Irán está intentando atacar instalaciones militares en el Reino Unido. El presunto complot para atacar una base aérea militar operada por Estados Unidos en septiembre "no es un caso aislado", afirmó el martes el jefe del MI5, el servicio de inteligencia interior británico, en una inusual conferencia.

Ken McCallum, director del servicio de seguridad nacional del Reino Unido, señaló que Teherán busca intensificar sus ataques en territorio británico, más allá de los objetivos habituales: los iraníes opuestos a las autoridades islámicas del país.

Esto ha incluido ataques incendiarios y de sabotaje contra lugares de la comunidad judía que, según el Reino Unido, fueron perpetrados por grupos interpuestos al servicio de Irán. Contratan freelancers para algunas de sus acciones.

Ataques proxy iraníes

Se ha producido una serie de ataques por delegación (o proxy) no solo por parte de Rusia, sino también de Irán. A los iraníes se les atribuye la responsabilidad de la conspiración descubierta el mes pasado en la base de la RAF en Fairford, Gloucestershire. McCallum reconoció que Teherán tiene la intención de "atacar objetivos de mayor complejidad, como instalaciones militares".

El incidente en la base de la RAF en Fairford "no es un caso aislado. Ha habido otros ejemplos, no solo en el Reino Unido, sino en todo el mundo", declaró McCallum.

Ken McCallum, director del servicio de seguridad nacional del Reino Unido. Foto: Reuters

En los últimos doce meses "se han efectuado más de 50 detenciones en el Reino Unido relacionadas con Irán, país que intenta ampliar su campaña de guerra híbrida y que tiene a la comunidad judía como objetivo principal de actos violentos e incendios provocados", señaló.

McCallum pronunció un discurso en el que expuso las principales amenazas para el Reino Unido, mientras los investigadores analizan un presunto complot terrorista contra la base operada por Estados Unidos en el oeste de Inglaterra, la cual se ha utilizado para bombardear Irán durante el conflicto de este año.

El ataque a la base Fairford fue iraní

El 27 de septiembre, decenas de residentes fueron evacuados de sus hogares cerca de la base mientras agentes de policía armados y expertos del ejército en desactivación de explosivos desplegaban un amplio operativo en la zona rural. Posteriormente, la policía informó que había hallado una cantidad de acelerante —gasolina— en tres furgonetas situadas en el lugar, aunque no encontró explosivos.

Las autoridades británicas han vinculado a Teherán con el incidente, lo que llevó a Estados Unidos a retirar sus bombarderos de la base de Fairford.

La base aérea de Fairford, Inglaterra. Foto: AP

El primer ministro Andy Burnham declaró el lunes que el aparente complot fue dirigido "casi con toda seguridad" por la Guardia Revolucionaria de Irán. Siete hombres de entre 20 y 30 años han sido detenidos y puestos en libertad bajo fianza mientras continúa la investigación.

Irán ha negado su participación, aunque anteriormente había declarado que considera objetivo legítimo cualquier base utilizada para atacar su territorio.

El affaire de la base estuvo rodeado de misterio y las autoridades británicas liberaron a todos bajo fianza. Presumieron que el vaciamiento de la base por parte de Trump está relacionada con la decisión de debilitar a Europa y mostrarle su ausencia también. No queda personal norteamericano en la base.

La IA y las armas biológicas

El MI5 advierte que la Inteligencia Artificial podría conllevar riesgos relacionados con armas biológicas.

En un discurso contundente, McCallum sostuvo que el Reino Unido se enfrenta a una "nueva era de seguridad nacional". Se encuentra en un punto de inflexión equiparable a los atentados del 11 de septiembre de hace un cuarto de siglo.

Afirmó que la labor de su agencia para contrarrestar amenazas estatales —principalmente de Rusia, Irán y China— se ha cuadruplicado en la última década. Aseguró que tanto Rusia como Irán están intensificando sus campañas de guerra híbrida contra el Reino Unido.

El rol y peligro de la inteligencia artificial

La tecnología avanza a gran velocidad; la inteligencia artificial está "potenciando enormemente" la batalla de ciberseguridad entre atacantes y defensores, señaló.

McCallum indicó que los autores de complots terroristas han utilizado la inteligencia artificial para tareas de reconocimiento y ataques, incluyendo drones equipados con esta tecnología. Aún más preocupante, dijo, es "el potencial de la IA para cambiar las reglas del juego en lo que respecta a armas biológicas existentes o incluso nuevas".

Comentó que a los grupos terroristas "les encantaría" disponer de armas químicas, biológicas o radiológicas, pero que estas son difíciles de conseguir.

"Un riesgo es que la IA permita que conocimientos peligrosos lleguen a manos de personas que preferiríamos que no los tuvieran", afirmó. "Un segundo riesgo, distinto del anterior, es la posibilidad de que la IA genere patógenos inéditos, nunca antes vistos", dijo.

Un centro para evaluar riesgos

McCallum señaló que el MI5 ha creado un nuevo Centro de Evaluación de Amenazas de IA para tratar de anticiparse a los riesgos.

"La historia de la humanidad no nos ha dado experiencia alguna en enfrentarnos a un agente más inteligente que nosotros. Es capaz de superarnos en capacidad de razonamiento. Se trata de algo verdaderamente novedoso, que merece la seria atención que está recibiendo, incluso por parte del MI5", afirmó.

La IA está "potenciando enormemente" las amenazas terroristas contra el Reino Unido. La inteligencia artificial está "potenciando enormemente" la cibercompetición y podría permitir a terroristas, estados hostiles u otros adversarios utilizar drones y crear nuevas armas biológicas, advirtió el martes el jefe del MI5.

