Dos días después de haberle extraído el lóbulo inferior del pulmón derecho por un tumor maligno,el papa León XIV evidencia una sostenida recuperación al punto que este jueves tuvo una actividad laboral al recibir al sustituto de la Secretaría de Estado de la Santa Sede —el virtual número tres del Vaticano—, monseñor Paolo Rubelli. Sin embargo, el propio secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, admitió al caer la noche que seguía preocupado por la salud, aunque a la vez, curiosamente, no descartó que Robert Prevost pueda realizar el viaje a Uruguay, Argentina y Perú.

"Sigo preocupado, porque lamento profundamente lo sucedido", dijo Parolin a la prensa en un aparte de una ceremonia organizada por la Embajada de Irak ante la Santa Sede, ratificando las primeras declaraciones que, al anunciar el papa que sería operado por un nódulo en el pulmón. "Pero confío en la información de los partes médicos y, por lo tanto, espero que esta situación se resuelva lo antes posible", completó, en un reflejo de la gran inquietud que provoca en el Vaticano el estado de salud de León XIV y la necesidad de que se determine pronto que no hay nada más que temer.

En ese sentido, toda la atención está puesta en el examen histológico —el estudio del tejido extirpado y, eventualmente, los ganglios linfáticos si fueron extraídos— para contar con un diagnóstico definitivo y determinar el tipo de tratamiento. El Vaticano no informó sobre el plazo para conocer los resultados, pero médicos consultados dicen que pueden tardar entre 10 y 15 días, aunque podría acortarse. Hay facultativos que afirman, incluso, que si el cuadro es muy halagüeño hasta se podría evitar el tratamiento, más allá del periódico monitoreo para comprobar que se curó totalmente.

El último parte médico —el tercero desde la operación— dice que este jueves el papa “se sometió a los controles rutinarios, que resultaron normales. La radiografía de tórax —añade— mostró una buena recuperación del pulmón operado. Ha estado realizando sus actividades diarias —aclara— de forma independiente. La sesión de fisioterapia —precisa— incluyó ejercicios de motricidad completa”. El comunicado que lleva la firma de Luigi Carbone —el médico papal— y el cirujano Stefano Margaritora, concluye: “En general, la recuperación postoperatoria transcurre con normalidad”.

La estatua de Juan Pablo II frente al hospital Gemelli, después de que el Vaticano informara que al papa León se le diagnosticó cáncer de pulmón tras una intervención quirúrgica, en Roma. Foto Reuters

La internación de un Papa —además de la natural preocupación por su salud— es particularmente traumática en una institución dos veces milenaria en la que el pontífice es un monarca absoluto por el que pasan todas las decisiones importantes y otras que no lo son tanto. No hay “vicepapa”, ni “papa suplente”. Máxime cuando el diagnóstico es un cáncer pulmonar, más allá de que haya sido extirpado en su totalidad, pero considerando que sus padres tuvieron también cáncer y su hermano mayor está actualmente internado por la misma causa.

El vacío normativo ante una incapacidad papal

Además, ante un cuadro de salud grave que deje imposibilitado a un pontífice, no hay una norma establecida acerca de su eventual sustitución. Existe una fórmula únicamente cuando un papa muere o renuncia. En ese caso, se hace cargo el llamado “camarlengo” con atribuciones administrativas, mientras que el decano del Colegio Cardenalicio se ocupa de convocar a los cardenales para el cónclave que elegirá al sucesor. Curiosamente, para este cargo, León XIV designó al filipino Luis Antonio Tagle, considerado papable en la última elección.

Un artículo aparecido en el diario La Repubblica afirma que Robert Prevost se habría enterado de su dolencia un mes antes del anuncio que hizo el domingo tras el rezo del Ángelus. Los autores, Michele Bocci y Jacopo Scaramuzzi, sostienen que “los médicos del papa habrían intuido la existencia del problema a mediados de septiembre, cerca del cumpleaños de León, el 14 de ese mes, durante una banal resonancia magnética de control de abdomen que se hizo discretamente” en un hospital que no es el Gemelli, donde está internado.

Los periodistas dicen que el estudio habría detectado “una señal”. Esto determinó que León XIV se realizara a fines de septiembre “una tomografía computarizada (TC) de tórax con contraste, seguida de una tomografía por emisión de positrones (PET), que habría mostrado ganglios linfáticos limpios”. En cambio, los obispos participantes de un encuentro sobre la familia que abrió el papa el miércoles de la semana pasada y luego se ausentó los llevó a pensar que fue por los estudios.

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El papa León XIV evoluciona favorablemente

Consciente de que las internaciones de los papas suscitan lógicas especulaciones, algunas con buena fundamentación y otras muy ligeras, Parolin calificó de "hermosa" la comunicación de León XIV sobre su enfermedad. "Me complace enormemente que su comunicación se haya realizado de tal manera que no haya habido teorías conspirativas, algo que los periodistas siempre buscan", sostuvo sin tener en cuenta que a veces surgen de miembros de la propia Iglesia.

Por otra parte, Parolin afirmó que si el papa se encuentra mejor rezará el Ángelus desde la ventana de su habitación en el décimo piso del Hospital Gemelli el domingo, como lo hicieron varias veces Juan Pablo II y Francisco durante sus repetidas internaciones. “Parece que le han dado cinco días, así que si se encuentra mejor al final de la semana lo hará desde el Gemelli”, dijo confirmando un buen pronóstico. El Vaticano dijo antes de la operación que la internación durará una semana.

En cuanto al periplo sudamericano, recordó que "cuando el Papa fue hospitalizado, la situación era que el viaje continuaría según lo previsto". Y sorprendió al agregar: "Así que imagino que si todo va bien, si la situación se desarrolla como se predijo inicialmente, el viaje se llevará a cabo”. Pero aclaró que “si hay algún cambio, no podemos predecirlo ahora. Dependerá —completó— de cómo evolucionen las cosas”.

“Estamos esperando que salga del hospital y, según lo que digan los médicos, podrá viajar. Dado que es un viaje largo y exigente, tenemos que esperar”, concluyó.