El 28 de julio de 2026, un Airbus A350-1000ULR aterrizó en Toulouse después de despegar de Melbourne y pasar 24 horas y 24 minutos en el aire. Había cubierto 12.460 millas náuticas (más de 23.000 kilómetros) siguiendo una ruta de ensayo que atravesó el Pacífico, Norteamérica y el Atlántico antes de llegar a Francia.

No será una ruta comercial. El vuelo fue deliberadamente largo para llevar al límite una nueva variante del A350 que Airbus desarrolla para el Project Sunrise de Qantas.

El objetivo comercial es ligeramente menos extremo, aunque nunca se haya hecho de manera regular: unir Sídney directamente con Londres y Nueva York, vuelos de casi 10.000 millas náuticas y hasta unas 22 horas, sin una escala intermedia para repostar.

Airbus lo presenta como el avión de pasajeros de mayor alcance del mundo cuando entre en servicio, con capacidad suficiente para cubrir algunos de los pares de ciudades comerciales más distantes existentes.

El tanque extra que permite superar las 20 horas de vuelo

El A350-1000ULR deriva del A350-1000 convencional, pero incorpora una modificación fundamental: un depósito central trasero adicional con capacidad aproximada de 20.900 litros de combustible.

El primer avión destinado a vuelo comercial está previsto para abril de 2027.

Ese tanque amplía alrededor de 1.000 millas náuticas el alcance del modelo estándar. El avión utiliza dos motores Rolls-Royce Trent XWB-97 y también cuenta con modificaciones en el sistema de combustible, climatización y refrigeración de las cocinas.

El primer avión, identificado como MSN707, realizó su vuelo inaugural el 2 de junio de 2026. Después comenzó una campaña de certificación con aproximadamente mil sensores y varias toneladas de instrumentación destinadas a registrar el comportamiento del combustible, las temperaturas de cabina, la ventilación y numerosos parámetros estructurales.

El vuelo Melbourne-Toulouse fue especialmente importante. Airbus necesitaba demostrar que el avión podía afrontar un tiempo total de operación de unas 23 horas para cubrir con margen los 21 horas y 40 minutos previstos en las misiones más exigentes, incluyendo rodaje, posibles esperas y reservas para desvíos.

Qantas ha encargado 12 unidades. La configuración será deliberadamente menos densa que la de otros grandes aviones de largo alcance: solo 238 pasajeros, distribuidos entre primera clase, ejecutiva, premium economy y económica. También habrá una “zona de bienestar” donde los pasajeros podrán levantarse y estirarse durante los vuelos.

El primer avión destinado a entrega comercial está previsto para abril de 2027. Qantas anunció que Londres será la primera ruta del Project Sunrise desde Sídney, con inicio programado para octubre de 2027; Nueva York llegará posteriormente.

Los grandes vuelos sin escalas ya existen, pero Project Sunrise pretende cruzar un nuevo límite: hacer rutinarios trayectos comerciales de aproximadamente 20 horas desde el este de Australia.

Si logra la certificación y cumple su calendario, el cambio no será que cualquier punto del planeta quede mágicamente a un vuelo de distancia. Será que algunas de las rutas que durante toda la historia de la aviación exigieron detenerse a mitad de camino podrán, por primera vez, convertirse en un solo despegue y un solo aterrizaje.