El juez federal de Nueva York Alvin Hellerstein, a cargo del juicio en los Estados Unidos contra el dictador venezolano Nicolás Maduro, falleció este miércoles a los 92 años.

Así lo informaron los medios estadounidenses en base a un comunicado del Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, donde se desempeñaba desde enero de 2011, cuando fue nombrado en el cargo durante la gestión presidencial del demócrata Bill Clinton.

El magistrado, Alvin Kenneth Hellerstein, había nacido el 28 de diciembre de 1933 también en Nueva York en el seno de una familia judía ortodoxa, estudió en un colegio del Bronx y siguió en la universidad de Columbia donde se doctoró en derecho, hasta que en la década de 1950 ingresó a trabajar en los tribunales del distrito como ayudante, aunque durante tres años hasta 1960 se alistó en un cuerpo de la armada. Luego, volvió a trabajar en el derecho.

En su amplia trayectoria le tocó actuar en resonantes casos de lavado de dinero, corrupción y derechos humanos hasta que en enero último fue designado como juez a cargo del juicio contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, ambos detenidos en los Estados Unidos tras un polémico operativo de extracción del mandatario desde la ciudad de Caracas.

Maduro fue apresado en una operación especial de las fuerzas de seguridad de Estados Unidos en Venezuela en respuesta a una orden judicial con múltiples acusaciones que van desde narcotráfico, a lavado de dinero, corrupción y torturas.

En las últimas semanas, el tribunal que preside Hellerstein volvió a escuchar las declaraciones de Maduro quien aseguró que las acusaciones de tortura recién reveladas en su contra eran “falsas”.

Ilustración de Jane Rosenberg que muestra a Cilia Flores, esposa del depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro, escuchando al juez Alvin Hellerstein junto a sus abogados. Efe

Maduro y Cilia Flores, ambos con grilletes en los tobillos, fueron llevados al tribunal el 15 de octubre último para ser notificados de la imputación que ampliaba las acusaciones originales por narcotráfico y sostiene que la represión estatal torturó a decenas de víctimas, entre ellas tres estadounidenses.

Tras los dichos de Maduro que insistió con que esas eran “acusaciones falsas en base a un testimonio falso”, el juez Alvin K. Hellerstein tomó el asunto en sus manos y pidió que “se presentará una declaración de no culpabilidad en nombre del señor Maduro”.

Ante el mismo magistrado hoy fallecido, Cilia Flores había dicho a través de un intérprete que era “completamente inocente". "No soy culpable”, afirmó.

Maduro y su esposa fueron capturados en Caracas por el ejército de Estados Unidos durante una incursión nocturna en enero. El juicio en los Estados Unidos fue fijado para el 14 de junio de 2027, dos semanas más tarde de lo previsto originalmente, de acuerdo al último calendario anunciado por el juez Hellerstein hace tan solo dos semanas.

Ahora, con el fallecimiento del magistrado todas las fechas podrían tener una revisión dado que un nuevo juez tendrá que hacerse cargo del caso y en fuentes judiciales se especula que pedirá más tiempo para ponerse al día con el expediente. Esta situación, también puede ser aprovechada por la defensa de Maduro para ganar tiempo y probar alguna nueva estrategia legal.

Nicolas Maduro y su esposa Cilia Flores durante la ceremonia de asunción de la tercera presidencia en 2025. AP

Qué dicen las nuevas denuncias incorporadas a la causa contra Maduro y Flores

Según la acusación reescrita, Maduro, de 63 años, supervisó un sistema de tortura que golpeaba, asfixiaba y aplicaba descargas eléctricas a sus víctimas. Incluso, el testimonio afirma que recomendaba personalmente métodos de tortura, pedía recibir actualizaciones sobre el trato a víctimas específicas y amenazaba con matar al hijo de un prisionero como forma de tortura psicológica.

En tanto, su esposa Flores, de 70 años y exfiscal general, fue acusada por ayudar a desarrollar el sistema represivo y ordenó la tortura de algunas personas específicas.

Maduro, sucesor del fallecido Hugo Chávez, fue presidente de Venezuela desde 2013 hasta su captura en enero. También fue investigado por la Corte Penal Internacional por acusaciones de crímenes de lesa humanidad, vinculadas a la represión de opositores. Siempre ha negado haber cometido delito alguno.

SMB