve: cerró una industria textil de Berazategui, una metalúrgica de Lanús y despidieron personal o recortaron su producción distintas fábricas de alimentos y calzado. Todas estas empresas llevaban décadas de actividad, habiendo sorteado crisis como la hiperinflación o el 2001.

El caso de Dánica generó impacto porque se trata de una empresa histórica en la zona. La enorme fábrica emplazada en Asamblea 300, localidad de Llavallol, abrió sus puertas en 1939 y comenzó a comercializar su icónica margarina vegetal en el 63 con la publicidad de la nena saltando la soga, que la hizo famosa a nivel nacional.

Planta de Dánica en Llavallol.

Pero las cosas venían de mal en peor en los últimos tiempos, concretamente desde 2020 y con una acentuada crisis en los últimos dos años. Hubo varias amenazas de cierre hasta el más fuerte que ocurrió en agosto de 2024. Para enero de 2025, a partir de un acuerdo con el sindicato, Dánica decidió reabrir parcialmente la planta de Llavallol y mantener únicamente el proceso de envasado.

Cumplido ese plazo, que venció el 30 de septiembre, se procedió al cierre y el pago de las indemnizaciones. Actualmente quedaban 35 trabajadores en la planta de zona sur, explicó la empresa, aunque son 350 a nivel nacional, ya que Dánica tiene otra fábrica. De hecho, la marca seguirá existiendo, pero con un modelo diferente y el foco puesto en otros productos, mientras que la margarina se seguirá produciendo de manera tercerizada. Entonces, el negocio industrial queda ahora concentrado en Villa Mercedes, San Luis, donde producen aderezos, premezclas y mejoradores.

En los últimos años la empresa pasó por varios dueños, desde su venta en 2011 al grupo Brasil Foods (BRF). Desde 2018, pertenece a Grupo Beltrán, empresa cordobesa que también tiene presencia en la industria cárnica.

A esto se suman varias compañías de los más diversos rubros que en el último tiempo anunciaron cierres definitivos o recortes fuertes tanto en la producción como en despidos masivos de trabajadores.

Crisis por suspensión de la producción y sueldos atrasados en una metalúrgica de Lanús.

Un caso reciente es el de la histórica textil Alter, fundada en 1970 y que funcionaba en Berazategui, y cerró sus puertas en los últimos días de septiembre. En ese momento, la empresa Alter SAIC decidió terminar con la actividad de su planta y despedir al personal que aún permanecía en el establecimiento después de varios meses de suspensiones, caída de la producción y dificultades financieras. El mayor problema, trascendió, fue la competencia con productos importados de China.

Los trabajadores explicaron que los problemas en la compañía se acentuaron en 2025, cuando la compañía implementó un esquema de suspensiones que continuó hasta mediados de julio. Hubo despidos de 30 trabajadores en julio y los 40 que quedaban recibieron el telegrama hace pocas semanas. El conflicto por el pago de las indemnizaciones arrastra varios meses y terminó de agravarse con los nuevos despidos. La empresa enmarcó el cierre en la caída de las ventas que asciende a un 68%: "La venta promedio de telas de producción propia pasó de 37.516 a 21.242 kilos entre 2025 y abril de 2026, una caída del 43%. En la tintorería a fasón, los kilos procesados descendieron de 27.419 a 8.625, lo que representó una contracción del 68%".

En Lanús, una metalúrgica paralizó su producción y quedó al borde del cierre. Se trata de Vaspia, fundada en 1960. La planta, ubicada en Eva Perón 2746 quedó virtualmente frenada en los últimos días de septiembre y con fuertes rumores de cierre, con sus empleados reclamando por salarios atrasados. El conflicto pasó a manos del Ministerio de Trabajo. En Vaspia fabricaban piezas de bronce, como válvulas para garrafas de 10 kilos, y barras destinadas a tornerías, empresas de grifería y otros productos industriales. En los últimos días, se supo que la empresa ofreció pagarle a sus trabajadores con sobrantes de bronce.

Otra firma histórica en Lanús que bajó la persiana la semana pasada fue Calzados Anna Express, que desde hacía décadas tenía su fábrica en Lanús. “Hace 45 años estábamos en Lanús. Teníamos más sucursales en Lomas de Zamora, en San Martín e incluso en otras provincias como Salta, Tucumán y Mendoza. Pero cerramos todas ya. No era nuestra intención pero esta situación, la crisis, fue devastadora para nosotros”, señalaron los dueños en diálogo con El Diario Sur. El derrumbe de ventas fue la última estocada para un rubro que venía complicado.