Sir Ken McCallum reveló que los terroristas ya están aplicando la IA para mejorar sus planes de ataque, incluido el uso de tecnología de drones. Expresó su preocupación de que esta tecnología pudiera emplearse para producir armas biológicas capaces de propagar enfermedades.

McCallum, director general del MI5 desde 2020, advirtió que Al Qaeda, en particular, ha buscado durante mucho tiempo perpetrar ataques biológicos, radiológicos y químicos, y podría experimentar un "aumento de capacidades en la era de la inteligencia artificial".

Subrayó que "aún no hemos llegado a ese punto". Pero existe el riesgo de que la IA pueda proporcionar "conocimientos peligrosos" a actores hostiles.

Una serie de patógenos

Otro riesgo señalado es que la IA podría "generar una serie de patógenos nunca vistos hasta ahora". El MI5 albergará un nuevo Centro de Evaluación de Amenazas de IA, que reunirá la experiencia de diversas agencias y permitirá distinguir "la retórica vacía de la realidad".

McCallum declaró: "Mi umbral de adrenalina es bastante alto. No me alarmo fácilmente, y mi organización tampoco. Pero tenemos claro que, al igual que los beneficios de la IA son reales, también lo son los riesgos para la seguridad nacional".

"Hoy en día, la IA ya está intensificando enormemente la pugna de ciberseguridad entre atacantes y defensores. Puede generar propaganda y material de radicalización adaptado a cada individuo".

"Aunque aún no se ha materializado, el escenario de uso indebido al que concedo mayor importancia es el potencial de la IA para alterar la gravedad de las amenazas que plantean las armas biológicas existentes o incluso las nuevas".

Los Estados hostiles

McCallum, al pronunciar su discurso anual sobre amenazas, también subrayó la creciente y amplia amenaza que representan los Estados hostiles. Reveló que el servicio de seguridad dedica ahora más recursos a contrarrestarlas que durante la Guerra Fría.

Rusia sigue siendo "el agresor número uno, ya que el Kremlin de Putin continúa arremetiendo contra el Reino Unido y sus aliados" como táctica de intimidación en el contexto de la guerra de Ucrania, afirmó McCallum.

Paralelamente, el MI5 también hace frente a la amenaza de espionaje procedente de China y a un aumento "significativo" del terrorismo de extrema derecha vinculado a la crisis migratoria.

Resentimiento antimusulmán y antimigración

McCallum, que habló desde Thames House —la sede central del MI5 en el centro de Londres—, declaró: "En el último año, la tendencia más acusada ha sido el aumento de casos en los que el resentimiento extremista —tanto antiinmigración como antimusulmán— deriva en una intención terrorista. Hemos intervenido, por ejemplo, ante aspirantes a terroristas que planeaban atacar mezquitas y lugares relacionados con la inmigración y el asilo".

Hace unos meses, el MI5 investigaba en el Reino Unido a un menor de 13 años, radicalizado y vinculado a la extrema derecha. "Créanme, ojalá no tuviéramos que hacerlo", afirmó McCallum. "Pero esa investigación aportó información que permitió a uno de nuestros socios internacionales evitar un ataque letal en su territorio", dijo.

El presunto plan para asesinar a Ann Widdecombe —exdiputada conservadora y portavoz de Reform UK— a manos de un sospechoso de terrorismo con ideología de extrema izquierda formaba parte de "una tendencia preocupante de violencia dirigida contra figuras políticas, grupos religiosos o comunitarios, entre otros".

El eje central del discurso de McCallum fue un llamamiento a la ciudadanía para que refuerce su resiliencia ante una amenaza creciente y más diversa que nunca.

Nueva era de seguridad

"Hemos entrado de nuevo en una nueva era de seguridad nacional que exige una respuesta distinta", declaró. "Las repercusiones de las amenazas a gran escala a las que nos enfrentamos en 2026 —incendios provocados, sabotajes, ciberataques, coacción, violencia— tienen un profundo impacto humano. A menudo, quienes pretenden hacer daño al Reino Unido no atacan bienes propiedad del gobierno ni bajo su control; sus objetivos son personas y empresas...", dijo.

La confirmación del primer ministro

El premier laborista Andy Burnham anunció sanciones contra Irán durante su intervención en la Cámara de los Comunes esta semana.

El incidente en la base de la RAF en Fairford, que dio lugar a siete detenciones, fue "coordinado" desde Irán. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) "dirigió" esta amenaza contra una de las bases militares más importantes de Gran Bretaña, según explicó.

Así lo afirmó Andy Burnham en la Cámara de los Comunes el lunes, antes de añadir con firmeza: "No toleraremos estas amenazas en nuestro suelo".

El Ministerio de Asuntos Exteriores ha convocado al embajador iraní para presentarle una protesta formal.

Ed Miliband, ministro de Asuntos Exteriores, y otros 28 ministros de Exteriores han emitido un comunicado condenando las "actividades hostiles" de Irán. Gran Bretaña ha impuesto sanciones a dos ciudadanos iraníes: Ruhollah Bazghandi, jefe de contraespionaje del CGRI, y Shahram Ali Reza Tamarzadeh Jakki, descrito como un "facilitador" de "tramas contra disidentes iraníes".

Todo esto sucede después de que el Foreign Office revelara que, incluso antes de las detenciones en la base de la RAF en Fairford, el régimen iraní había estado detrás de 20 amenazas de "matar o secuestrar a personas en el Reino Unido" entre 2022 y 2025.