En momentos en el que los demócratas ganaban estados y ya se perfilaban para quitarle el control del Congreso en las elecciones de Estados Unidos de medio término, la primera reacción de Donald Trump fue intentar despegarse de la derrota: remarcó que su nombre "no estaba en la boleta" y que de haber aparecido como candidato, los republicanos hubiesen arrasado.
"No estaba en la boleta y si lo hubiera estado, ¡habríamos ganado en un alud total! Gracias por su atención a este asunto", señaló el presidente de EE.UU. en una publicación en su red Truth Social.
Durante toda la campaña, el Presidente planteó a los votantes estas elecciones legislativas como un plebiscito hacia su figura, afirmando en numerosas ocasiones que actuaran como si su nombre estuviera en las boletas.
Posteriormente, en una entrevista con The New York Times, reconoció que los resultados de los comicios se encaminaban a una victoria demócrata y aseguró que está dispuesto a "trabajar" con la nueva mayoría del Congreso.
El mandatario expresó que está "totalmente dispuesto a aceptar esos resultados" y se mostró abierto a dialogar: "Esperamos poder trabajar con ellos. Probablemente lleguemos a algún acuerdo", señaló.
Trump se implicó de lleno en la campaña, con una veintena de actos electorales en el último mes, pero no le alcanzó.
En un duro golpe a los republicanos, los demócratas se quedaron con la mayoría tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado.
El Presidente, que en 2020 no aceptó su derrota frente a Joe Biden, sostuvo antes de las elecciones que esta vez reconocería los resultados sólo si los comicios eran "limpios".
Todavia no hay comentarios aprobados.