¿Por qué es explosiva la combinación de penalidades arancelares y los bloqueos en Oriente Medio? Esta convergencia entre las tensiones geopolíticas y una política comercial más agresiva actúa como un "doble golpe" inflacionario. El encarecimiento del combustible es la forma más rápida en que el consumidor siente la presión.

-Tras la escalada del conflicto geopolítico y las disrupciones en el Estrecho de Ormuz, los precios promedios del combustible han vuelto a rondar los $4 por galón, con el diésel superando los $5 en varias regiones. El incremento en el diésel encarece directamente el transporte terrestre de mercancías, trasladando el costo del transporte a los alimentos y productos básicos en las tiendas.

-La imposición de nuevos aranceles añade fricción a la economía de consumo.

Los aranceles a socios comerciales clave encarecen tanto bienes terminados como insumos para la industria local (materiales de construcción, piezas de vehículos, tecnología).

-La mayoría de las empresas compradoras suelen trasladar el costo arancelario directamente al precio final minorista para proteger sus márgenes.

La consecuencia es un estrechamiento del margen de gasto discrecional. Cuando llenar el tanque de combustible requiere un presupuesto considerablemente mayor, las familias recortan gastos en entretenimiento, restaurantes y compras no esenciales, lo que ralentiza la actividad económica general mientras se mantiene la presión inflacionaria.

Vehículos Jeep en un concesionario en Saint-Hubert, Quebec, Canadá. Foto Bloomberg

-El Global Macro Outlook, de Oxford Economics al analizar la combinación de los aranceles de la Casa Blanca junto con las tensiones en el Golfo, destaca que las empresas enfrentan un "estrangulamiento de costos" (cost squeeze). Explican que los aranceles encarecen las cadenas de suministro industriales y los insumos importados, mientras que la energía encarece la producción y la logística. La firma concluye que este escenario reduce la capacidad de los márgenes empresariales para absorber costos, acelerando el traspaso de precios al consumidor final.

-En cuanto a las dificultades de la guerra el Banco Mundial en su Informe Commodity Markets Outlook advierte que la escalada del conflicto geopolítico genera un shock directo en los mercados globales de materias primas. En sus análisis destacan que "el aumento vertiginoso de los precios de la energía aumentará la inflación y frenará el crecimiento a nivel mundial", señalando que un conflicto prolongado en los puntos de estrangulamiento clave (como el Estrecho de Ormuz) mantiene los precios del petróleo crudo bajo una volatilidad extrema y en niveles de riesgo para el consumidor.

-Especialistas como Clark Williams-Derry del Institute for Energy Economics and Financial Analysis se suman a esa advertencia. "Si la situación se prolonga, el impacto en el consumidor estadounidense será cada vez mayor", ya que el crudo representa cerca de la mitad del costo final que la gente paga en las gasolineras.

-Los analistas sostienen un dato básico el problema no es solo que aumente el costo de las naftas, sino que la ofensiva arancelaria impide que los productos importados actúen como un "amortiguador" de los precios. Esto hace que la FED dude en bajar las tasas de interés.

Fuente: AP y Clarín

PB