Jairo es uno de los artistas elegidos para cantarle al Papa León XIV en ésta, su primera visita a la Argentina. Con una brillante carrera artística que cubre prácticamente seis décadas, el oriundo de Cruz del Eje hizo de todo. Su voz deslumbró como solista pero también cantó junto a los más grandes . Y grabó más de cincuenta álbumes interpretados en castellano, en italiano y francés. Él dice que tiene 77 años de edad, pero a la primera de cambio le sale el pibe cordobés de adentro y no puede ocultar su ansiedad. Porque encima el encuentro con el Papa será en su Córdoba natal, este próximo martes.

En la silenciosa casa de Vicente López, rodeado por sus propios cuadros más un Quinquela y algunos Alonso, con las siete fotos de sus siete nietos sobre una repisa y la tradicional sonrisa franca, pueblerina, que aún le surca el rostro como un trofeo ancestral, Jairo (Mario o Marito para los amigos) se planta en el living con el entusiasmo y la frescura de alguien que recién está empezando a cantar.

- Yo tengo una expectativa como si fuera un niño, ¿viste?. Ahora tengo ensayado todo para las canciones que voy a cantar el martes. Estos días estuve ensayando a full. Porque quiero tenerlas un poco como aprendidas de memoria. Yo creo que va a ser una cosa tremenda. Toda esa gente ahí reunida…

-¿Vos crees en las bendiciones?. Porque lo que te va a suceder se parece mucho a una bendición

-Sí, para mi esta es una gran bendición. Una bendición gigantesca te diría.

Nacional y popular. Acostumbrado a los desafíos, en 1983 cantó para un millón de espectadores en el regreso de la democracia. Foto Marcelo Carroll.

-¿Y te preguntaste por qué te eligieron a vos?

-¿Por qué?.. no sé. O yo por lo menos no lo podría decir. Me eligieron ellos. La gente de Córdoba, los organizadores. Supongo que fue la Iglesia de allí, el Arzobispado de Córdoba.

-También debió haber pesado que sos cordobés

-Si, seguro, también eso. Y algo que pienso me jugó a favor es el hecho de que canto el Ave María de Schubert desde hace unos… cuarenta y ocho años

-¿Qué imagen tenés de León XIV?

-A mí el Papa me parece una persona muy agradable, muy interesante. Tiene un discurso, una manera de hablar, tan suave, tan tranquila. Y creo que en estos momentos nos hace falta eso, ¿no?

-¿Llegaste a conocerlo a Francisco?

- Lo conocí, pero no estuve con él cuando fue Papa. Lo conocí antes cuando era Arzobispo de Buenos Aires

-Cuarenta y ocho años es mucho tiempo. Originalmente, ¿por qué elegiste en su momento grabar el Ave María de Schubert?

-Esa composición estaba integrada en un disco de canciones de Navidad, de temas navideños que se hacían en esos años.

- Claro, era una época en que todos los grandes artistas grababan canciones de Navidad, desde Frank Sinatra hasta Celia Cruz

-Sí, yo lo grabé en Francia y en idioma francés, en un disco que se llamó Las Más Lindas Canciones Navideñas del Mundo. También estaba el Ave María de (el compositor romántico francés) Gounod. Ese fue mi tercer disco grabado en Francia y tuvo un éxito muy grande. Y resulta que de ahí se desprendió el Ave María de Schubert y se fue convirtiendo como una especie de pilar del repertorio. O sea, yo no hice nada especial, simplemente lo cantaba en las actuaciones.

-Es una de las piezas clásicas de tu repertorio y ahora te viene bárbaro

- Claro. Y fijate que acá en la Argentina pasó una cosa muy particular: Hugo Guerrero Marthineitz había viajado a Francia, compró ese disco y lo trajo para acá. Todos los días lo pasaba en su programa radial El show del minuto. Y lo convirtió en un hit, una cosa impensada para un tema clásico, ¿no?

-Pero no será el único tema que vas a cantarle al Papa, seguramente

- Voy a cantar además Carpintería José, una canción que hice con Daniel Salzano para el disco Los Enamorados (2009). Es muy linda y de algún modo humaniza la figura de San José, el padre de Jesús.

