El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a amenazar a Irán con un tono beligerante, similar al del inicio de la guerra, y advirtió que atacaría puentes y centrales eléctricas iraníes si el régimen no regresa a la mesa de negociaciones. El jefe de la Casa Blanca no descartó una invasión terrestre.

Trump brindó una entrevista a Fox News el martes por la noche, en un contexto de creciente tensión entre ambos países. En los últimos días, se registraron renovados ataques militares entre las partes, el estrecho de Ormuz quedó con un flujo de barcos prácticamente cerrado y Estados Unidos reinstaló un bloqueo naval para intentar liberar el tránsito.

"La semana que viene se pondrá realmente mal para ellos", dijo Trump. "Vamos a dejar fuera de servicio todas sus centrales eléctricas. Vamos a derribar todos sus puentes a menos que lleguen a la mesa y negocien", agregó el presidente.

Un crimen de guerra

El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, replicó de inmediato las amenazas de Trump y advirtió que "según el derecho internacional, atacar deliberadamente a civiles e infraestructuras civiles es un crimen de guerra".

Trump aseguró que el ejército estadounidense seguiría atacando "muy fuerte" hasta que Irán aceptara negociar, aunque insistió: "Estamos siendo muy cuidadosos con la población civil".

Las amenazas de Trump llegaron horas después de que diera marcha atrás con un plan anunciado el lunes: cobrar un 20 % de peaje a los barcos que circularan por el estrecho de Ormuz a cambio de proporcionar seguridad. Sin embargo, mantuvo la reimposición del bloqueo naval de los puertos iraníes, que, según el ejército estadounidense, comenzó a las 17:00 del martes, hora de Argentina.

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Trump endureció su amenaza contra Irán: "Les responderemos con 20"

El anuncio de imponer peajes —una práctica que Trump había rechazado cuando Irán exigía esas tasas— impulsó una suba del 10 % en el precio del petróleo y generó una ola de incertidumbre en el comercio global. Por el estrecho de Ormuz no solo circula el 20 % del petróleo mundial, sino también fertilizantes y minerales clave para la tecnología.

El precio del petróleo saltó un 10 % de inmediato, y los países árabes aliados protestaron por el peaje. Cuando se le advirtió sobre el posible descalabro global que provocaría la medida, Trump dio marcha atrás. El estilo impulsivo e improvisado del magnate, según analistas, no funciona, y el único beneficiado sería Irán, que se fortalece ante la falta de estrategia de la Casa Blanca.

Jakob Larsen, director de Seguridad y Protección de BIMCO —la mayor asociación naviera del mundo—, dijo que el plan de peajes de Trump aumentaba el riesgo de que otros países intenten monetizar el estrecho.

"Eso es, por supuesto, realmente problemático para el transporte marítimo en general", dijo Larsen. "Solo aumentará el coste del transporte en todo el mundo, y eso acabará afectando al cliente final y generando presión inflacionaria". En última instancia, añadió: "Cuando los líderes hacen comentarios que socavan las convenciones internacionales, estas se debilitan".

En la entrevista con Fox, Trump retomó la retórica beligerante de los inicios del conflicto, cuando hablaba de "exterminar una civilización" o de hacer volver a Irán "a la edad de piedra". El republicano busca que Irán regrese a la mesa de negociaciones, que, en teoría, debían concluir en un mes, para lograr un acuerdo final que incluya el estatus nuclear de Irán.

Tropas terrestres

Trump también renovó la posibilidad de desplegar tropas terrestres, al afirmar que "a veces necesitas una campaña terrestre", pero que "hay otras personas que harían la campaña terrestre por nosotros".

Mientras tanto, las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo una nueva ronda de ataques contra Irán durante todo el martes y hasta el miércoles. Según el Comando Central militar, los bombardeos duraron siete horas, en otra señal de un regreso a los intensos ataques que caracterizaron el inicio de la guerra, hace más de cuatro meses.

Con el alto el fuego —acordado semanas atrás— ya abandonado, el tráfico marítimo y aéreo hacia la región se ha reducido severamente, lo que amenaza con más interrupciones para la economía global. Los precios del petróleo experimentaron uno de los mayores aumentos diarios desde el inicio de la guerra, y el número de buques que transitaban el estrecho de Ormuz se desplomó.

Los medios estatales iraníes informaron que las fuerzas estadounidenses habían disparado contra la isla de Qeshm —que alberga instalaciones militares estratégicas— y contra un cuartel que alberga soldados iraníes en la provincia de Sistán-Baluchistán. Una organización local de derechos civiles informó que al menos dos soldados habían muerto y 50 resultaron heridos en el ataque al cuartel. El ejército estadounidense no hizo comentarios sobre los informes ni especificó sus objetivos.

El ejército iraní afirmó haber lanzado ataques contra instalaciones militares estadounidenses en Baréin, Kuwait y Jordania. Funcionarios de los tres países confirmaron que los ataques habían sido interceptados.