Lucila Godoy Alcayaga, más conocida como Gabriela Mistral, fue una escritora y pedagoga chilena que hizo de la educación y la infancia dos de los grandes temas de su obra. En 1945 recibió el Premio Nobel de Literatura y se convirtió en la primera mujer de América Latina en obtenerlo.
Uno de los temas sobre los que más escribió y militó fue sobre los derechos de los más chicos. En su ensayo Llamado por el niño, publicado en 1948, defendió la necesidad de proteger a los niños.
“Estamos enfermos de muchos errores y de otras tantas culpas; pero nuestro peor delito se llama abandono de la infancia”, escribió Mistral en aquel entonces.
En ese texto, insertado en el Boletín Oficial de la ONU, la autora plantea que hay cosas que pueden esperar, pero que con los niños no ocurre lo mismo. Están creciendo y desarrollándose en el presente y, por eso, sus necesidades no pueden quedar para después.
Gabriela Mistral, escritora chilena. Foto: Archivo Clarín.
“Muchas de las cosas que necesitamos pueden esperar, los niños no pueden, el momento es ahora, sus huesos están en formación, su sangre también lo está y sus sentidos se están desarrollando, a un niño no podemos contestarle 'mañana', su nombre es 'hoy', sostenía la escritora.
Quién fue Gabriela Mistral
Gabriela Mistral nació como Lucila Godoy Alcayaga en 1889, en Vicuña, Chile. Su vocación por la enseñanza apareció desde muy joven, influenciada también por su hermana materna, Emelina Molina Alcayaga, que era maestra, según relata la Biblioteca Nacional de Chile.
A los 15 años comenzó a trabajar como ayudante en una escuela. Con el tiempo, fue maestra en distintos establecimientos de Chile y participó en proyectos vinculados con la educación. También colaboró en la reforma educativa de México y viajó por distintos países para dar conferencias y clases.
Gabriela Mistral y Doris Dana, su amiga y secretaria.
Su relación con la literatura comenzó también muy temprano. En 1904, cuando tenía 15 años, publicó sus primeros textos en el diario El Coquimbo, de La Serena. Durante los años siguientes escribió poemas, cuentos y artículos para distintos periódicos de la región.
En 1908 publicó en El Coquimbo el poema “Del pasado” y lo firmó por primera vez con el nombre de Gabriela Mistral, el seudónimo con el que luego sería conocida en todo el mundo. Hasta entonces había utilizado su nombre y otros seudónimos, como Alma, Soledad y Alguien.
Mientras desarrollaba su carrera como docente, continuó con su actividad literaria. En 1914 ganó los Juegos Florales de Santiago con “Sonetos de la muerte”, un reconocimiento que marcó un antes y un después en su carrera. Años después publicó algunos de sus libros más conocidos, como Desolación, Ternura, Tala y Lagar.
Fotografía del libro 'Desolación' de Gabriela Mistral, en la Biblioteca Nacional de Santiago (Chile). Foto: EFE.
Su carrera también estuvo vinculada con la diplomacia. A partir de 1932 trabajó como cónsul de Chile y ocupó cargos en distintos países de Europa y América. También participó en organismos internacionales y continuó dando conferencias sobre educación, literatura y cultura.
En 1945, cuando tenía 56 años, recibió el Premio Nobel de Literatura. Se convirtió así en la primera escritora latinoamericana en obtener ese reconocimiento. Seis años después recibió también el Premio Nacional de Literatura de Chile.
Mistral murió en Nueva York en 1957, a los 67 años. Su vida estuvo marcada por la literatura, la enseñanza y la actividad diplomática. En su obra aparecen temas como el amor, la maternidad, la muerte, la naturaleza y la infancia.
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