Era el escándalo que le faltaba a la Casa Real. Desde su confinamiento en una casa de Sandringham, el estate del rey Carlos donde ha sido condenado a vivir en Norfolk, Andrés Mountbatten-Windsor, el expríncipe Andrés e hijo favorito de la reina Isabel II, decidió emprender acciones legales contra la policía por su detención relacionada con los archivos de Epstein.
El exduque solicita una revisión judicial para impugnar las órdenes de registro que permitieron a los detectives inspeccionar sus propiedades en Sandringham y Royal Lodge.
Andrés Mountbatten-Windsor, octavo en la línea de la sucesión real aunque sea el nuevo descastado de la corona y no tenga más títulos, ha emprendido acciones legales contra la Policía de Thames Valley por su detención en relación con los archivos de Epstein, según ha podido revelar el diario conservador británico The Telegraph.
El exduque de York, cuya detención hace ocho meses generó un gran revuelo mediático, ha solicitado a un juez que determine si la actuación policial hacia él fue legal.
El expríncipe fue detenido en febrero en Marsh Farm, Norfolk, el día de su 66.° cumpleaños.
Andrew Mountbatten-Windsor, hermano menor del rey Carlos del Reino Unido. Foto Reuters
Tras ser trasladado a la comisaría de Aylsham, situada a unos 64 kilómetros de distancia del palacio, fue interrogado durante casi 12 horas bajo sospecha de abuso de cargo público, antes de ser finalmente puesto en libertad mientras continuaba la investigación.
Una fotografía tomada mientras abandonaba la comisaría en coche lo mostraba visiblemente conmocionado y agotado, junto a su guardaespaldas.
Ha presentado una solicitud de revisión judicial en relación con las órdenes de registro que permitieron a la policía inspeccionar su vivienda en el estate de Sandringham, de 23.000 acres, y su antigua residencia en el Royal Lodge, en Windsor, de donde fue desalojado en horas y donde vivía junto a su exesposa, Fergie, ahora exduquesa de York.
Es la primera vez que un miembro de la familia real cuestiona la legalidad de un procedimiento penal en su contra desde el juicio a Carlos I en 1649.
Cómo fue el allanamiento
Los detectives no solo allanaron sus casas, sino que también pasaron varios días registrando Marsh Farm (donde vivía transitoriamente) y Royal Lodge, incautándose de documentos y otros objetos como parte de la investigación.
Sin embargo, se sabe que su equipo legal tiene gran interés en examinar si las órdenes de registro —autorizadas por un juez del tribunal de Old Bailey a petición de la Policía de Thames Valley— fueron legales.
Mountbatten-Windsor solicitó permiso para someter a revisión judicial dicha decisión a principios de este año. Su petición fue posteriormente aprobada por un juez del Tribunal Superior (High Court). Hoy ha perdido sus honores y es un ciudadano común, con derecho a reclamar ante los tribunales.
Esta semana se celebrará una audiencia privada en el Tribunal Superior para determinar si se hacen públicos ciertos documentos judiciales relacionados con dicha revisión.
Los archivos de Epstein y el ex duque
La detención de Mountbatten-Windsor se produjo tras la publicación de material de los archivos del caso Epstein, que sugería que podría haber compartido información confidencial con el agresor sexual condenado Jeffrey Epstein durante su etapa como enviado comercial del Reino Unido, entre 2001 y 2011.
Se alegó que Mountbatten-Windsor remitió a Epstein informes sobre sus visitas a Hong Kong, Singapur, Vietnam y China. Supuestamente le envió una nota informativa confidencial sobre oportunidades de inversión en la provincia afgana de Helmand.
Está siendo investigado bajo sospecha de "conducta indebida en el ejercicio de un cargo público", un delito de derecho consuetudinario (common law) notoriamente complejo que abarca a los funcionarios públicos que abusan de su poder para obtener algún tipo de beneficio.
Jeffrey Epstein aparece en esta imagen difundida por el Departamento de Justicia en Washington D. C. (EE. UU.) el 19 de diciembre de 2025. Foto Reuters
Estados Unidos se niega a entregarles información sobre Epstein
La respuesta a una solicitud formal de acceso al material pertinente podría demorarse más de un año, sin garantía alguna de que las autoridades estadounidenses accedan a ella.
Mientras tanto, allegados a Mountbatten-Windsor afirman que este siente que vive "en el limbo", a la espera de que concluya una investigación que se prolonga desde hace mucho tiempo.
El antiguo duque ha permanecido prácticamente exiliado en Sandringham desde su detención. Además, a principios de este año, supuestamente fue perseguido y acosado por un hombre que llevaba un pasamontañas mientras paseaba a sus perros.
¿La policía abusó de sus poderes?