Además voy a cantar el Credo de la Misa Campesina Nicaraguense, con versos de Ernesto Cardenal. Creo que el show va a durar media hora. Será antes de la misa. O sea, que es el martes por la mañana. La vigilia empieza el lunes a las nueve de la mañana. Y toda la noche va a haber cantantes, músicos, de todo. Va a ser una enorme fiesta. Porque se espera muchísima gente.

León XIV será el segundo Papa que visite la Argentina, pero en verdad será la tercera visita papal. Las dos oportunidades anteriores fueron ambas con Juan Pablo II (Karol Wojtyla). La primera en junio de 1982, plena Guerra de Malvinas, y la segunda se concretó en abril de 1987 merced a las Jornadas de la Juventud de aquel año. Ahora con la llegada del nuevo Papa se ha programado un verdadero aluvión artístico.

Listo y dispuesto. El popular cantante tiene preparado un amplio repertorio de canciones religiosas. Foto Marcelo Carroll.

En Buenos Aires cantarán entre otros Nahuel Pennisi y Maggie Cullen. En Claypole actuará Abel Pintos junto al Coro Cottolengo Don Orione mientras que en Luján será el turno de Luciano Pereyra, Los Campedrinos y Santiago Tucumán. Y finalmente durante la estadía papal en Córdoba el Santo Padre escuchará las voces de Jorge Rojas, Ruah, el Coro Agnes y por supuesto Mario González. O sea Jairo.

- Vos ya habías cantado para más de un millón de personas cuando el regreso de la democracia, en 1983. O sea que susto no tenés…

-Si, pero acá se espera más público aún creo yo.

-¿Dónde lo hacen?

-En Córdoba es cerca de la antigua fábrica militar de aviones. No la conozco por dentro, pero creo que tiene unas explanadas enormes, muy muy grandes. Parece que han puesto gradas, no sé, me llegó como un rumor porque es muy secreto todo, ¿viste? No conozco muchos detalles.

-¿Vos sentís una mística especial en ese tipo de canciones?

-Hay una mística, obviamente. Sí, por supuesto. Es una música eminentemente religiosa que me parece extraordinaria y muy bonita. Yo no he incursionado tanto por ella, pero cuando lo he escuchado me ha parecido maravillosa

- Pero vos cantaste varias veces La Misa Criolla…

- Si, es verdad. Incluso hace poco pude cantarla en La Rioja con el Coro Polifónico y en San Luis con otro coro maravilloso. Pero nunca la grabé. Debería hacerlo…(se queda pensando).

En el Colón. Este año, en el Homenaje a Mercedes Sosa organizado por Olga. Foto Marcelo Carroll


-¿Y cómo te llevas con la religión?

-Yo tenía dos tías que eran dos solteronas divinas, Eran hermanas de mi papá y eran muy beatas. Mi abuela también, hacía las novenas (una práctica devota que consiste en rezar oraciones especiales durante nueve días) y ese tipo de cosas allá en Cruz del Eje. Mis tías me llevaban a la iglesia. ellas me hicieron descubrir todo ese mundo. Yo era chico y estaba fascinado un poco con todo eso, con la estética, con el brillo, había muchas cosas que me impresionaban mucho, las imágenes de los santos, las estampitas con pinturas como las del Renacimiento.

-Qué raro que no se te dio por hacerte cura

-Esperá, yo me acuerdo hasta de los nombres de los curas que había en la iglesia. Y cuando terminé el primario, empiezo el secundario, el segundo año, y le digo a mi padre que quería ir a estudiar en un seminario

-¿Y fuiste?

-Si, si, fui a ese seminario. Era un seminario chico, un seminario menor en Jesús María. Me quedé ahí un tiempo. Pero después vi que eso no era realmente para mi. Igual me gustó mucho y por lo menos hice el intento.

-Dejame adivinar…¿de chico fuiste monaguillo?

