En el día siguiente al impresionante aluvión que colapsó el sector de Las Condes en el noreste de Santiago de Chile, las autoridades de ese país comenzaron tanto la recuperación como la investigación sobre posibles responsabilidades por obras inconclusas que pudieron haber evitado el fenómeno. Ahora, el Gobierno chileno evalúa hacer una inversión millonaria en radares, mientras la alcaldesa de Las Condes reveló detalles de una obra que llegó demasiado tarde y elevó un reclamo: "Esto no puede seguir esperando. Le pido al Gobierno que ponga presupuesto".
Las consecuencias del aluvión ya fueron oficializadas por el gobierno trasandino: seis personas lesionadas, alrededor de 1.000 personas evacuadas preventivamente y otras 70 rescatadas desde vehículos, casas y otras instalaciones. Además, al menos 55 viviendas quedaron con daños mayores. El área más afectada, la comuna de Las Condes, en el noreste de la capital, fue decretada por el presidente José Antonio Kast como "zona de catástrofe".
Este viernes, con el panorama de consecuencias más claro, comenzaron las preguntas por la recuperación y, sobre todo, por las posibles responsabilidades en el desastre.
Se trató de un fenómeno natural, que consistió en el desborde de varias quebradas del Río Mapocho, en la zona precordillerana. Pero la lupa está sobre las obras de prevención y los avisos que habían llegado en los meses anteriores al fenómeno que barrió con autos, ramas y micros.
La Fiscalía Oriente abrirá una investigación para determinar el origen y las causas del aluvión. Las indagatorias serán conducidas por el Ministerio Público de Chile y los Carabineros, pero lo que intentan determinar data de meses atrás. Quieren investigar la advertencia que ya pesaba sobre la zona, como explicó la alcaldesa de Las Condes, Catalina San Martín.
"Tuvimos un incendio en el sector de San Carlos de Apoquindo, donde está el estadio San Carlos de Apoquindo, en la Quebrada Honda... Un incendio que afectó mil hectáreas en el verano. Luego vino una lluvia y eso generó un aluvión", sostuvo la líder comunal.
Mallas contra el aluvión: justo las iban a colocar este sábado
El aluvión al que se refirió la alcaldesa ocurrió en febrero y se relacionó con un incendio reportado en diciembre pasado. Desde la alcaldía de Las Condes y el Ministerio de Obras Públicas (MOP) nacional se venía trabajando en la instalación de infraestructura de contención de las quebradas y evitar aluviones. El detalle es que el traslado del equipamiento para la obra se iba a realizar este sábado, según reveló la alcaldesa.
El noreste y el sudeste de Santiago quedaron completamente anegados tras el aluvión. Foto Reuters/Ailen Díaz
A través de un convenio, en marzo se mandó fabricar mallas dinámicas al extranjero, que funcionan como una red gigantesca que permite sostener las rocas en las quebradas cerro arriba. La jefa comunal aseguró que el MOP cumplió con los plazos establecidos y que, paralelamente, se requirió un estudio hídrico solicitado al Gobierno de Santiago.
En agosto pasado, la municipalidad de Las Condes comunicó oficialmente: "El proyecto considera la instalación de cinco barreras flexibles, que estarían operativas en aproximadamente 90 días. Estas estructuras permiten frenar y escalonar el material que baja por la quebrada, dejando pasar el agua y disminuyendo la energía del flujo antes de que llegue a las zonas pobladas".
Las autoridades chilenas buscan acelerar las obras públicas para evitar futuros desbordes. Foto Reuters/Ailen Diaz
Y sobre las mallas explicó entonces la alcaldesa: "Disipan la fuerza del agua en la quebrada, antes de que baje a la zona poblada, evitando riesgos en casas, clínicas y universidades del sector. Con el fenómeno de El Niño proyectando precipitaciones hasta el verano, no podemos esperar".
