Estados Unidos anunció que canceló la visa de la embajadora de Brasil en Washington, Maria Luiza Viotti, como medida de reciprocidad por la demora del gobierno brasileño en conceder el beneplácito al embajador estadounidense designado para Brasilia. Se trata de un nuevo roce entre los gobiernos de Donald Trump y Luiz Inácio Lula da Silva, luego del enfrentamiento por los aranceles impuestos por Washington para los productos brasileños.

La decisión responde a una serie de desacuerdos diplomáticos acumulados durante el último año. Según explicó, Brasil ha retrasado el otorgamiento del beneplácito al embajador estadounidense designado, Danny Pérez, y ha dado señales de que no resolverá el trámite hasta después de las elecciones brasileñas.

También, afirmó que las autoridades brasileñas negaron en marzo visas a una delegación estadounidense que viajaría a un foro sobre minerales críticos y, más recientemente, rechazaron los visados del subsecretario para Democracia, Derechos Humanos y Trabajo (DRL) y de uno de sus adjuntos para una visita que Washington calificó de rutinaria.

El Departamento de Estado declaró que la revocación de la visa no implica la expulsión de la diplomática, informó el sitio de noticias brasileño G1. Según el gobierno estadounidense, Ribeiro Viotti, que era embajadora en Washington desde 2023 puede permanecer en Estados Unidos, pero sin una visa válida. La agencia también indicó que el documento podría ser restituido si Brasil otorga la aprobación diplomática.

"No es lo mismo que expulsar a la persona fuera del país. Significa que puede permanecer aquí pero sin visa, y que su visa será restablecida si se restablece la situación y le dan beneplácito a nuestro embajador escogido", explicó una fuente diplomática en Washington.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, durante un acto en Brasilia, días atrás. Foto: XINHUA

Pérez fue nominado para ser embajador de Estados Unidos en Brasil en junio, recordó G1. Hace dos semanas, su nominación fue aprobada por un comité del Senado estadounidense, pero aún debe ser ratificada por el pleno de la Cámara Baja.

Además, según la tradición diplomática, antes de que un embajador asuma el cargo, el país receptor debe autorizar su nombramiento. Según el Departamento de Estado, Brasil aún no ha otorgado dicha autorización.

El gobierno estadounidense afirma que las autoridades brasileñas han indicado que la autorización solo se otorgará después de las elecciones presidenciales de octubre. El Departamento de Estado también declaró que no descarta otras medidas.

Tensión en plena campaña electoral

La disputa diplomática se produce en un momento de creciente tensión entre Washington y Brasilia, marcada por las posiciones de la Administración de Donald Trump sobre la política interna brasileña y las elecciones presidenciales previstas para octubre.

Trump se ha convertido en un actor relevante en la pugna entre el presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del ex presidente de ultraderecha Jair Bolsonaro (2019-2023) y principal rival de Lula en las elecciones de octubre.

Lula ha cuestionado la postura estadounidense y pidió a Trump no intervenir en el proceso electoral brasileño.

Flávio Bolsonaro con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca.

"Creo que Trump conoce poco Brasil… si lo conoce por la relación con la familia Bolsonaro, conoce poco Brasil", afirmó el mandatario brasileño, quien reclamó "el mismo respeto por Brasil" que él tiene por Estados Unidos.

Flávio Bolsonaro ha acudido varias veces a Estados Unidos, y fue recibido, aunque de forma privada, por el propio Trump en el Despacho Oval.

En plena oleada de triunfos conservadores en toda América Latina, las elecciones brasileñas adquieren un significado especial en el pulso diplomático entre los dos gigantes del continente.

Aranceles

El gobierno de Trump impuso este mes dos rondas de aranceles comerciales a productos brasileños, que se sumaron a otras sanciones contra la potencia sudamericana implementadas por Washington desde el año pasado.

"Quien quiera venir de afuera a meterse en las elecciones brasileñas, ya le voy avisando: se va a llevar muchos golpes", alertó Lula recientemente en un acto en Sao Paulo.

"Concedemos una gran importancia a la relación con Brasil. Respetamos al pueblo brasileño y a cualquier gobierno que ellos elijan libremente mediante elecciones libres y justas", enfatizó la fuente del Departamento de Estado.

Las acciones brasileñas no podían quedar sin respuesta, aseguró, pero el objetivo es encarrilar de nuevo las relaciones diplomáticas.

Lula fue recibido por Trump el pasado 7 de mayo en la Casa Blanca, y ambos hicieron votos para despejar las tensiones bilaterales.

Pero el gobierno Trump mantiene una política comercial agresiva que va más allá de Brasil e incluso de América Latina, con los aranceles como arma negociadora.

Trump cree además que su influencia política es beneficiosa para sus aliados en la región, y aunque mantiene las formas, busca sin rodeos prestar apoyo a los candidatos conservadores afines en todos los países.

Fuente: agencias