-Llegué a ser monaguillo, sí. Estaba muy metido en la cosa pero ojo, mi familia no tenía nada que ver. No eran católicos practicantes, digamos. Era muy irregular el contacto que tenían ellos con la iglesia. Ah, y yo aprendí a tocar el bombo en las procesiones. El bombo legüero. Vos sabes que ese bombo se escucha en el campo y la gente que vive por ahí va acercándose al camino y sigue la procesión de la Virgen. Eso me entusiasmaba, me gustaba muchísimo de pibe.

- Vas a ver al Papa, le vas a cantar al Papa. Pero vos ya estuviste con La Santísima Trinidad... de la música al menos. Cuando estabas exiliado en París te codeabas con Atahualpa Yupanqui, con Mercedes Sosa y con Astor Piazzolla

- ¡Tenés razón!, para la música argentina ellos son La Santísima Trinidad jajaja

- Y volviendo al Papa, ¿te gustaría hablar con él, decirle algo en especial?

- Me dijeron que al Papa le gusta toda la música, que es muy musical. Y sí, me gustaría poder hablar un poquito con él de la música del Perú por ejemplo, pero va a estar muy complicado, ¿no? Porque va con los tiempos muy justos.

-¿Cuál es tu concepto de Dios? Leí que hace unos años en Europa estuviste en un accidente de aviación donde casi se matan todos los pasajeros. ¿Pensaste en Dios en ese momento?

-Claro. Cuando alguien que vos queres mucho está en una situación extrema rezas y le pedís a Dios. Que se produzca un milagro, ese tipo de cosas, eso es una reacción muy humana. De recurrir a lo imposible, y quién lo puede lograr es un Ser Supremo, ¿no? Pero en el caso de lo del avión mi instinto me llevó a pensar en mis hijos, que eran chicos. Nos agarró una tormenta de hielo en pleno vuelo. Y fue la única vez que me he sentido totalmente entregado. Agaché la cabeza ahí y dije “ya está”.

-Zafaron de casualidad, digamos.

-No, zafamos gracias a la habilidad, la pericia del piloto. Vos sentías estabas entre las montañas, en los Alpes y pegaban los pedazos de hielo en el avión y se escuchaba ¡crash!...fue tremendo. Y cuando el tipo consiguió salir de la tormenta, fue como algo milagroso El famoso Dios no quiso que fuera un accidente. Dios no permitió.

Valores religiosos. El cantante supo ser monaguillo en su infancia y seminarista en su adolescencia. Foto Marcelo Carroll

-También tu familia y vos pasaron momentos realmente muy duros con la enfermedad y el posterior fallecimiento de Teresa, tu esposa durante tantos años. Recuerdo un show tuyo en el Teatro Ópera, aún en pandemia, pocas semanas después de que ella partió. Debió ser terrible, pero le pusiste el cuerpo…

- Y si, yo estaba en un pozo. Estábamos todos en un estado crítico. Fueron momentos muy difíciles

-Finalmente también pudiste salir de eso. Ahora estás con tu nueva pareja y se te ve muy bien

-Sí, pasó un tiempo, bueno, pasaron como dos años después de la muerte de Teresa cuando empecé un poco a salir con Laura, a tener una relación distinta, digamos, porque yo la conocía hacía muchos años. Y fue algo providencial para mí porque me sacó de un estado del que pensaba que no iba a volver a salir más. Y ahora es maravilloso. yo tengo una relación excelente con Laura. Me cuida mucho, está muy pendiente de mí y de todo lo que hago.

-¿Y hacen cosas juntos? No sé, ¿cocinan juntos por ejemplo?

- Sí, claro, sí, también. Yo pinto mucho en la casa de ella. Tengo todo un equipo ahí, caballete, telas, pinturas, óleos y pinto mucho. Y nos gusta escuchar música. El martes, el miércoles me voy a ir a Villa María, que es donde vive ella.

-Después de lo del Papa vas a estar presentándote en el Teatro Libertador de Córdoba capital…

-Si, los días 18 y 19 de este mes

- Estás terminando el segundo volumen de tus 50 años con la música, tenes un nuevo proyecto de pareja, estas escribiendo tu biografía y además pintando. ¿Qué otra cosa más podes pedir, Jairo?

-Y...seguir cantando siempre.