La renuncia de Adorni: la foto de su esposa en Nueva York, vuelos VIP, dólares en efectivo, propiedades, mentiras y el derrotero de una denuncia que nunca pudo evadir

Manuel Adorni. Foto Federico Lopez Claro

  • La crisis del ahora exjefe de Gabinete comenzó con una inocente foto sacada en la tumba de un famoso rabino al que idolatra Milei.
  • Luego se sumaron capítulos dignos de una novela política en la que se mezclaron casas, departamentos, gastos inexplicables, criptomonedas, internas y un final anunciado.

Renunció Manuel Adorni. Su salida, a casi cuatro meses de una crisis que se desató durante una gira presidencial por Estados Unidos, fue tan anunciada como el peso de la gravedad, pero al mismo tiempo resistida casi ciegamente por Milei que llegó a decir que prefería "perder la elección a echar" su jefe de Gabinete.

Sin embargo, la mera enumeración del derrotero judicial que tuvo al exvocero como protagonista es lapidario: vuelos VIP, pagos en dólares y en efectivo, vacaciones a Aruba, una casa en un country y otro departamento en Caballito, hipotecas privadas, refacciones millonarias, una de ellas sin poner un peso, declaraciones juradas y consumos de tarjeta de crédito que nunca cerraron, criptomonedas, explicaciones inexplicables, internas al interior de Casa Rosada, defensas públicas, insultos y más...

Fue, en definitiva, una lista interminable de elementos que se conjugaron -casi a cuentagotas- para convertirse, al final, en el coctel que selló la suerte del político del atril, que pasó en poco menos de un año de arrasar en las elecciones porteñas a salir eyectado del Gobierno en medio de denuncias de corrupción. A continuación, una cronología de los meses que marcaron la renuncia de Manuel Adorni.