Tras la dura derrota electoral del martes, el presidente Donald Trump comenzó el recambio de su equipo de gobierno y nombró como jefe de Gabinete a Stephen Miller, un amigo y “halcón” contra la inmigración en reemplazo de la moderada Susie Wiles, a quien culpó por el fracaso en las urnas.

“Me complace anunciar que el Sr. Stephen Miller, actual Subjefe de Gabinete de la Administración Trump y uno de mis asesores más confiables, se convertirá en jefe de Gabinete a partir del lunes", escribió Trump el viernes por la tarde en Truth Social.

Es el primer cambio luego de que los republicanos sufrieran unas devastadoras elecciones de medio término, en las que demócratas ganaron el control de ambas cámaras del Congreso y perdieron ampliamente en distritos donde no habían sido derrotados por décadas.

De bajo perfil y una de las asesoras de campaña que lo llevó a la presidencia en 2024, Wiles fue la primera mujer en ejercer como jefa de gabinete de la Casa Blanca. Trump dijo que Wiles había "hecho un trabajo excepcional".

Sin embargo, según Axios, Trump viene acusando a Wiles desde hace días de haber sido la culpable de la derrota electoral. Según le contó una fuente al sitio de noticias, el presidente no pidió su dimisión, "pero no podía quitarse de la cabeza que la culpa era ella, no él."

"Susie podría haberse quedado, pero ¿para qué?", dijo esa persona que había hablado con Wiles. "Sea bien o mal, Susie sabe que servir al presidente significa que debe ser como a él le gusta. Y si no podía cambiar cómo se sentía, no había razón para quedarse."

"I am pleased to announce that Mr. Stephen Miller, the current Deputy Chief of Staff of the Trump Administration, and one of my most trusted advisors, will become the Chief of Staff starting Monday, November 9, 2026. Susie Wiles, who has done an outstanding job, will be moving… pic.twitter.com/4VcFdAmHPN

— The White House (@WhiteHouse) November 6, 2026

Nueva etapa

La llegada de Miller y su perfil combativo anticipan un gobierno más agresivo, que se prepara para una ofensiva hostil del nuevo Congreso dominado por los demócratas, quienes ya han advertido que iniciarán investigaciones contra el presidente y sus funcionarios.

Actualmente subjefe de gabinete de la Casa Blanca y asesor de seguridad nacional, Miller es uno de los asesores más cercanos y poderosos de Trump. Considerado uno de los “halcones” del gobierno, es el arquitecto de las duras políticas migratorias del gobierno, que incluyen redadas masivas de deportación de migrantes indocumentados y la complicación en el acceso de visas.

De posiciones nacionalistas y profundamente conservadoras, Miller defiende una Casa Blanca fuerte y con amplios poderes y una política de seguridad de línea dura. Su discurso contra la inmigración ilegal y su defensa de medidas excepcionales para combatirla lo han convertido en una figura central del trumpismo y en uno de los funcionarios más cuestionados por los demócratas y las organizaciones de derechos civiles.

Es hoy uno de los más fervientes defensores de Trump ante las cámaras de televisión, lo que le otorga gran confianza al presidente.

"Trump necesita prepararse para la guerra con los demócratas en el Congreso, con todas las investigaciones que van a lanzar, y Stephen es un asesor en tiempos de guerra", explicó un asesor de Trump al sitio Axios.

Stephen Miller y la ahora ex jefa de Gabinete, Susie Wiles, en una imagen de archivo. Foto: AP

De 41 años, nació en California y comenzó su carrera política junto al senador ultraconservador Jeff Sessions. Se sumó a la campaña presidencial de Trump en 2016 y desde entonces se convirtió en uno de sus colaboradores más leales y de mayor confianza. Fue redactor de sus discursos y asesor durante su primer mandato, y regresó a la Casa Blanca en 2025 con una influencia todavía mayor y no solo en temas de migración sino de políticas en general.

El ascenso de Miller es el primer cambio concreto, luego de días de rumores sobre renuncias y remociones de funcionarios tras las elecciones. Y el primer movimiento del presidente parece ser rodearse de “leales”.

Diversos medios afirmaron que el secretario Marco Rubio, que busca la presidencia en 2028, analiza abandonar el gabinete, aunque él lo desmintió. Otro apuntado es Pete Hegseth, el secretario de Defensa. CBS informó que Trump había consultado a sus asesores si debía reemplazar, en medio de los cuestionamientos por la guerra en Irán, uno de los motivos que el presidente mencionó como causa de la derrota.

Trump negó que estuviera considerando despedirlo, pero Hegseth despierta mucho recelo en el gabinete.