Glee, la ficción musical que marcó a una generación, podría regresar a la pantalla. Ryan Murphy, su creador, habló sobre la posibilidad de hacer una nueva versión y reconoció que el interés de las audiencias más jóvenes por el programa de TV volvió a poner a la serie en el centro de la conversación.

A más de una década del final de Glee, el productor y guionista reconoció en una charla con The Hollywood Reporter que está evaluando la posibilidad de recuperar la serie, aunque no necesariamente con una continuación de la historia original.

Durante la charla con el medio estadounidense, Murphy recordó con cariño los años en los que trabajó con el elenco de Glee y destacó que la ficción encontró una nueva generación de espectadores a través del streaming.

"Muchísimas personas que ahora tienen veintitantos años, crecieron viendo esa serie y significó algo para ellas. La música significó algo. Así que, vamos a analizarlo y ver qué surge. Para mí, siempre se trata de la historia", explicó el creador, que también es responsable de otros hits televisivos como American Horror Story.

El elenco de "Glee", la serie que su creador está planeando en revivir, aunque no necesariamente con una continuación.

Un elenco marcado por la tragedia

Glee se estrenó en 2009 y siguió durante seis temporadas la historia de los integrantes del coro del instituto William McKinley, liderado por el profesor Will Schuester. La serie combinó comedia, drama adolescente y grandes números musicales, mientras abordaba temas como el bullying, la discriminación, la identidad sexual y las dificultades de la adolescencia. El último episodio se emitió en 2015.

El eventual regreso tendría, sin embargo, un componente inevitablemente diferente. Desde el final de la serie, varios de sus protagonistas quedaron asociados a una serie de episodios trágicos que dieron origen a una de las teorías más repetidas alrededor de la ficción: la llamada “maldición de Glee”.

El término comenzó a circular con fuerza después de la muerte de Cory Monteith, quien interpretaba a Finn Hudson, el protagonista masculino. El actor murió en julio de 2013, a los 31 años, por una sobredosis de alcohol y heroína.

Su fallecimiento ocurrió cuando la serie todavía estaba al aire y tuvo un fuerte impacto tanto en sus compañeros como en la ficción, que incorporó la muerte de Finn a su historia.

Cinco años después, en 2018, murió Mark Salling, quien interpretaba a Noah “Puck” Puckerman, el mejor amigo de Finn y "chico malo" del coro. El actor se suicidó a los 35 años, meses después de declararse culpable de posesión de material de abuso sexual infantil. Su muerte volvió a instalar en redes sociales las teorías sobre una supuesta maldición vinculada al elenco de Glee.

Cory Monteith y Naya Rivera, dos de lo protagonistas de "Glee" que murieron jóvenes.

La tercera gran tragedia que alimentó esa teoría fue la muerte de Naya Rivera. La actriz, que interpretaba a Santana López, desapareció en julio de 2020 mientras navegaba con su hijo en el lago Piru, en California. Su cuerpo fue encontrado cinco días después. Tenía 33 años. Las autoridades determinaron que murió por ahogamiento accidental.

La sucesión de tragedias fue tan llamativa que incluso dio lugar al documental Glee: Triunfo, Verdad y Tragedia (disponible en HBO Max) estrenado en 2023, que exploró las muertes de Monteith, Salling y Rivera y las teorías que hablaban de una supuesta “maldición”. La producción recibió fuertes críticas de integrantes y seguidores de la serie, que consideraron injusto y sensacionalista relacionar acontecimientos tan diferentes bajo una misma idea.

No existe evidencia de que Glee estuviera “maldita”. De hecho, la idea fue rechazada por numerosos fanáticos, que señalaron que las circunstancias de las muertes fueron completamente diferentes y que reducirlas a una supuesta maldición podía resultar irrespetuoso con las víctimas y sus familias.

Mark Salling se suicidó en 2018, y su muerte fue uno de los puntos de inflexión para que las redes creen la teoría de que "Glee" está maldita.

Ahora, con el interés renovado de las nuevas generaciones, Murphy vuelve a poner a Glee sobre la mesa. Todavía no hay una nueva serie confirmada ni detalles sobre una posible historia, elenco o plataforma. Por ahora, se trata de una posibilidad que el propio creador está dispuesto a explorar.