Hay historias que desafían todos los pronósticos. En 2024, Marina y su esposo, Bishoy Salib, recibieron un diagnóstico que parecía cerrarles las puertas a la maternidad y la paternidad biológica. Sin embargo, poco más de un año después, no sólo lograron concebir de manera natural, sino que dieron la bienvenida a tres hijos al mismo tiempo.

Todo comenzó cuando Marina, de 30 años, consultó a distintos especialistas tras varios meses intentando quedar embarazada sin éxito. En agosto de ese año se realizó un análisis de hormona antimülleriana (AMH), una prueba que permite estimar la reserva ovárica, es decir, la cantidad de óvulos disponibles.

Los resultados mostraron una reserva ovárica significativamente disminuida. Aunque este estudio no determina por sí solo la fertilidad de una mujer, los médicos consideraron que las posibilidades de lograr un embarazo natural eran muy bajas.

"Nos dijeron que mi esposa probablemente no podría quedar embarazada. Cuando consultamos a un especialista, nos dijo que prácticamente no había posibilidades", recordó Bishoy en una entrevista con People.

Ante ese panorama, varios profesionales les sugirieron iniciar un tratamiento con donación de óvulos. Sin embargo, la pareja decidió no seguir ese camino porque la alternativa no era compatible con sus creencias religiosas. Ambos pertenecen a la Iglesia Ortodoxa Copta y optaron por continuar intentando concebir de forma natural.

"Le dije a la especialista que somos cristianos y que todavía creemos en los milagros", contó Bishoy.

El positivo que nadie esperaba

La pareja no perdió las esperanzas pese a los diagnósticos médicos. Foto: SWNS

A pesar del desalentador pronóstico, Marina y Bishoy nunca abandonaron su deseo de formar una familia. El 19 de mayo de 2025 ocurrió lo inesperado.

Fue Bishoy quien insistió en que su esposa se hiciera una prueba de embarazo.

"'¿Por qué iba a hacerme una prueba si me dijeron que no podía quedar embarazada?', le respondía", recodó Marina. Pero finalmente aceptó. Cuando aparecieron las dos líneas positivas, no podía creerlo.

"Temblaba. Repetí la prueba más de cinco veces porque pensaba que tenía que haber un error", contó.

La sorpresa fue todavía mayor durante la primera ecografía: lo que parecía un embarazo considerado casi imposible terminó convirtiéndose en un embarazo de trillizos.

Tres bebés y un nuevo comienzo

Miracle, Levi y Suriel Foto: SWNS

El 28 de noviembre de 2025 nacieron Miracle, Levi y Suriel. La pareja recuerda ese día como uno de los momentos más emocionantes de su vida. "Ni siquiera los médicos lo esperaban. Fue simplemente mágico", dijo Bishoy.

Hoy, ambos aseguran que cada noche sin dormir y cada momento de incertidumbre valieron la pena. Más allá del diagnóstico inicial, nunca dejaron de creer que algún día podrían convertirse en padres.

La llegada de sus tres hijos transformó una historia marcada por la incertidumbre en un relato de esperanza que, según ellos mismos, todavía les cuesta creer.