Siempre creímos que los humanos tenemos sólo cinco sentidos. Hoy, la Ciencia reconoce otros: la interocepción y la propiocepción. La interocepción nos permite percibir todo lo que sucede en nuestro cuerpo –de manera visceral y no visceral- y la propiocepción ser conscientes de la posición y el movimiento de nuestro cuerpo en relación con el entorno. ¿Pero, qué ocurre con alrededor y dentro nuestro a medida que ingresan experiencias de vida, mientras aprendemos a vivenciar aquello que nos sucede, percibiendo sentimientos y emociones? Aquí también participa el cuerpo, aunque de diversas maneras, con la psique –los procesos mentales conscientes e inconscientes-; el alma –la esencia vital individual que se conecta con la identidad-, y el espíritu –esa chispa divina que conecta al ser con lo absoluto, lo universal o lo divino-.
Nuestras experiencias de vida, que se construyen y se integran a través del cuerpo, el alma, el espíritu y la psique, de manera coordinada e interactiva, son incorporadas a nuestra consciencia, que podríamos definir como la capacidad de percibir el entorno, reflexionar y evaluar el comportamiento. Entonces, ¿en qué lugar de los siete sentidos se ubican las experiencias y la consciencia? Porque quien pierde algo importante, capta, percibe y vive el dolor de esa pérdida en todo su ser. No lo percibe sólo con el cuerpo: lo experimenta a través de una integración de sensaciones, pensamientos, emociones y significados.
Entonces, ¿es la consciencia el sentido que percibe cada experiencia humana? Quizás los sentidos nos permitan percibir lo que existe, pero sea la consciencia la que nos haga experimentarlo, comprenderlo y transformarlo en parte de quienes somos. Más que un sentido, la consciencia sea el lugar donde todos los sentidos cobran sentido, el más profundo del hombre.
Aldo Cristian Alí /
“Milei invierte en armas, en vez en el hambre de cada día”
Queridos lectores, leo con mucho asombro que todo el dinero nuestro el Gobierno está lo está comprometiendo en la compra de armamentos.
Sin duda hay intereses desconocidos que impulsan este gasto, que no se condice con las penurias que estamos viviendo las familias cada día con nuestros ingresos en caída muy pronunciada.
Mientras la gente busca preocupada cómo sobrevivir diariamente, nuestros gobernantes invierten sumas enormes en armas que están hechas para destruir al enemigo.
¿Acaso nuestros enemigos mas próximos no son el hambre, la desocupación, etc., etc., etc.?
Invirtamos en armas que den en el blanco adecuado para destruir los enemigos de cada día que pretendemos tapar y que silenciosamente nos vienen destruyendo hora tras hora.
Eduardo Faroppa /
La preocupación en el Conurbano y en CABA
El gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se queja de que muchos argentinos no llegan a fin de mes, y atribuye esa situación a las medidas económicas adoptadas por el Gobierno. Pero omite considerar que los habitantes del Conurbano, antes de preocuparse por “llegar a fin de mes”, desean algo más elemental: llegar a sus casas.
La inseguridad constituye una preocupación cotidiana para quienes viven en ese territorio, y la responsabilidad primaria en materia de seguridad dentro de la provincia de Buenos Aires corresponde al Gobierno provincial, encabezado por el gobernador Kicillof.
Roberto A. Meneghini /
Teniendo en cuenta la triste experiencia que tenemos los ciudadanos de Belgrano con los múltiples robos de bronces y otros metales, y que nunca se recuperaron, actualmente es necesario tener cuidado con los actuales robos de baterías de autos, flagelo que se esta generalizando en muchos casos de automóviles y motos, sobre todo en zonas cercanas a las estaciones de trenes y subtes.
Es evidente que las revenden en determinados sitios, que deberían ser controlados.
Ernesto Politi /
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