Luego de ese estudio, funcionarios de la Secretaría Comunal de Planificación (SECPLAN) de Las Condes, georreferenciaron dónde deberían ubicarse tales mallas. Luego de la firma del convenio con el MOP, se mandaron hacer las barreras dinámicas.
Catalina San Martín, alcaldesa de Las Condes, en una recorrida tras el aluvión.
"Llegaron las mallas, pero lamentablemente la lluvia (los 144 milímetros acumulados) debilitó la tierra y lo que nos explicaba la constructora es que no podía hacer ingresos con la maquinaria porque se hundiría", indicó ahora.
Piscinas contenedoras, la otra medida con una tragedia mortal como antecedente
La alcaldesa San Martín aseguró este viernes que esas mallas que debían instalarse esta semana no hubieran resultado suficientes para contener el aluvión ocurrido este jueves. Y pidió que se implemente otra infraestructura de control aluvional.
"Le pido al Gobierno que evalúe piscinas decantadoras para esta zona de manera urgente. Si lo hubiesen iniciado en marzo probablemente tampoco estarían listas hoy, pero esto no puede seguir esperando, necesitamos efectivamente piscinas decantadoras", sostuvo la alcaldesa.
Las piscinas de retención de aluviones son "almacenamiento de sedimentos, escombros y piedras, diseñadas para disipar energía e incrementar el tiempo de reacción a la población que se encuentra en dirección aguas abajo para evitar pérdidas/daños humanos", según la definición del Ministerio de Obras Públicas de Chile.
Las piscinas de Peñaloen, que se crearon tras el aluvión mortal de 1993. Foto Instagram
Hay un antecedente que se remonta a 1993. En aquel momento el aluvión de la quebrada de Macul azotó a las comunas de Peñalolén y La Florida, en el este de Santiago de Chile. Hubo 26 muertos y 8 desaparecidos.
Existen paralelismos con el aluvión de Las Condes: la lluvia en altura en forma líquida (no nieve) y la acumulación de basura. Otro factor, en principio, resultó un diferencial en Macul: la construcción de viviendas sin autorización, por lo que luego se creó una zona de exclusión en la quebrada.
Las piscinas de Peñaloen, que se crearon tras el aluvión mortal de 1993. Foto Instagram
Años después de esa tragedia se crearon piscinas decantadoras, aprovechando una hondonada natural. Tienen capacidad para almacenar 450 mil metros cuadrados de sedimentos.
Radares para anticiparse a los temporales y la amenaza de El Niño
"Le pido al gobierno nacional presupuesto para radares, porque esto puede ser detectado a través de radares, que nos permitirían tener una noción de lo que está ocurriendo", dijo Catalina San Martín.
Conectó el aluvión al fenómeno de El Niño. "Nos ha demostrado en el norte y en el sur de Chile que nuestras quebradas se pueden activar en cualquier momento", agregó la alcaldesa.
El subsecretario del Interior de Chile, Máximo Pávez, aseguró que hay avances para comprar radares de amplia cobertura. Foto EFE
El Ministerio del Interior de Chile ya avanza en la compra de radares meteorológicos. "Es una inversión muy cuantiosa que, evidentemente, requiere varios a lo largo de nuestro territorio nacional", explicó Máximo Pávez, subsecretario del Interior.
Aseguró que cada radar cotiza unos 800 mil dólares. "Son recursos que nosotros tenemos que ir pensando de forma estratégica, que no puede ser solo uno. Vamos a ver de qué manera ir planificando mejor el fenómeno de El Niño", añadió.
En junio de 2025, un diputado (Jaime Sáez Quiroz) presentó una solicitud en el Congreso para adquirir radares Doppler y aseguró que Chile no tiene "una red nacional operativa de radares con cobertura permanente". Estos sistemas "ayudan a detectar la rotación dentro de las nubes de tormenta", dijo el entonces legislador, que reclamaba prevención y detección de tornados.
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