Durante un año y medio, Anthony Ippolito tuvo que cambiar su cuerpo, aprender a boxear y meterse en la cabeza de uno de los personajes más famosos de Hollywood. Nunca había practicado boxeo, pero aceptó el desafío de interpretar a un joven Sylvester Stallone en I Play Rocky (Yo soy Rocky en español), la película que reconstruye la historia detrás de la creación del clásico de 1976.
Para conseguirlo, estudió los movimientos del actor y se sometió a una exigente preparación física que lo llevó a ganar cerca de 18 kilos.
En una entrevista con People, Ippolito contó que el boxeo era un territorio completamente desconocido para él. Había practicado béisbol durante su infancia, pero nunca se había subido a un ring. Por eso, buena parte de su preparación consistió en aprender desde cero las técnicas del deporte.
Uno de los mayores desafíos fue dominar la bolsa de velocidad, un elemento que requiere coordinación, ritmo y precisión. "Tuve que resolver eso", reconoció.
El actor entrenó junto a Stephan James (Beacon 23), quien interpreta a Carl Weathers, el hombre que le dio vida a Apollo Creed en la película original. Ambos trabajaron bajo la supervisión del coreógrafo y coordinador de escenas de riesgo Bobby Beckles, en el histórico Gleason's Gym de Brooklyn. Allí practicaron los movimientos y las secuencias de combate que después llegarían a la pantalla.
El actor Anthony Ippolito junto a Stephan James en una escena de la película 'I Play Rocky' (Yo soy Rocky en español). Foto: EFE
Además, modificó su alimentación, incorporó rutinas de fuerza y trabajó para conseguir una contextura física similar a la que tenía Stallone en la primera entrega de Rocky. También reconoció que, una vez terminado el rodaje, necesitó tomarse un descanso de la exigente rutina de entrenamiento.
"La preparación física llevó mucho tiempo y, afortunadamente, me preparó para lo exigente que era el calzado, porque corríamos con unas Converse de los años 70, que no eran precisamente las zapatillas ideales para correr para lo que estábamos haciendo, pero eso era lo que él usaba", indicó Ippolito en una entrevista con EFE.
Stallone también tuvo que aprender desde cero
Hoy cuesta imaginar a Sylvester Stallone sin los guantes de boxeo de Rocky Balboa (o sin la característica vincha de John Rambo). Sin embargo, antes de convertirse en uno de los personajes más icónicos de Hollywood, el actor tampoco tenía demasiada idea del mundo del boxeo.
Cuando decidió protagonizar Rocky, en 1976, tuvo que aprender desde cero los movimientos de un deporte que hasta entonces le resultaba completamente ajeno.
Sylvester Stallone tenía 30 años cuando interpretó al boxeador Rocky Balboa en la película homónima. Foto: AP
En un relato publicado en 1977 en The Official Rocky Scrapbook y reproducido años después por ESPN, el actor contó que, al principio, ni siquiera podía golpear correctamente la bolsa de velocidad. También tenía problemas para coordinar los movimientos y se lesionaba las muñecas y los pulgares.
"No sabía cómo iba a engañar al público haciéndoles creer que era un boxeador profesional con entre 12 y 15 años de experiencia. No iba a ser fácil, porque ni siquiera yo mismo podía engañarme", confesó en aquel relato en primera persona.
Para prepararse, estudió miles de metros de grabaciones de peleas y pasó por un entrenamiento intenso. Practicó seis horas diarias durante cinco meses, con el objetivo de desarrollar la musculatura necesaria para el personaje.
Rocky Balboa (2007). Foto: archivo Clarín
Stallone también recordó que durante uno de sus primeros entrenamientos con un peso pesado, recibió un golpe en el pecho que lo dejó prácticamente sin poder levantarse de la cama durante casi cuatro semanas.
La exigencia continuó durante el rodaje. Stallone y Carl Weathers ensayaron durante más de 35 horas cada minuto de la pelea final, una secuencia que en la película dura poco más de nueve minutos.
Video
El ensayo correspondería a una escena de la primera película de la saga.
El actor incluso diseñó golpe por golpe la coreografía del combate para que el enfrentamiento entre Rocky y Apollo Creed tuviera la intensidad de una pelea real.
I Play Rocky
Ese detrás de escena es justamente el corazón de I Play Rocky. Dirigida por Peter Farrelly, la película vuelve a los años en los que Stallone todavía era un actor desconocido que buscaba una oportunidad en Hollywood.
La historia sigue su insistencia por interpretar al protagonista del guion que él mismo había escrito, pese a que los productores preferían contratar a una estrella más reconocida.
El propio Stallone está entusiasmado con el estreno y espera que la historia se acerque las nuevas generaciones que quizás todavía no conocen el clásico de 1976.
El elenco también incluye a AnnaSophia Robb como Sasha Czack, la primera esposa de Stallone; Kiki Seto como Talia Shire; y Stephan James como Carl Weathers. Toby Kebbell, P.J. Byrne, Jay Duplass y Tracy Letts completan el reparto en los papeles de productores, directores y ejecutivos de la industria que se cruzaron con el proyecto.
Todavia no hay comentarios aprobados.