El inodoro es uno de los lugares de la casa que más atención requiere a la hora de la limpieza. Sin embargo, utilizar muchos productos o mezclarlos no significa que el resultado sea mejor. Al contrario: determinadas combinaciones pueden generar gases peligrosos.

El ingeniero químico Diego explica que la limpieza debe comenzar por retirar la suciedad visible y después, si es necesario, desinfectar. Esta distinción coincide con las recomendaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), que señalan que limpiar con agua, jabón o detergente elimina gran parte de los gérmenes de las superficies.

El ingeniero químico Diego explica que la limpieza debe comenzar por retirar la suciedad visible. Foto: IG/renovandoconideas

Primero hay que limpiar y después desinfectar

Uno de los errores más frecuentes es aplicar directamente lejía o un desinfectante sobre una superficie sucia.

El CDC recomienda limpiar primero para retirar suciedad y materia orgánica y, posteriormente, desinfectar cuando sea necesario. Los restos pueden dificultar que el producto desinfectante actúe correctamente.

Por eso, una rutina sencilla consiste en:

  1. Retirar la suciedad visible.
  2. Limpiar con un producto adecuado para el baño.
  3. Enjuagar o retirar los restos del limpiador cuando corresponda.
  4. Aplicar el desinfectante siguiendo las indicaciones de la etiqueta.
  5. Respetar el tiempo de contacto indicado por el fabricante.

El peligro de mezclar productos

Hay una regla que no debería romperse: no mezclar productos de limpieza. En especial, la lejía nunca debe mezclarse con otros limpiadores o desinfectantes. El CDC advierte que estas combinaciones pueden liberar vapores peligrosos para la salud.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) también recomienda no combinar productos químicos de limpieza y mantener una buena ventilación durante su utilización. Esto significa que no es buena idea añadir lejía a un inodoro que todavía contiene restos de otro limpiador.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) también recomienda no combinar productos químicos de limpieza y mantener una buena ventilación durante su utilización. Foto: IG/renovandoconideas

No hace falta desinfectar todo todos los días

Otro punto que suele pasar desapercibido es que limpiar y desinfectar no son exactamente lo mismo. Según el CDC, en la mayoría de las situaciones domésticas la limpieza habitual es suficiente para eliminar la mayor parte de los gérmenes. La desinfección puede ser especialmente recomendable cuando alguien está enfermo o existe una persona con mayor riesgo de infección en el hogar.

Por eso, más productos no necesariamente significan mayor higiene. La clave está en utilizar el producto adecuado, en el orden correcto y siguiendo las instrucciones del fabricante.

La clave está en utilizar el producto adecuado, en el orden correcto y siguiendo las instrucciones del fabricante. Foto: IG/renovandoconideas

Nota creada con asistencia IA