Venezuela sufrió ayer el peor terremoto en más de un siglo, según el relevamiento de una de las instituciones científicas más prestigiosas del mundo. Mientras los equipos de rescate buscan sobrevivientes entre los escombros de las construcciones colapsadas, el informe hizo una proyección preocupante: indica que los dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5 habrían dejado un saldo de víctimas fatales muy superior a las 164 que se informaron hasta ahora.
El Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) registró el 29 de octubre de 1900 un terremoto de magnitud estimada de 7,7 frente a las costas del país, al noreste de Caracas, que causó "daños considerables". Fue el último registro mayor al de ayer.
Un informe de la agencia científica estimó que ahora la cifra de muertos podría superar los 10 mil, dada la magnitud del fenómeno y la gran cantidad de edificios residenciales que terminaron destruidos.
Este miércoles 24 de junio de 2026, un primer temblor de magnitud 7,2 se produjo a las 18:04 hora local (22:04 GMT) a unos 200 km al oeste de Caracas, seguido de un segundo de magnitud 7,5 a 45 km de allí, y luego de una veintena de réplicas, según el USGS, que habla de una "catástrofe que debería tener una magnitud considerable".
El temblor más fuerte registrado ayer por la noche en Venezuela, con una magnitud de 7,5, se produjo tras un deslizamiento superficial a lo largo de una falla ubicada cerca del límite entre las placas tectónicas del Caribe y Sudamérica, detalló el USGS.
"Aunque los terremotos suelen representarse en los mapas como puntos, los eventos de esta magnitud se describen con mayor precisión como deslizamientos a lo largo de una zona de falla más extensa", especifica el USGS, sin descartar la posibilidad de réplicas.
Una mujer reacciona a la devastación que provocó el terremoto en La Guaira. Foto: AP
En la última década, se han producido otros sismos en Venezuela, pero no causaron víctimas y la mayoría tampoco daños materiales importantes. El más intenso, registrado el 21 de agosto de 2018, se sintió en varios estados y provocó daños materiales en edificios de Caracas y del este del país.
En septiembre de 2025, se contabilizaron 189 eventos sísmicos en el occidente de Venezuela, especialmente en Zulia. Ese enjambre sísmico causó daños en viviendas e infraestructuras como hospitales, iglesias, puentes, semáforos y servicios eléctricos.
Una proyección catastrófica
El Servicio Geológico de los Estados Unidos, uno de los entes científicos más importantes a nivel global por su magnitud y precisión, publicó un detallado informe sobre el impacto de los terremotos de ayer.
Allí realizó una estimación de cuántas víctimas fatales podría provocar, en base al segundo sismo que fue el de mayor magnitud. Las escalas indican que habrían un 8% probabilidades de que sean menos de mil, 33% que sean entre 1.000 y 10.000 y 42% que sean más de 10 mil. Finalmente le asigna un 17% de chances de que superen los 100 mil.
Un fenómeno poco habitual
El doblete sísmico como el registrado en Venezuela es un fenómeno menos habitual que el de un terremoto principal seguido por réplicas menores. Sucede cuando la rotura de una falla desencadena la de otro segmento de la misma o de una falla muy próxima.
Lucía Lozano, sismóloga de la Red Sísmica Nacional española, explicó a la agencia EFE que el doblete sísmico sucede cuando coinciden "dos terremotos de magnitud muy parecida, muy seguidos en el tiempo y muy próximos en el espacio".
"No es tan habitual. Lo es más que haya un terremoto principal que rompa a lo largo de toda una falla y que toda la tensión que se va acumulando en la corteza se libere en forma de una ruptura", indicó la sismóloga.
"Pero esto", añadió, "puede desencadenar a veces que en otro segmento de esa misma falla, o en una falla muy próxima, se disparen otros terremotos, como ha pasado ahora Venezuela. Lo que indica es que toda esa zona de ruptura es muy compleja, con procesos de interacción entre las fallas, y por eso se pueden desencadenar dos terremotos así, muy grandes".
Aunque no es frecuente, entre otros casos de doblete sísmico la experta menciona otro en Venezuela, "dos terremotos muy seguidos en septiembre de 2025, pero de magnitudes más pequeñas, de 6,2, y 6,3", y uno en Pakistán en 1997, con sismos de 7,0 y 6,8.
Difícil distinguirlos como terremotos separados
Lucía Lozano indicó que, al ser tan seguidos en el tiempo, a veces es complicado distinguir un terremoto de otro.
Los bloques de viviendas destruidos tras el sismo. Foto: EFE
"En los registros se mezclan las ondas. A no ser que los equipos de medida estén muy cerca y se vea más la diferencia de las señales", apuntó.
No solo para los sismólogos: también las personas que padecen un doblete sísmico puede creer que se trata de un solo temblor.
"La población siente sacudidas muy fuertes, muy seguidas, y se puede pensar que se trata del mismo terremoto", añadió.
Un rescatista trabaja en la zona del desastre en La Guaira. Foto: Reuters
La especialista indicó que lo más significativo de unos terremotos de magnitud tan grande "es que realmente no rompen un punto, sino que normalmente rompen un área".
"No están localizados en un punto en concreto, sino que rompen a lo largo de una falla. Para estas magnitudes podemos estar hablando de longitudes de 150 km de ruptura, por unos 20 o 40 km de ancho. Es un área muy grande", señaló.
Con información de ANSA y EFE
D.D.
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