Flaminio Beretta vive desde hace décadas en una cabaña de Runcàt, cerca de Ardesio, en la provincia italiana de Bérgamo. No tiene electricidad ni agua corriente y buena parte de los objetos que utiliza fueron construidos por él mismo.
Conocido como el ermitaño de Ardesio, organiza sus jornadas alrededor de las ovejas, el huerto y las tareas necesarias para mantener la vivienda.
Su historia llegó también a The Pillow, el proyecto de Natalino Stasi dedicado a documentar formas de vida alejadas de las ciudades.
Flaminio nació en Ardesio en 1948. Foto: YouTube
Flaminio, expulsado de su casa, vive aislado en la montaña con sus ovejas: “Aquí no necesito nada”
“Me echaron de casa y, ¿qué podía hacer? No sabía hacer nada”, recordó Flaminio sobre el momento en que tuvo que marcharse. Tenía 23 años y pasó los siete siguientes siguiendo rebaños por diferentes lugares.
Uno de esos recorridos lo llevó hasta el terreno donde terminaría instalándose. Después de continuar viajando durante otro período, preparó una mochila y regresó con la decisión de quedarse.
Tenía alrededor de 30 años. La primera noche encontró una cama, pero después de años acostumbrado a dormir en otras condiciones no consiguió utilizarla y terminó acostándose directamente sobre el suelo.
Flaminio nació en Ardesio en 1948 y había tenido incluso interés por la fotografía antes de dedicarse al pastoreo. Su vivienda se encuentra en Runcàt, un paraje de la alta Val Seriana próximo a la pequeña localidad de Ponte Seghe.
Desde allí desarrolló una vida con un nivel de autosuficiencia poco habitual. Su historia impresionó especialmente a Natalino Stasi: cuando le preguntaron cuál de las personas que había conocido con The Pillow lo había marcado más, eligió precisamente a Flaminio.
Cómo vive Flaminio sin electricidad ni agua corriente
Durante un tiempo tuvo televisión, pero el aparato se rompió y nunca lo reemplazó. Hace más de 20 años desconectó la electricidad y desde entonces vive sin televisión, radio ni corriente eléctrica.
Para iluminar la casa puede utilizar un pequeño candil de grasa y el fuego sirve tanto para cocinar como para calentarse durante los meses fríos. El agua tampoco llega mediante una instalación doméstica convencional.
Cómo vive Flaminio sin electricidad ni agua corriente. Foto: YouTube
Una parte especialmente llamativa de su rutina está en la ropa. Flaminio esquila sus ovejas, trabaja la lana y confecciona prendas con un telar que construyó con sus propias manos. Esa actividad quedó registrada también en el documental Zenerù, estrenado en 2021.
Las 25 ovejas, el huerto y una jornada marcada por la luz del sol
Flaminio no necesita un despertador para comenzar el día. Se levanta cuando aparece la luz, atiende el establo y sale con las ovejas durante aproximadamente dos horas antes de regresar para trabajar en el huerto.
Su rebaño llegó a estar formado por 25 ovejas. Por la tarde vuelve a sacarlas, habitualmente alrededor de las tres o tres y media, y cuando oscurece la jornada se acerca a su final.
En la entrada de su vivienda tiene una meridiana y también utiliza las campanas que llegan desde el pueblo para orientarse. Para anticipar el tiempo observa las nubes: su dirección le sirve como señal de posibles cambios meteorológicos.
Las 25 ovejas, el huerto y una jornada marcada por la luz del sol.
Durante años también tuvo gallinas y un burro, y recurrió al intercambio para conseguir aquello que no podía producir. Llegaba hasta una tienda para recoger restos y realizar trueques con productos propios.
Su figura llegó incluso al cine. El director Andrea Grasselli convirtió su vida en Zenerù, un documental de 30 minutos en el que se lo ve sembrar, esquilar las ovejas, trabajar la lana y fabricar una prenda mientras se prepara la tradicional celebración de Ardesio.
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