Una vez más, las redes sociales hacen de las suyas. Porque nadie sabe hasta dónde puede llegar un video una vez que se publica. Con esa misma espontaneidad, Lautaro Monzón, un albañil chaqueño de 24 años radicado en Entre Ríos, se puso a cantar con un compañero. Alguien sacó el celular, el video llegó a Instagram y explotó en las redes. En cuestión de días, pasó de entonar canciones entre paredes a medio revocar a recibir invitaciones para cantar en programas de streaming y boliches.

En una habitación en plena obra, con la luz del sol entrando por la ventana, en la grabación Lautaro lleva un pantalón naranja, zapatos de seguridad Ombú y la camiseta del Club Defensores de Pronunciamiento, conocido en la jerga futbolera como Depro. Se saca el casco amarillo, lo deja en el piso y arranca con una versión cumbiera de Que Lloro, el clásico de Sin Bandera, con un parlantito a bluetooth en la mano.

La voz llama la atención por su parecido con la de Ema Noir, líder de Ke Personajes. Y las coincidencias no terminan ahí: los dos están vinculados a Entre Ríos y trabajaron como albañiles antes de dedicarse de lleno a la música. La similitud no pasó inadvertida y hasta la cuenta oficial de la banda comentó el video con aplausos.

La grabación, casera y sin ninguna producción detrás, acumuló casi nueve millones de reproducciones hasta el momento y recibió una invitación de Nicolás Occhiato a Nadie dice nada, el programa de Luzu TV, para conocer la historia de los obreros y escucharlos cantar en vivo.

De la obra a Luzu TV

Lautaro y Facundo Molina, el otro albañil que aparece en el video, viajaron desde Concepción del Uruguay, donde viven y trabajan, hasta los estudios de Luzu, en la Ciudad de Buenos Aires.

Durante la charla con Occhiato, contaron que trabajaban para distintas empresas constructoras, pero ya se conocían de las redes. Cada uno había visto los videos del otro y se habían pasado los números de teléfono con la idea de grabar algo juntos.

Antes de arreglar por mensaje, se cruzaron durante un descanso en la obra, se pusieron a cantar y otro compañero apodado "Coco" sacó el celular. Así nació el video que les cambió la rutina.

Lautaro contó que cantar era apenas un pasatiempo. "Solo cantaba en el baño, de hobby", dijo. Occhiato destacó que tenía "una energía re linda" y los dos aprovecharon para mostrar un poco más de su talento.

Los bautizados "albañiles cumbieros" interpretaron Que Lloro y mandaron saludos a "los pibes de la obra". La actuación levantó el estudio, los integrantes de la mesa se pusieron a bailar, la tribuna aplaudió de pie y todo terminó con un abrazo entre los invitados y el conductor. Después, cantó un tema cada uno despues de aclarar que ellos no buscaban ser una banda, sino seguir caminos separados.

La alegría duró poco en el plano laboral. Mientras las reproducciones y los seguidores no paraban de crecer, Lautaro fue despedido por faltar al trabajo para ir al programa.

El joven, que está en pareja y es papá de tres nenas, se quedó sin su fuente de ingresos justo cuando empezaban a aparecer nuevas oportunidades. La historia tuvo tanta repercusión que Occhiato volvió a invitarlo a su programa pocos días después.

En esa segunda visita, Lautaro cantó No sé, de Ke Personajes, otra vez acompañado por las palmas de la tribuna. Pero esta vez, Occhiato difundió su número de contacto para contrataciones y le dio una vidriera para empezar a conseguir shows (una publicidad improvisada y envidiada por las marcas).

Ya se convirtió en un fenómeno

La exposición en Luzu fue apenas el comienzo. Lautaro también llegó a La Juntada de los Artistas, otro programa de streaming, esta vez dedicado a la música tropical. Allí su repercusión creció todavía más y tuvo la oportunidad de cantar, con muchos nervios, junto a Ezequiel Pradas.

Lautaro Monzón cantando en La juntada de los artistas. Foto: captura de video

Mientras tanto, su cuenta de Instagram se acercó a los 700 mil seguidores. En su perfil se presenta como "un pibe de barrio detrás de un sueño", una frase que resume el momento que atraviesa. Ya tiene representante, el mismo que trabaja con Lit Killah, y empieza a dar pasos más firmes en el ambiente musical. En los últimos días, en su cuenta de Instagram, reveló que prepara su primer disco.

El sábado 24 de octubre dio dos shows con covers en Ciudad Cultural BrewHouse Puerto, en Mar del Plata, ante una cervecería llena. Así, el joven que hasta hacía poco cantaba por hobby en una obra empezó a probar suerte arriba de un escenario. Todo pasó en solo cuatro semanas.

Además, ya comenzó a recibir sus primeros canjes, entre ellos un celular para grabarse mejor e indumentaria.

Ahora, el desafío es transformar el envión de las redes en una carrera que pueda sostenerse en el tiempo. Lautaro cuenta con el apoyo de quienes lo descubrieron en aquel video y de quienes ya lo escucharon en vivo.