Sin esposas, por una entrada lateral y con custodia policial, el presidente depuesto Santiago Peña ingresó a la fiscalía general para declarar por primera vez como ex mandatario en la causa que investiga qué responsabilidad tuvo en la quiebra de Ueno Bank, el escándalo que lo eyectó del poder en solo tres días.

Peña llegó cerca de las 11 del sábado a la sede de la fiscalía especializada en delitos económicos para dar su primera declaración por la crisis bancaria que dejó a 3 millones de paraguayos con sus cuentas congeladas en un "corralito".

El presidente destituido el viernes por el Congreso llegó vestido con camisa blanca y zapatillas deportivas en una camioneta negra. Esquivó la profusa presencia de medios de comunicación al ingresar al edificio del Ministerio Público de Paraguay por una entrada lateral.

Fue a declarar junto con uno de sus abogados, Ricardo Preda, el mismo que amenazó el viernes ante los senadores con acudir a tribunales internacionales por el trámite de juicio político, que la defensa de Peña consideró jurídicamente nulo.

Peña es investigado por presunta lesión de confianza, administración en derecho propio y tráfico de influencias, según señaló a los medios el viernes el fiscal Christian Benítez.

La noche fue larga en Asunción tras la destitución de Santiago Peña, la designación del nuevo presidente Pedro Alliana y, en las calles de la ciudad, una mezcla de celebraciones con incidentes en la madrugada frente a la residencia en la que Peña había quedado detenido.

Minutos antes de la medianoche, tres camionetas salieron de la casa de Peña en el barrio Mburucuyá, en la que el presidente destituido iba a permanecer hasta la mañana de este sábado cuando tenga que ir a la justicia para defenderse de la acusación que lo involucra con la quiebra de Ueno Bank.

Desde las 22 se fueron juntando decenas de personas en las inmediaciones de la residencia particular de Peña con un cordón policial que impedía el avance con un vallado. Pero rápidamente fue desbordado y un grupo numeroso llegó a las corridas justo hasta la puerta. Hacia la medianoche Peña salió hacia un edificio de Escolta Presidencial.

Crisis en Paraguay: una de las tres camionetas que trasladó a Peña.

Circularon versiones de que la defensa de Peña solicitaría que los fiscales vayan a la Escolta Presidencial para tomarle declaración para evitar que el presidente depuesto tenga que volver al centro asunceno y que se generen nuevos incidentes.

Mientras tanto, el Gobierno paraguayo intenta volver a ordenarse tras la salida traumática de Peña. Pedro Alliana comenzó desde el sábado temprano a anunciar el recambio en el gabinete, aunque algunos nombres clave como el ministro de Economía Carlos Lovera continuará en su cargo.

Manifestación frente a la residencia de Santiago Peña. Foto: Marcelo Carroll

Bien temprano en la mañana, el presidente interino del Banco Central paraguayo anunció que casi 1,2 millones de ahorristas recuperaron el dinero que había quedado retenido en sus cuentas de Ueno Bank desde el martes que cuando la autoridad monetaria determinó el cierre del banco.

Todavía queda saber quién tomará las riendas del Banco Central. Carlos Carvallo, el ex CEO de Ueno Bank y que renunció esta semana como banquero central, también tuvo orden de captura al igual que Peña y decidió entregarse a la Policía el viernes por la noche.

Los jubilados que cobraban en Ueno Bank tendrán que esperar diez días más para contar con su dinero, aseguró el presidente de la autoridad previsional.