No fue la victoria que esperaba. El populista de derecha Abelardo De la Espriella ganó las elecciones en Colombia apenas por un puñado de votos. Y aunque anoche el clima era de celebración en su comando de campaña –y en las calles de muchas ciudades del país- su llegada a la presidencia no se prevé fácil.

El abogado y empresario que se presentó en la campaña como el “Tigre” que recuperará la seguridad en el país y retomará la senda del crecimiento económico se impuso este domingo en la segunda vuelta con 12.955.911 votos (el 49,66%) contra 12.706.523 (48,70%) del senador oficialista Iván Cepeda, de acuerdo con el “preconteo” del Consejo Nacional Electoral.

La cifra es confiable aunque no es la definitiva, pues el escrutinio final se conocerá en los próximos días. Pero aquí todos los medios ya dieron por ganador al candidato libertario, pese a los cuestionamientos que presentó el actual presidente de centroizquierda Gustavo Petro, quien denunció irregularidades y afirmó que se impugnarán miles de mesas.

La diferencia, de menos de 250.000 votos, deja al futuro mandatario en una posición difícil, pues deberá conducir un país profundamente dividido y donde la mitad de la población lo rechazó en las urnas.

En un país donde el voto no es obligatorio, la elección de este domingo tuvo una participación récord del 63,59% (más de 26,3 millones de personas), bastante más que en la primera vuelta, cuando se había presentado un 58% del padrón. Los votos en blanco fueron 426.788, equivalentes al 1,63%, según los datos de la Registraduría Nacional (la autoridad electoral).

Luego de su victoria sorpresiva en la primera vuelta del 31 de mayo, cuando obtuvo 10,3 millones de votos (el 43,78%) y desbancó al entonces favorito Iván Cepeda, quien quedó segundo con 9,7 millones (el 40,98%), algunas encuestas vaticinaban un balotaje con un triunfo más holgado para De la Espriella. Pero la campaña de Cepeda por conquistar los votos del centro en las últimas tres semanas parece haber dado sus frutos.

Seguidores de Abelardo De la Espriella celebran en Barranquilla, Colombia. Foto: EFE

Este resultado ajustado hace prever un clima enrarecido para los próximos meses de transición, luego de una campaña agresiva y colmada de denuncias cruzadas.

Más de 41,4 millones de colombianos estaban habilitados para votar en 122.016 mesas distribuidas en 13.742 puestos de votación en todo el país, en medio de un imponente operativo de seguridad luego de una campaña plagada de amenazas y bajo el temor a incidentes y protestas.

De hecho, cuando el conteo oficial llegó al 99%, cuando ya parecía irreversible el resultado y muchos aquí ya salían a celebrar la victoria de De la Espriella, con bocinazos y banderas de Colombia, el presidente Petro denunció a través de la red X supuestas irregularidades.

Poco después, el senador socialdemócrata Cepeda apareció ante sus seguidores en su comando de campaña en un centro de convenciones en Bogotá. Con aspecto sombrío, el delfín político de Petro reconoció los resultados preliminares, pero dijo que esperará el escrutinio definitivo.

"Hemos llegado a esta última instancia con la más estrecha diferencia en votos que registre cualquier elección de segunda vuelta en la historia electoral colombiana", afirmó Cepeda ante sus seguidores poco antes de las 7 de la tarde (las 9 de la noche en Argentina).

El candidato del Pacto Histórico aseguró que tanto él como su movimiento respetan las reglas democráticas. "Lo hemos afirmado: el Pacto Histórico y la Alianza por la Vida, todas y todos nuestros dirigentes somos demócratas. Lejos de nosotros el autoritarismo y la arbitrariedad. El preconteo que se ha realizado en la noche de hoy lo reconocemos como un dato oficial", manifestó.

Sin embargo, informó que los equipos jurídicos y de vigilancia electoral de su campaña ya iniciaron la impugnación de 33.000 mesas en todo el país.

Petro, ha hablado el constituyente primario, habló el pueblo.

Tuviste 4 años para conquistar a tus detractores pero no solo no lo hiciste sino que también decepcionaste a parte de tus electores.

Tu miedo es que Abelardo sí lo hará. Haremos las cosas tan bien que en 4 años nos…

— De La Espriella Presidente (@AbelardoPTE) June 22, 2026

Cepeda aseguró que no permitirá que "retrocedan las conquistas sociales" logradas por el actual gobierno, que termina el 7 de agosto.

Petro, por su parte, también lanzó una serie de mensajes en X, y señaló que “no se puede proclamar ninguno presidente. Es el escrutinio el que determina quién es el presidente”. A su vez pidió tranquilidad a la ciudadanía ante un “país partido por la mitad”. Y remarcó: "si Abelardo es realmente después de los escrutinios el nuevo presidente cometerá un grave error al echar para atrás las reformas conseguidas y las que estaban en trámite".

Al mismo tiempo, ex presidentes de Colombia y mandatarios de toda la región ya felicitaban a De la Espriella a través de las redes sociales. Uno de los primeros fue Javier Milei, con quien tiene gran afinidad.

El oficialista Iván Cepeda reconoció el resultado preliminar, pero impugnará miles de mesas de votación. Foto: REUTERS

Poco más tarde, el propio De la Espriella afirmó en una transmisión en X: “Acabo de hablar hace unos pocos minutos con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y ha manifestado su apoyo, su reconocimiento a nuestra victoria”.

En las últimas semanas, Trump manifestó en sus redes sociales su apoyo directo a la candidatura de De la Espriella y afirmó que su eventual victoria favorecería el crecimiento económico, la seguridad y la cooperación entre ambos países.

En un clima de desconfianza y división, en la zona sur de Bogotá algunos grupos salieron a protestar y cortaron calles en rechazo al triunfo del candidato de derecha.

El triunfo de De la Espriella, un abogado y empresario de 47 años, que se presentó como un “outsider” de la política, marcará un giro luego de cuatro años del modelo progresista que inauguró Petro, quien se convirtió en 2022 en el primer gobierno de izquierda en un país gobernado durante décadas por una élite conservadora.

Admirador de Donald Trump y Nayib Bukele, además de Milei, De la Espriella prometió mano dura contra los “narcoterroristas” y la construcción de mega cárceles al estilo de las de El Salvador. Defiende la libre portación de armas, se opone al aborto y es defensor de la “familia tradicional”.

Además promete un drástico ajuste para recortar un 40% el Estado y reducir el inmenso déficit fiscal y ha dicho que lo "ideal" sería dolarizar la economía. Al mismo tiempo, no descarta retirar a Colombia de organismos internacionales como Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos (OEA).