Si hay un show underground al que prestarle atención este año en Buenos Aires es el que ocurrirá el 30 de octubre en La Trastienda. Allí Fishbone se hará presente luego de más de doce años de su última y mítica visita.
Decíamos que es éste un evento que destaca en un calendario cargado de shows internacionales porque Fishbone es todo un Big Bang en la historia de la nación alternativa. Hablando de historia, Fishbone se formó en Los Ángeles en 1979 en una escuela secundaria, justo cuando el apartheid estadounidense comenzaba a “ceder” y los alumnos de distintas razas podían comenzar a mezclarse en los autobuses amarillos que los dejaban en la puerta de sus institutos.
Angelo Moore, cantante y saxofonista luego devenido en thereminista también, conoció al bajista Norwood Fisher y junto a Chris Dowd (teclados y voz), Fish (batería), Kendall Jones (guitarra) y Walter Kibby (trompeta y voz) formaron Fishbone y literalmente todo explotó en el underground californiano. Este grupo de afroestadounidenses que comenzaron utilizando el ska como su lenguaje comunicacional desarrollaron con los años un nivel de creatividad y originalidad sin precedentes, logros condimentados por su forma de encarar la música: sin concesiones y con un descaro monumental. No por nada su primer disco se llama In Your Face. Una buena manera de explicar su influencia es asegurar que sin Fishbone no hubiesen existido como tal los Red Hot Chili Peppers, ni Primus, ni No Doubt, ni Jane’s Addiction, ni Sublime, etc.
La amalgama sonora de Fishbone
Fishbone nunca llegó a trascender comercialmente al nivel de todos estos grupos, quizá porque el mundo nunca estuvo del todo listo para ellos. Es que lo que la banda ofrece no es para cualquiera, pero quien les haya dado una chance, difícilmente haya podido salir de su embrujo. Su show en vivo es considerado de los mejores de la escena, su amalgama sonora se compone de estilos reconocibles (reggae, funk, ska, punk, metal, jazz, dub), pero el cómo, el know how de Fishbone es una de las grandes joyas que la cultura estadounidense tiene para regalarle al mundo.
Tras su visita de hace 12 años, el sexteto se presenta este viernes 30 en La Trastienda.
No se sale inmune de un show del sexteto, entre otras cosas porque Angelo Moore (junto a Chris Dowd los dos miembros originales hoy en la banda) es un ser de otro planeta, un animal que sonríe 24/7 como manifiesto de vida, un tipo que canta y baila como los dioses, que es ícono de la moda, un artista global, un músico al que el groove le pide permiso para subir al escenario y, obviamente, un tipo totalmente divertido e interesante de entrevistar.
-Es difícil medir el impacto cultural de Fishbone. ¿Cómo lo ves hoy después de más de 45 años como banda?
-Bueno, me alegra que a la gente todavía le importe tanto. Me alegra que sigan al tanto de lo que estuvimos y estamos hablando, cantando y tocando y todas las manifestaciones que Fishbone presentó. Al hacer música y arte, siempre me concentro en lo mío, porque no me gusta distraerme demasiado con lo que pasa en nuestra sociedad, en nuestro mundo, en mi país hoy en día. Porque es realmente malo, desalentador y satánico.
Estamos en una época oscura ahora mismo. Pero de toda oscuridad viene la luz. Espero que Fishbone haya sido ese catalizador, ese elemento que ha traído mucha luz y claridad a la oscuridad.
Los Fishbone comenzaron utilizando el ska como su lenguaje comunicacional.
-Un ex mánager de tu banda dijo algo así como que si Fishbone fuera una banda menos democrática, sería más exitosa. ¿Fishbone es una banda 100% democrática?
-Intentamos serlo. Intento ser democrático. Aunque soy miembro original y he estado aquí todo el tiempo, porque me siguen diciendo: sin vos, Angelo, Fishbone no puede continuar y vos no podés continuar... Me gusta que siga sintiéndose como una democracia. Porque la opinión y el aporte musical de todos es importante. Siempre fue así y queremos que siga así.
Qué sería el éxito
-¿Y qué es el éxito para vos?
-Para mí, el éxito significa tener un catálogo de música vanguardista. Y es un reto, man. Querés tener música que te revitalice y te renueve. La música es un verdadero éxito cuando sos capaz de manifestar tu idea, la que obtenés del universo, de tu alrededor o de la realidad de tu entorno.
Si ves eso, si ves algo que está pasando -que es casi como si estuvieras leyendo el futuro o tuvieras una antena activada que captará la música o el mensaje del futuro o del pasado-, la idea es poder transmitirlo correcta y puramente sin que nada más lo interrumpa. Que la gente reciba el mensaje puro, eso es el éxito para mí.
