La literatura de Yasunari Kawabata (1899-1972) fusiona la estética tradicional japonesa con el impacto de la modernidad y la posguerra. Dejó reflexiones profundas como la frase: "La tristeza también puede ser una forma de belleza". Amigo y mentor de Yukio Mishima, compartieron una profunda relación intelectual que comenzó en 1945 y se prolongó por décadas.

Aunque con enfoques diferentes, ambos compartieron temáticas como la muerte y la belleza. Kawabata fue el primer escritor nipón en ganar el Premio Nobel de Literatura en 1968 gracias a su estilo que fusionó la modernidad de la literaria occidental y la sensibilidad tradicional oriental.

Se enfocó en textos que exploraron los estados de ánimo del ser humano, más que en los grandes problemas de la humanidad. Entre sus libros más conocidos se encuentran "País de nieve"; "La bailarina de Izu"; "El maestro de Go" y "Kioto", entre otras.

Yasunari Kawabata, escritor japonés: “La tristeza también puede ser una forma de belleza”. Foto: Archivo

Kawabata se caracterizó por escribir con una poesía y melancolía únicas, y la belleza era un tema recurrente en el que exploraba relaciones con sentimientos profundos del ser humano. A lo largo de su carrera dejó reflexiones que continúan invitando a pensar en cómo era su visión del mundo.

"La tristeza también puede ser una forma de belleza": la afirmación de Yasunari Kawabata

Su vida fue marcada por la pérdida desde muy joven, ya que sus padres, su única hermana y sus abuelos murieron cuando él apenas era un niño. Estas experiencias influyeron profundamente en su pensamiento y literatura. Así, la soledad, el paso del tiempo, la muerte y la fragilidad, están presentes es sus escritos.

La frase que titula este artículo refleja una idea central del escritor: las experiencias tristes o menos felices también son valiosas. Para Kawabata, algunas emociones dolorosas poseen una dimensión estética capaz de conmover y enriquecer a quien las experimenta.

En sus páginas, la belleza nunca es estática ni perfecta, sino que resplandece con mayor fuerza cuando está a punto de desaparecer o convive con la nostalgia de lo que ya no es. Pero ojo, el autor no propone la tristeza como algo deseable, sino que la frase invita a observar cómo algunas vivencias, por más malas que sean, pueden despertar una sensibilidad especial o sumar experiencias únicas.

Entonces, para él la belleza no surge únicamente de la alegría. Varios de sus personajes suelen enfrentarse a situaciones que los dejan al límite, como amores imposibles, malos recuerdos que no se pueden borrar de la mente o relaciones atravesadas por la distancia y el tiempo.

Una foto de Kioto, Japón:. Qué quiso decir Yasunari Kawabata con la frase “La tristeza también puede ser una forma de belleza” . Foto: Shutterstock.

En un informe de la Secretaría de Cultura de la Nación Argentina, le dedicaron un informe a Kawabata a los 122 años de su nacimiento, en el que sintetizan su noción de belleza como una fuerza mística, efímera e inseparable de la tristeza, la muerte y la tradición espiritual zen. Allí se indica que lo que más le interesaba retratar y evocar era la belleza del mundo.

En su discurso "El bello Japón y yo" detalló cómo en un simple vaso atravezado por la luz matinal, encontró la belleza con toda claridad. "Pensé que nunca la había visto hasta ese momento", destacó Kawabata. A través de sus personajes y sus textos, el autor intentó retratar esta belleza, intentando conmover al lector.

No solamente utilizó la descripción simple para tal fin, sino que la tristeza y sentimientos de nostalgia inundaron sus textos, relacionados también con la belleza. Kawabata, con 70 años y depresión, decidió terminar con su vida inhalando gas en su casa cercana al mar, luego de que su amigo y colega Mishima se hiciera un harakiri para quitarse la suya.