En mayo, la Policía de Thames Valley anunció que la investigación también examinaría las acusaciones de conducta sexual inapropiada y pidió a cualquier persona con información que se pusiera en contacto con ellos.
Sin embargo, algunos interpretaron esto como una señal de desesperación por parte de los altos mandos del cuerpo policial, preocupados por haber ido demasiado lejos al detener al hermano menor del rey.
Es el miembro de mayor rango de la familia real en ser detenido en tiempos modernos, un hecho sin precedentes para la Casa de Windsor.
Desde entonces, una fuente de alto nivel de la Policía Metropolitana ha expresado su sorpresa ante la detención, cuestionando por qué la Policía de Thames Valley no se limitó a citarlo para interrogarlo bajo advertencia legal.
Declaró a The Telegraph: "No estoy seguro de que, si la Policía Metropolitana hubiera liderado esta investigación, habría adoptado el mismo enfoque".
Cómo conseguir la peor humillación
Sus allegados llevan tiempo sospechando que la decisión de detenerlo en su propio domicilio, y en esa fecha concreta, fue orquestada para infligirle la máxima humillación.
El Palacio de Buckingham ha insistido en que el monarca no recibió ningún aviso previo sobre la detención. En aquel momento, el rey emitió un comunicado por escrito afirmando que "la ley debe seguir su curso" y expresando su "profunda preocupación" por las acusaciones.
"Lo que sigue ahora es el proceso completo, justo y adecuado mediante el cual este asunto se investiga de la manera y por las autoridades pertinentes", declaró.
Desde entonces, se sabe que Andrés Mountbatten-Windsor no ha mantenido contacto con el rey, aunque sus otros dos hermanos —la princesa real y el duque de Edimburgo— le han brindado su apoyo. El rey va a Sandringham, pero no visita a su hermano ni lo llama por teléfono.
Los documentos confidenciales a Epstein
La publicación, en febrero, de millones de documentos recopilados durante las investigaciones sobre Epstein expuso al antiguo duque a acusaciones de haber utilizado su cargo como enviado comercial del Reino Unido para compartir información confidencial con el pederasta y otras personas.
Lord Mandelson también fue detenido ese mismo mes en medio de acusaciones de que, mientras ejercía como ministro del Gobierno, había facilitado documentos a Epstein.
El exministro del gabinete —que había sido destituido como embajador británico en Washington en septiembre— dimitió del Partido Laborista y también abandonó la Cámara de los Lores, después de que los archivos parecieran demostrar que había filtrado información sensible para el mercado cuando era ministro bajo el mandato de Gordon Brown.
El escándalo resultante contribuyó a poner fin al mandato de sir Keir Starmer como primer ministro. Lord Mandelson nunca ha sido acusado formalmente y niega haber cometido irregularidad alguna. La detención de Mountbatten-Windsor tuvo una amplia cobertura en la prensa.
En su polémica entrevista de 2019 para el programa Newsnight, Mountbatten-Windsor, por entonces duque de York, afirmó que la última vez que vio a Epstein fue a principios de diciembre de 2010 para comunicarle que ponía fin a su amistad.
El vínculo con el pedófilo norteamericano
Sin embargo, correos electrónicos divulgados por el Departamento de Justicia de EE. UU. revelaron que, en la Nochebuena de aquel año, envió un mensaje a Epstein con un informe confidencial sobre oportunidades de inversión en la provincia afgana de Helmand, donde el Gobierno del Reino Unido financiaba labores de reconstrucción.
En octubre de 2010, había reenviado informes oficiales sobre sus visitas a Singapur, Vietnam, Hong Kong y Shenzhen (China), redactados por Amit Patel, quien entonces era su asistente especial. Mountbatten-Windsor envió dichos informes a Epstein apenas cinco minutos después de haberlos recibido de Patel.
Salió a la luz que el duque de York y Epstein planeaban emprender un negocio conjunto en China, años después de que Epstein fuera condenado por un delito sexual contra menores y mientras Mountbatten-Windsor aún ejercía como representante comercial.
Las conversaciones de negocios entre ambos, canalizadas a través de un intermediario llamado David Stern, aparentemente continuaron durante más de cinco años tras la salida de Epstein de prisión.
Stern, colaborador de Mountbatten-Windsor, planteó por primera vez la iniciativa empresarial a Epstein en un correo electrónico del 24 de julio de 2010, cuando el pederasta aún cumplía arresto domiciliario.
Asimismo, parece que Mountbatten-Windsor compartió un memorando interno del Gobierno sobre la crisis financiera de Islandia con Jonathan Rowland, amigo íntimo suyo y exdirector ejecutivo de Banque Havilland, una entidad que había adquirido activos de una institución crediticia islandesa en quiebra un año antes.
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