La tripulación del helicóptero Marine One que transportaba al presidente Donald Trump y que se acercó demasiado a un avión de pasajeros el pasado 4 de agosto de 2026 no logró comunicarse con los controladores de tráfico aéreo antes del incidente, según informó la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB).

Según una información de The Detroit News, “el incidente está relacionado con problemas de comunicación que surgieron desde que los vuelos del Marine One fueron trasladados del jardín sur de la Casa Blanca a la cercana Elipse en mayo, y que no se han reanudado mientras continúa la construcción de un helipuerto”.

El incidente ocurrió cuando el helicóptero presidencial despegaba desde la Casa Blanca rumbo a la Base Aérea Andrews. Un avión comercial despegó al mismo tiempo a pesar de que la Administración Federal de Aviación (FAA) había decidido que no habría despegues ni aterrizajes en el aeropuerto cuando un helicóptero estuviera cerca.

La agencia de noticias AP agrega que “el avión que despegó el 4 de agosto estaba ascendiendo por encima del Marine One mientras este se aproximaba, por lo que las dos aeronaves no estaban en rumbo de colisión”. La FAA indicó que “hubo una pérdida momentánea de separación, tras la cual continuaron alejándose entre sí”.

¿Cuál fue el verdadero problema?

En un primer momento, se informó que el controlador estuvo en contacto tanto con el piloto comercial como con el piloto del Marine One. Pero ahora, la NTSB indica que la tripulación del Marine One intentó al menos dos veces avisar a los controladores con los tres minutos de antelación requeridos para la salida, pero no lo lograron. La NTSB añadió que la tripulación también intentó contactar con los controladores a través de la Base Conjunta Anacostia-Bolling, también sin éxito.

El Marine One parte de la Casa Blanca el pasado 4 de agosto rumbo a la base Edwards. Foto: Alex Brandon. AP.

El director de la Administración Federal de Aviación (FAA), Bryan Bedford, declaró que la agencia reubicó una antena y modificó un procedimiento tras el incidente. La NTSB afirma que las comprobaciones realizadas después de la reubicación no han revelado problemas de comunicación.

“Las normas de la FAA exigen que las aeronaves se mantengan separadas por al menos 2,4 km (1,5 millas) horizontalmente y 152 m (500 pies) verticalmente alrededor de los aeropuertos”, dice el Detroit News. La NTSB indicó que el Marine One y el avión estuvieron separados en un momento dado por 1,5 km (0,82 millas náuticas) lateralmente y 213 m (700 pies) verticalmente.

En un área de congestión aérea, como lo es Washinton D.C., los medios han recordado el accidente ocurrido el 29 de enero de 2025, cuando que 67 personas murieron luego de la colisión entre un avión de pasajeros chocó con un helicóptero Black Hawk del Ejército.

La limusina presidencial, conocida como "The Beast", aguarda a Trump, cerca del helicóptero Marine One el pasado 17 de julio de 2026. Foro: Evan Vucci. Reuters.

Luego del incidente del 4 de agosto, el principal grupo de familiares de las víctimas del accidente del año pasado cuestionó por qué el gobierno no ha hecho más para prevenir colisiones. Los familiares han estado instando al Congreso a aprobar el paquete de reformas de seguridad aérea que la NTSB recomendó tras esa colisión.