Un sábado de alto riesgo en Francia, con manifestaciones en París y todo el país, y el miedo al vandalismo disfrazado de Halloween. Al menos 70.000 fuerzas de seguridad participan en el operativo y hay drones incluidos por primera vez.

Se teme que los Blacs Blocs, ese grupo de anarquistas que se cree que pertenecen a la guerra híbrida rusa, quieren asaltar centros del poder, como el palacio del Eliseo o la Asamblea Nacional, que están blindadas como los Campos Eliseos. Pero también la Opera Bastille, el Grand Palais, la universidad de la Sorbone en la plaza de la Nación y la cadena de televisión de ultraderecha Cnews. Las primeras marchas ya se iniciaron en el resto del país.

En una última apelación a la justicia, el gobierno consiguió anular hoy a las 8 de la mañana que la manifestación se realizara entre la plaza de la Bastilla y la plaza de la Nación. Un recorrido volátil y sumamente peligro para los comerciantes, que quieren proteger sus negocios y sus ventas para Navidad.

Una sola marcha, todos juntos

La marcha será una sola y partirá de la Porte de Bagnolet a la porte de Charentone a las dos de la tarde, en la periferia de París. Un recorrido menos riesgoso, pero que fuerza a los comerciantes del área a cerrar sus instalaciones a las dos de la tarde, contratar agentes de seguridad, y preparar sus comercios esta mañana, como si estuviera por llegar un huracán a Florida.

La CGT, los estudiantes que ella protege en el cortejo, los Chalecos Amarillos y la gente se unirán en un solo cortejo por decisión de las autoridades.

“La vida cara” es el “leit motiv" de la marcha, cuando los franceses piden que se le pague por quincena el salario porque no consiguen pagar sus cuentas y sus impuestos a tiempo. El impacto de la guerra en Irán sobre los combustibles y los alimentos ha sido espectacular en todo el país y afecta a la clase media directamente, que está en el centro de esta movilización.

Adèle Tellez, cosecretaria general de la CGT de París, instó a los manifestantes a respetar el recorrido «impuesto», que une la Porte de Bagnolet con la Porte de Charenton.

"Este recorrido por la periferia es simbólico. Es un símbolo del macronismo, que ha dejado de lado las reivindicaciones sociales desde el comienzo de su primer mandato. Este mandato llega a su fin situando físicamente a los manifestantes en la periferia de las ciudades", sentencia.

Los políticos asumen la responsabilidad de convencer a los manifestantes de aceptar el cambio de trayecto. Jean Luc Melenchón, el líder de Francia Insumisa Yun líder para los estudiantes, estará presente en la Porte de Bagnolet, punto de partida de la manifestación en París.

"Junto a los Insumisos, apoyaremos las reivindicaciones a favor de unas condiciones de estudio dignas y contra el alto costo de la vida", escribió en su perfil de X, antes de concluir: "De este modo, demostraremos nuestra firme, serena y disciplinada determinación de lograr que se respeten los derechos fundamentales de un pueblo libre".

“Violencia urbana como el 17 de octubre”

El entorno del ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, ha advertido que "se prevén episodios de violencia urbana comparables a los del 17 de octubre a lo largo de la jornada" del sábado y "a partir del anochecer".

Por eso hay este dispositivo de seguridad "excepcional" y con tono alarmista: el temor a nuevos saqueos en Francia este sábado, amparados por las máscaras y las fiestas de Halloween.

Para la tercera jornada de movilización contra el alto costo de la vida y los reclamos estudiantiles , en plena celebración de Halloween, las autoridades temen que se repita la pesadilla del 17 de octubre.

Halloween y la marcha

En las redes sociales, hay alertas directas e inquietantes de una noche violencia, desde las 8 de la noche en las plazas de todo el país.

Algunas cuentas de las redes sociales han convocado a los manifestantes a las 20:00 horas "en todas las plazas de Francia para celebrar un Halloween fuera de lo común: desfiles nocturnos con disfraces para el Acto 3 del levantamiento. 31 de octubre: todos enmascarados, durante toda la noche".

Este llamamiento ha sido difundido, entre otros, en X por la cuenta "Cerveaux non disponibles" -que cuenta con cerca de 126.000 seguidores-, la cual hace referencia a una «noche de las tinieblas».

Halloween será una excepción para el ministro del Interior francés. Nadie podrá estar con máscara. Disimular su cara puede costar 1500 euros aunque la ley permita enmascararse en un día como este.

Se esperan 150.000 manifestantes

En un documento de la Dirección de Orden Público y Circulación (DOPC), las autoridades estiman que hoy podrían congregarse en París entre 100.000 y 150.000 manifestantes.

El informe también advierte sobre riesgos de alteración del orden público, ante la posible presencia de entre 300 y 600 militantes de extrema izquierda y "manifestantes violentos, reforzados por varios cientos de jóvenes procedentes de barrios populares -tanto de la periferia cercana como de la lejana-, habituados a la violencia urbana".

