El presidente Donald Trump subió la tensión este viernes sobre la Unión Europea al amenazar a los países de ese bloque con un 100% de aranceles a todas sus exportaciones hacia Estados Unidos si implementan un impuesto sobre servicios digitales a empresas estadounidenses de tecnología como Google, Apple, Meta o Microsoft.
"Numerosos países europeos han estado debatiendo la inminente implementación de un impuesto a los servicios digitales aplicable a empresas estadounidenses. Algunos de estos países están a punto de llevarlo a cabo", dijo el mandatario estadounidense en una publicación de Truth Social, en referencia a un debate del jueves en el Parlamento Europeo sobre una tasa digital para financiar el presupuesto de la UE.
"Que esta declaración sirva para advertir que cualquier país que imponga dicho impuesto se enfrentará inmediatamente a un arancel del 100 % sobre todos y cada uno de los productos enviados a los Estados Unidos de América", alertó el jefe de la Casa Blanca.
Agregó que este arancel "prevalecerá sobre los acuerdos comerciales establecidos con dicho país, independientemente de si han sido implementados, firmados o no" y que este "se impondrá de inmediato".
La Unión Europea analiza aplicar un impuesto a gigantes digitales como Google. Foto: AP
Qué es el Impuesto sobre Servicios Digitales
El gobierno de Trump mantiene vigente todavía un arancel global del 10% a las importaciones incluso después de que la Corte Suprema de EE.UU. invalidara los llamados "recíprocos" que el presidente estadounidense había impuesto en abril de 2025 a todos los países del mundo. En medio de un enjambre judicial no se sabe si el presidente aún puede colocar más impuestos.
El Digital Service Tax (Impuesto sobre Servicios Digitales) es un impuesto que varios países europeos crearon porque sostienen que las grandes empresas tecnológicas generan enormes ingresos en sus mercados, pero pagan pocas tasas allí al declarar beneficios en jurisdicciones con menor carga tributaria.
Trump se opone a este impuesto porque sostiene que discriminan a empresas estadounidenses, porque en la práctica afectan principalmente a gigantes como Google, Apple, Meta, Amazon y Microsoft.
Esta postura no es nueva. Ya en febrero de 2025 firmó un memorando ordenando investigar todos los impuestos y regulaciones extranjeras que, según Washington, perjudican a las empresas tecnológicas de EE.UU., y abrió la puerta a represalias comerciales.
Si bien hace apenas unos días la UE implementó parte del acuerdo comercial alcanzado con Estados Unidos, que reduce aranceles sobre productos estadounidenses, siguen abiertas las discusiones sobre las llamadas “barreras no arancelarias”, entre ellas las normas digitales europeas y los impuestos las tecnológicas. O sea que Trump amenaza como herramienta de negociación.
El sector tecnológico es un firme aliado de Trump. Los principales popes han estado sentados en primera fila en su asunción el año pasado y son generosos donantes a pesar de que algunas políticas del jefe de la Casa Blanca los ha perjudicado.
La guerra comercial con China y el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán, por ejemplo, afectaron la fabricación, el comercio y suministro de minerales y componentes tecnológicos clave para esa industria. De hecho, Apple anunció esta semana que tuvo que elevar en 300 dólares el precio de sus Ipads por problemas en el suministro de chips.
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