Monseñor Marcelo Colombo, arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, transmitió tranquilidad sobre la salud del Papa León XIV tras la sorpresiva cirugía en la que se le extirpó un tumor maligno del pulmón derecho. Desde Roma, el obispo destacó que el Santo Padre se encuentra "muy sereno", confió en la transparencia de la información brindada por el Vaticano y afirmó que, si bien la expectativa por su visita a la Argentina sigue siendo muy alta, la prioridad absoluta en este momento es su pronta recuperación.

-A usted la noticia lo tomó en Roma mientras participaba de un encuentro de presidentes de las Conferencias Episcopales de todo el mundo sobre la atención de la Iglesia a las familias a diez años de la encíclica de Francisco Amoris Laetitia que aborda esta problemática. ¿Cuánto le impactó?

-Estaba próximo a almorzar escuchando con otras personas el rezo del Ángelus y quedamos todos perplejos ante el anuncio del Papa. No imaginábamos una cosa así porque teníamos noticias de que estaba trabajando muy bien. Sí nos sorprendió que lo vimos después del primer día, el miércoles de la semana pasada, ni el jueves ni el viernes, en el aula del sínodo en las reuniones a las que él nos había convocado. Pero luego de su anuncio entendimos que se debió a qué se estaba haciendo los estudios. La verdad es que tras el impacto escuchándolo me quedé tranquilo porque lo noté muy sereno como es él, dándonos cuenta de que se ponía en manos de Dios y de los médicos.

-No obstante, fue impactante saber que la habían extirpado el lóbulo inferior del pulmón derecho por un tumor maligno… Además, porque no es ni fue un fumador y práctica deportes desde siempre…

-La noticia fue un golpe grande para todos y empezamos a especular todos especulábamos. Yo estaba en reuniones y me fui enterando por los periodistas. Un papa tan joven y con tantas expectativas era un golpazo. Hay que tener en cuenta que tiene antecedentes familiares. El padre y la madre también tuvieron cáncer. Uno de sus hermanos está actualmente internado también con cáncer. Puede haber entonces un elemento genético aunque digo esto simplemente por otros casos que uno conoce, pero creo que fue un golpe bien atajado, bien diagnosticado y bien tratado. Por eso, confiamos en su recuperación.

El presidente de la Conferencia Episcopal, Marcelo Colombo, durante la Semana Social 2026.

-Los chequeos de los papas son muy completos y los estudios que le realizaron permitieron detectar el problema…

-Ciertamente los chequeos de los pontífices son importantes. Por otra parte, la técnica que se utilizó en la operación parece ser muy eficaz y poco invasiva que permite una recuperación tranquila porque, de lo contrario, hubiesen tenido que abrirle el tórax con todo el postoperatorio que implica. Ahora, a los católicos como todas las personas de buena voluntad lo que nos importa es que tenga una pronta recuperación. Somos conscientes naturalmente que está pendiente un viaje, pero eso está en un segundo plano en relación con su salud y el bien de la Iglesia.

-¿Usted tiene algún indicio de la confirmación o la cancelación del viaje?

-No hay ningún mensaje en ese sentido. El día después del anuncio del papa hablé con el sustituto de la Secretaría del Estado (el número dos) y con el jefe de la visita papal y ambos me dijeron que habían escuchado como yo que todo seguía normal. Que sigue vigente. Quizás uno desde afuera imagina que puede haber menos actividades, un horario más limitado porque realmente es una visita muy densa. Incluso revisarse la extensión de la visita. Pero son meras especulaciones. La Santa Sede es la que, en definitiva, toma la decisión.

-¿La postergación del viaje sería algo muy traumático?

-No podría evaluarlo en este momento. Sabemos que la expectativa de la gente es mucha, pero también es mucha su comprensión. Por muchas personas que me escribieron percibo un sentimiento general del pueblo argentino de una profunda solidaridad con el Papa. En este momento lo que prima es esto. No hemos podido considerar el ofrecimiento del gobierno de una postergación si llega a ser necesaria, que me parece una actitud de una gran cortesía. Pero, de nuevo, es Roma la que finalmente, con el parecer de los médicos, la que tomará decisión más adecuada.

-¿Y sobre el establecimiento de una nueva fecha? Diciembre tiene el Día de la Virgen, la Navidad, enero es época de vacaciones aquí, luego empieza el año electoral…

-Sabemos que el tiempo de Navidad impone una agenda propia en Roma. En cuanto a enero, llegó a barajárselo para la visita de Francisco en conjunto con otros países, pero él mismo dijo que ese mes no hay nadie en Argentina y es muy caluroso y todo eso. Sabemos que toda modificación tiene sus pro y sus contra, pero son consideraciones en las que no debemos entrar ahora. No es el momento.

-Siempre hay suspicacias respecto a la información sobre la salud de grandes figuras como el papa…

-Por supuesto, pero confío en la transparencia del Papa que nos contó de primera mano lo que le estaba pasando. Después vemos que el Vaticano difundió un comunicado al final de la operación y al rato otro con los resultados que confirmaba lo que los médicos preveían. La verdad es que estamos superinformados. Sabemos incluso que se comunicó con su familia, que le envió un pequeño mensaje a su hermano a través de algún secretario. Está todo muy bien encaminado. La verdad que todo lo que es el panorama médico estamos más que satisfechos todos porque vemos que hay una gran capacidad y eficacia y siempre el policlínico Gemelli ha sido una seguridad. Y también vemos que lo asiste, además del Cuerpo Médico, el famoso enfermero de Francisco, que le salvó en su momento la vida.

PB