El documento menciona el riesgo de que se invada la carretera de circunvalación de París (*périphérique*) y se bloqueen los accesos a la misma, además de señalar que grupos violentos podrían tener como objetivo ciertos centros de poder.

París es un desierto

Paris es un desierto hoy. Sus calles están vacías como sus mercados callejeros. La gente ha decidido quedarse en su casa temprano porque hasta las estaciones de trenes han sido rodeadas por círculos de seguridad y hay 40 estaciones de Metro cerradas.

Hay vacaciones escolares. Pero los jóvenes estudian tes han decidido concurrir a la marcha con sus padres y muchos, con sus abuelos.

"Un nuevo obstáculo al derecho de manifestación y una puesta en peligro deliberada de las marchas", declaró la Federación de Asociaciones Generales Estudiantiles (Fage), que añadió que la intersindical juvenil debe reunirse para decidir los próximos pasos de la movilización.

La Unión Nacional de Estudiantes de Francia (UNEF) reaccionó calificando la situación como un "poder que se ensaña".

"Hoy estaremos en la calle y lograremos nuestras reivindicaciones, sin importar dónde nos encontremos", escribió el sindicato estudiantil en X, antes de convocar a una concentración a las 14:00 horas en la Porte de Bagnolet.

En la ruta de la marcha

En el boulevard Maraichers, por donde pasará la única manifestación, solo se escuchará el ruido de los martillos blindando con madera las vidrieras en la mañana .

En la puerta de los locales y por primera vez, ya hay agentes de un metro noventa, privados, con un brazalete naranja que dice “Seguridad”, que van a tratar de evitar que los negocios no sean vandalizados, pagados por los comerciantes. Desde peluquerías, cerrajeros o boutiques, todos están protegidos privadamente porque los seguros no les pagan los saqueos por tercera vez en un mes y medio. La seguridad privada no dará abasto.

“No tengo otra alternativa que cerrar a las 2 de la tarde y buscar proteger el local” contó este peluquero, que prefiere permanecer anónimo sobre el boulevard .

“La policía no puede proteger a todos y por eso contrate 8 personas. Dos ya están desde esta mañana y permanecerán hasta que termina el toque de queda, el domingo a las seis se de la mañana . Yo trabajé toda mi vida para tener este lugar. No puedo imaginar verlo destruido!. Y la policía nos dijo que la amenaza de violencia es real.Me cuesta mucho dinero la seguridad privada pero más caro sería reparar el local ” cuenta con angustia.

Policías con autos que no funcionan

En medio de este inquietante caos, la policía antidisturbios francesa son un «objeto de burla» debido a furgonetas que no funcionan durante las manifestaciones.

Los agentes movilizados para sofocar disturbios recibirán vehículos Renault en sustitución de sus furgonetas Fiat, cuyos sistemas de escape se obstruyen, obligando a los vehículos a entrar en un «modo de emergencia», que limita drásticamente su velocidad durante los disturbios.

Los agentes de la policía antidisturbios francesa afirman enfrentarse a numerosas dificultades, que van desde órdenes incoherentes de sus superiores hasta cócteles molotov y adoquines lanzados por los manifestantes.

Pero tienen otro problema para ellos mayor en estos días: sus furgonetas Fiat Ducato los han convertido en «el hazmerreír de las policías europeas», según sus sindicatos.

Estos vehículos, utilizados para trasladar a los agentes de una misión a otra, sufren averías constantes, principalmente porque sus sistemas anticontaminación se obstruyen. En lugar de desplazarse con rapidez para mantener el orden mientras estallan disturbios por todo el país, los agentes se ven obligados a avanzar a paso de tortuga -en lo que se conoce como "modo de emergencia", cuando logran hacerlo arrancar.

La situación ha provocado un revuelo político: los sindicatos policiales, junto con sectores populistas de derecha, exigen la sustitución de estos vehículos por furgonetas Renault -de fabricación francesa-, a las que consideran más fiables.

En una pregunta dirigida al ministro del Interior el pasado mes de agosto, Sophie Blanc, diputada de la Reagrupación Nacional (Rassemblement National), señaló que las averías recurrentes dificultan "la ejecución de las misiones de mantenimiento del orden" y comprometen la seguridad de los agentes antidisturbios. Asimismo, indicó que las reparaciones se prolongan demasiado debido a los retrasos en la obtención de piezas de repuesto.

En una respuesta emitida la semana pasada, el Ministerio informó que 625 de los aproximadamente 1.000 furgones utilizados por la policía antidisturbios son modelos Fiat Ducato diésel, y que, en cualquier momento dado, el 12 por ciento de ellos se encuentra fuera de servicio. Desde principios de año se han registrado un total de 350 "fallos mecánicos graves", añadieron las autoridades; el 79 por ciento de ellos se debió a los sistemas de control de emisiones de Fiat.

No es lo que los policías necesitan en un día como hoy, cuando sus camionetas pueden ser sofocadas por sus propios gases lacrimógenos.