Y por supuesto, tener mucho dinero para acompañarlo siempre es parte del éxito (risas). Aunque no es lo primero. Pero definitivamente es parte de poder ser compensado por lo que hacés. Me he ganado la vida con la música y el arte toda mi vida, principalmente con Fishbone. También tengo otras cosas como Dr. Madvibe, Project Nfidelikah, Brand New Step, el tributo a Bowie y Missin’ Links.
"La música es un verdadero éxito cuando sos capaz de manifestar tu idea", dice Moore, rodeado de su banda.
-Estos proyectos paralelos que tenés, ¿qué cosas te aportaron musicalmente o espiritualmente que Fishbone no pudo darte?
-Bueno, hubo un momento en que Fishbone se convirtió en “The Fishbone Penitentiary" (la cárcel Fishbone).
-Contame.
-Fue entonces cuando no pude sacar algunas canciones que tenía para Fishbone. No pude sacarlas porque mis socios no entendían de dónde venían.
De pronto, suena el celular de Angelo, es la madre. Le cuenta que está en una entrevista con Argentina, pone el altavoz y me presenta a su madre. Hablamos brevemente y queda en llamarla luego. Más Angelo Moore no se consigue.
El hombre que ríe
-Angelo, sos una persona que casi siempre se ríe. Más allá de eso, todos conocemos tus puntos de vista políticos. ¿Para vos reír es una especie de manifiesto político?
-No.
-¿Cómo podés reírte siempre?
-Supongo que simplemente viene de adentro. Supongo que tengo un depósito realmente lleno de felicidad que ya está ahí. Me alegra poder tener eso ahí fijo, independientemente de lo que esté pasando en mi sociedad o nuestro gobierno o incluso mi familia, amigos o la gente que me rodea, los optimistas y los no.
Siempre sentí que tengo esta verdadera felicidad que me permite estar caminando por la calle y simplemente sonreír sólo porque brilla el sol y respiro. Me encanta eso. Ahora, no es así todo el tiempo. No siempre es así. A veces me deprimo. Es triste. Me desanimo. Me pasa todo eso. Me alegra que cuando hago cuentas, la felicidad supera a la tristeza. Gracias a Dios lo conseguí. Es increíble. Probablemente por eso he podido quedarme en Fishbone.
-Sin dudas.
-Amor incondicional, tolerancia, perdón, paciencia, fuerza y gratitud.
-Amén.
Y no he bebido alcohol desde 2020 (sonríe de oreja a oreja). Felicidades. Eso es importante.
-Angelo, ¿cómo se siente ser un revolucionario? Tal vez no te consideres así, pero algunas personas sí lo creen.
-¿Sí?
-Claro que sí.
-A veces pienso: ¿yo? ¿En serio? ¿Por qué yo? ¡Mierda! ¿Cuándo decidieron que soy un revolucionario?
-Por favor, no te saltes mi pregunta.
-Ah, cierto. (risas) Bueno, supongo que se siente bien si esto es lo que se siente ser un revolucionario. Estoy agradecido de poder estar aquí. Dios me permitió estar acá para ayudar a las personas que quieren saber qué es creer en vos mismo. Se siente bien ser un revolucionario a través de mi música y mi arte. Escribo sobre eso en algunas de mis canciones. Tengo esta canción llamada Revolutionary Girl. Así que cuando describo lo que es ser un revolucionario a través de ella, estoy describiéndolo a través de mí. Hay un lado de mí donde me describo indirectamente a través de una canción.
Me alegro de que mis letras y mis perspectivas estén dando pasos e inspirando a las personas hacia una actitud positiva, hacia un hombre de luz positivo. Ya sabés: agresivamente positivo, proactivo y entretenido. Paz en este mundo, positividad tanto como podamos. Paz, amor y unidad. ¿Respondí bien a tu pregunta?
-Sí, sí, sí, sí. No está mal. 7/10.
-Ok, ok, ok (risas) Mirá, éste es el lugar en el que vivo. Mirá eso. Hay una onda sonora justo ahí. Estoy en mi estudio…
Aquí entramos en otro momento “solo con Angelo” en el que me muestra un estudio con techos pintados de negro con círculos blancos. Del techo cuelgan máscaras tribales africanas de todo tipo. Hay un piano, una batería vintage y frazadas en las paredes que acustizan sus sesiones en las que a plena psicodelia y experimentación sigue alentando a algunas revoluciones personales. Me presenta a una amiga suya que está cocinando “Ella es una gran tatuadora de Queens, Nueva York, ahora te paso su Instagram”. Su amiga saluda amorosamente mientras Angelo juega con el zoom de la cámara de su computadora como lo hizo durante toda la entrevista, sumando intensidad a algunas de sus declaraciones. Le advierto que el tiempo de la entrevista se acaba y me dice que hablaría conmigo un buen rato más, que recién comenzamos.
Así es Angelo Moore, así es Fishbone, un par de Big Bangs artísticos nacidos con una misión natural: cambiar (para bien) el curso de las vidas de quienes les abran sus oídos y corazones.
POS
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