Las autoridades ucranianas se indignaron el martes por un video difundido por la policía nacional en el que se ve a un civil siendo perseguido por un dron en la sureña Jerson y denunciaron una "estrategia rusa deliberada".

El video muestra un dron flotando a pocos metros de altura cerca de un vehículo estacionado rodeado de cajas con frutas y verduras durante unos 25 segundos. El vendedor, un hombre de 52 años, corre alrededor del vehículo varias veces con un teléfono en la mano, intentando esconderse y huir del dron que lo persigue y finalmente lo alcanza y explota.

🚨 BREAKING: Russian drone operator hunts down civilian market vendor in Ukraine’s Kherson.

Police video captured the moment a Russian drone hunted down a 52-year-old civilian market vendor, leaving him severely wounded with blast trauma and shrapnel injuries. A war crime filmed… pic.twitter.com/T49nvR6RZO

— UNITED24 Media (@United24media) August 4, 2026

"El hombre del video no muestra indicios de ser un combatiente; simplemente está trabajando en el mercado. Sin embargo, para el ejército del país agresor, sigue siendo un objetivo", dice un comunicado de la policía ucraniana.

Según el informe, el vendedor, residente de la cercana región de Mikolaiv, sobrevivió, pero sufrió heridas por la explosión, lesiones por metralla y una conmoción cerebral.

"Así es como 'luchan' los rusos. Atacan deliberadamente a civiles", subrayó la policía.

Desde mediados de 2024, se han producido ataques deliberados con drones de corto alcance, equipados con cámaras y explosivos, contra la ciudad de Jerson y otras zonas a lo largo del río Dniéper, en el sur de Ucrania.

Crímenes de lesa humanidad

Solo en julio de 2026, 29 personas murieron y 395 resultaron heridas en ataques de este tipo en Jerson, ciudad donde aún viven unos 50.000 habitantes, según el jefe de la administración militar de la ciudad, Yaroslav Shmanko.

En 2025, la comisión de la ONU concluyó que los ataques con drones de las fuerzas armadas rusas contra civiles en la región de Jerson son "a gran escala, sistemáticos y forman parte de una política coordinada por el Estado" y constituyen crímenes de lesa humanidad.

El jefe de la diplomacia ucraniana, Andrii Sibiga, denunció un "crimen de guerra bárbaro cometido por Rusia" y aseguró que "miles de crímenes similares nunca se hacen públicos".

"Se trata de una estrategia rusa deliberada y sistémica. Saben exactamente lo que hacen", afirmó en X.

El delegado ucraniano para los Derechos Humanos, Dmitro Loubinets, indicó que la víctima es "un vendedor de mercado desarmado" y acusó al ejército ruso de "cazar a los civiles".

La ciudad de Jersón, que contaba con unos 280.000 habitantes antes de la guerra, estuvo bajo control ruso de marzo a noviembre de 2022. Las fuerzas rusas, situadas ahora al otro lado del río Dniéper, que bordea la ciudad, la atacan con regularidad, especialmente con drones.

Más de cuatro años después del inicio de la invasión rusa de Ucrania, los ataques se han intensificado en ambos lados del frente, causando un número creciente de víctimas civiles.

Las autoridades rusas acusan también de forma regular al ejército ucraniano de apuntar sus drones deliberadamente contra civiles, especialmente en la región de Bélgorod, fronteriza con Ucrania.

El lunes, un dron ucraniano estalló en una playa rusa sobre el Mar Negro dejando al menos siete muertos.

Agencias