Por medio de una ley hay que establecer estrictas condiciones en la pesca y turismo, en el mismo sentido que lo hace la ley 26.659 con los hidrocarburos en Malvinas. Hay que buscar que el mantenimiento de la población impostada en Malvinas y las fuerzas de Defensa apostadas en las islas, le sigan costando a los ingleses de sus impuestos, y no logren auto sustentar estos gastos.
La justificación política y jurídica está basada en la Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional, argumentando por qué explotar recursos vivos o comercializar el turismo en un territorio en disputa sin aval argentino, constituye un ilícito que atenta contra nuestra soberanía.
Prohibición de Actividades No Autorizadas: Establece la obligatoriedad de contar con permisos explícitos del gobierno argentino para operar cualquier tipo de embarcación pesquera o itinerario turístico.
Régimen de Sanciones e Inhabilitaciones.
*En el mismo sentido que la Ley de Hidrocarburos fijando inhabilitaciones comerciales severas (de 5 a 20 años) para operar en la República Argentina, aplicables a empresas logísticas, cruceros, agencias y aerolíneas transgresoras.
*Trasladar las penalidades y la responsabilidad legal de manera directa sobre los patrimonios, directores, gerentes y administradores de las firmas involucradas.
Turismo
Existen empresas de cruceros, líneas aéreas y agencias de turismo que operan simultáneamente en el territorio continental argentino y en las Islas Malvinas
La situación actual de los tres sectores se desglosa a continuación:
1. Compañías de Cruceros
El crucerismo es el sector de mayor volumen. Docenas de transatlánticos internacionales incluyen de manera combinada a puertos de la Argentina continental y a las Islas Malvinas dentro de sus rutas antárticas o de Sudamérica.
• Rutas combinadas habituales: Cruceros que inician su recorrido o amarran en Buenos Aires o Ushuaia, continúan hacia la Antártida y hacen escala en Puerto Argentino, o viceversa.
• Empresas que operan en ambos destinos:
Grandes firmas como Princess Cruises (ej. con el barco Majestic Princess), Norwegian Cruise Line (NCL), Celebrity Cruises y operadores de expedición como The Polar Travel Company u Hurtigruten Expeditions (HX).
2. Líneas Aéreas
En el ámbito comercial:
LATAM Airlines es la única aerolínea que conecta regularmente a las islas con el continente americano.
• La ruta sudamericana: LATAM realiza un vuelo semanal desde Santiago de Chile a las islas vía Punta Arenas.
• Operación en Argentina: Una vez al mes, ese mismo vuelo regular de LATAM hace escala en Río Gallegos (Provincia de Santa Cruz), tanto de ida como de vuelta, lo que permite el ingreso de pasajeros argentinos y extranjeros desde nuestro territorio continental hacia el archipiélago. Además, existen acuerdos bilaterales constantes para intentar restablecer o sumar otras rutas, como el tramo San Pablo-Córdoba-Malvinas.
3. Empresas y Agencias de Turismo
Tanto agencias emisivas como receptivas coordinan actividades en ambos lados:
• Agencias argentinas: Operadores mayoristas y minoristas en Argentina comercializan formalmente paquetes turísticos de viaje hacia las islas utilizando los vuelos de LATAM o reservando camarotes en los cruceros antárticos que amarran en el archipiélago.
• Controles publicitarios: Aunque operan libremente, están reguladas bajo normativas de lealtad comercial. La justicia argentina obliga de manera estricta a las agencias locales (como ocurrió en fallos recientes con firmas como Cruiseline SRL) a rectificar sus publicidades si promocionan el destino usando toponimia exclusivamente inglesa o presentándolo jurídicamente como territorio británico independiente.
Pesca
Existen importantes empresas pesqueras internacionales que operan de forma simultánea en la Argentina continental y en las Islas Malvinas; lo cual representa uno de los focos de conflicto geopolítico y legal más complejos en el Atlántico Sur.
La mecánica de esta doble operación no se realiza de forma directa con la misma razón social, sino a través de sociedades mixtas (joint ventures). Grandes corporaciones pesqueras (mayoritariamente de origen español/gallego) poseen filiales legalmente registradas en la Argentina continental, que reciben cuotas de pesca del Estado nacional. Mientras que, en paralelo, se asocian con capitales de los isleños (kelpers) para obtener "licencias británicas ilegítimas" y capturar recursos —principalmente calamar Illex y Loligo— en las aguas en disputa que rodean a las Malvinas.
En una reciente y masiva presentación judicial ante el fuero Penal Económico argentino, se denunció penalmente por presunto contrabando y evasión aduanera a los directivos de las principales firmas que sostienen este doble estándar.
Las principales empresas bajo la lupa por operar en ambos caladeros mediante esquemas cruzados son:
1. Pescapuerta: Es uno de los gigantes españoles con fuerte presencia en puertos argentinos (a través de su filial Estrella Marítima). En Malvinas opera mediante la sociedad mixta South Atlantic Squid utilizando buques de gran porte como el Falcon, Prion y Robin M. Lee.
2. Grupo Pereira: Centra sus operaciones en el continente con la firma Argenova. En el archipiélago malvinense actúa asociada a Argos Group Ltd. mediante los buques Argos Cíes y Argos Berbés.
3. Lanzal: Altamente activa en la Patagonia argentina. En las islas está vinculada a Petrel Fishing Company Ltd., operando con el buque de bandera malvinense Monteferro.
4. Copemar: Otra histórica firma española con intereses en Argentina y asociada en Malvinas también a la explotación del calamar con el barco Hadassa Bay.
5. Moradiña, Ferralmes y Hermanos Touza: Empresas que operan cuotas nacionales en Argentina y poseen alianzas con firmas kelpers como Polar Ltd. o Beaufort Fishing Ltd. para explotar barcos con doble bandera (España / Islas Malvinas).
A diferencia del sector hotelero o de cruceros, la pesca ya cuenta con una restricción legal previa, aunque con fallas de aplicación que el Gobierno tiene que endurecer:
Respecto al Artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca (Ley 24.922) que obliga a toda empresa que solicite cuotas de captura en Argentina a firmar una declaración jurada manifestando que no tiene vínculos jurídicos, económicos o societarios con firmas que pesquen en Malvinas sin autorización de Buenos Aires.
• La trampa del actual esquema se materializa al utilizar intrincadas redes de sociedades anónimas extranjeras, filiales y buques arrendados, posibilitando a muchas corporaciones lograr sortear el control cruzado, extrayendo recursos en el continente y financiando, al mismo tiempo, las licencias británicas que sostienen la economía colonial de las islas.
El proyecto de ley tiene que plantear, un artículo específico que anule de forma automática e improrrogable las cuotas de pesca en la Patagonia a cualquier corporación internacional si se detecta que su casa matriz, participa en Malvinas. Como también enfocar las penalidades hacia el bloqueo aduanero y de uso de puertos operativos como el de Madryn o Deseado.
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